Castillo de San José es un restaurante singular dentro del entorno del MIAC, con terraza acristalada sobre la bahía, carta de producto local, cocina de Lanzarote en clave actual y una experiencia de menú degustación ligada al museo.
La propuesta combina restaurante, bar-cafetería y experiencia gastronómica en un espacio histórico. La propuesta apuesta por el producto local de alta calidad, la innovación y una cocina que resalta sabores frescos de Lanzarote. Además de comer a la carta, permite reservar un menú degustación con siete pases salados y un postre, servido para la mesa completa.
La carta trabaja entrantes como croquetas de jamón ibérico, salmón de la Ahumadería de Uga, chips de morena, gilda de cherne, ensalada de tres tomates, papas arrugadas con mojos de Lanzarote, quesos isleños, verduras a la brasa, ceviche de lubina y risotto de setas. En la parte de mar aparecen pulpo glaseado al mojo dulce, raviolis de merluza, arroz caldoso de carabinero de La Santa, calamar sahariano y atún canario.
El interés está en cómo introduce ingredientes reconocibles de la isla en una mesa más elaborada: mojos, quesos isleños, batata, papa del Jable, cherne, carabinero de La Santa, malvasía y vinos de Lanzarote. En carnes, la carta suma cochinillo confitado, solomillo de res a la pimienta palmera, entrecot y costillar de vaca con salsa propia.
La ruta más representativa pasa por probar productos de isla sin quedarse en una lectura folclórica: papas con mojos, quesos isleños, arroz de carabinero, calamar sahariano o atún canario. Para una ocasión más completa, el menú degustación concentra aperitivo, entrantes, principales y dulce en una experiencia cerrada.
El ambiente es tranquilo, histórico y cuidado, con comedor de vistas amplias, buena carta de vinos, coctelería, café, postres, WiFi, reservas, pago con tarjeta y menú infantil. Funciona mejor como comida o cena pausada que como parada rápida.
Ideal para una comida especial, una cena con vistas o una visita que combine arte contemporáneo y gastronomía. También encaja para quienes quieran probar cocina canaria actual con bodega local y un ritmo de mesa reposado.
¿Se puede reservar?
Sí. Se puede reservar para carta y para menú degustación.
¿Qué tipo de cocina ofrece?
Cocina de producto local de Lanzarote con base mediterránea y lectura contemporánea.
¿Tiene menú degustación?
Sí. Hay un menú de siete platos salados y un postre para la mesa completa.
¿Hay opciones para niños?
Sí. La carta incluye platos para los más chinijos, además de menú infantil y tronas.
¿Hay vinos de Lanzarote?
Sí. La carta de vinos incluye malvasía volcánica, Listán Negro y varias bodegas de la isla.
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Mainhattan
en la última semanaUn restaurante perfecto con una decoración excelente, un servicio rápido y amable, y una comida exquisita. El precio también es razonable. Ideal para disfrutar de una comida relajada y de alta calidad sin prisas.
Victor López Javier
en la última semanaMuy buena elección para ocasiones especiales porque no es barato, pero la calidad y la atención de lujo se pagan. Muy recomendable.
Rob Pagett
en la última semanaFantástico asiento junto a la ventana con vistas panorámicas. Excelente servicio. Los únicos puntos negativos fueron que la salsa de pimienta que acompañaba al solomillo de ternera no era lo que yo consideraría una salsa de pimienta. La carne estaba increíble. Las costillas deshuesadas estaban un poco secas. Sin duda volvería, ya que es toda una experiencia.
pedro nieva
Hace 2 semanasAlan Irvine
Hace 4 semanasPrimera vez aquí, aunque llevaba mucho tiempo queriendo venir. El restaurante es impresionante. Nos sirvieron una pequeña croqueta redonda al principio. De entrantes, croquetas de jamón ibérico y risotto de champiñones. Ambos estaban buenos, pero, inesperadamente, este último tenía sabor a curry. De platos principales, lubina y entrecot de ternera. De nuevo, estaban deliciosos; la ternera estaba tierna y sabrosa. Una crítica: la guarnición de patatas tenía un sabor desagradable, como a aceite. El servicio fue amable y eficiente. Un detalle: no me di cuenta al pagar, pero me cobraron 8,30 € por una cerveza artesanal local. Debería haber costado 5,00 €. Vivo en Lanzarote, así que volveré.