arráyate un millo
Expresión que reconoce con sorna un acierto o una ocurrencia ajena, como un punto que se anota quien acaba de hablar. En tono irónico, sirve para zanjar una discusión dando la razón sin concederla del todo.
¿Que vas a subir al Teide sin abrigo? Anda, arráyate un millo.
Se vincula con la costumbre de llevar la cuenta de los tantos en el juego del envite y con la voz millo.
