El 51% de las víctimas de ahogamiento en Canarias ignoró las alertas por mala mar: 39 fallecidos hasta julio
Treinta y nueve personas han perdido la vida ahogadas en las costas e instalaciones acuáticas de Canarias entre enero y julio de 2026, lo que representa un incremento del 30 % respecto al mismo período del año anterior. El dato, facilitado por la Asociación para la Prevención de Accidentes Acuáticos ‘Canarias, 1500 Km de Costa’, refleja además que más de la mitad de los fallecidos se adentró en el mar mientras estaban activas alertas o prealertas por fenómenos costeros adversos emitidas por el Gobierno de Canarias.
En este artículo7
- Radiografía de una tragedia recurrente
- Alerta oficial desoída: la imprudencia como principal causa
- Perfil de las víctimas: más mujeres y mayoría de extranjeros
- Dolor por islas: Tenerife y Fuerteventura encabezan la estadística
- Menores ahogados: una cifra que estremece
- “Canarias, 1500 Km de Costa”: una voz para la prevención
- ¿Qué sigue? Llamamiento a la responsabilidad colectiva
Radiografía de una tragedia recurrente
El ahogamiento sigue siendo una de las principales causas de muerte no intencional en el archipiélago. La entidad que recopila y analiza estos siniestros desde hace años, ‘Canarias, 1500 Km de Costa’, detalla que en los primeros siete meses de 2026 se registraron 129 accidentes acuáticos, con un saldo total de 39 fallecidos, 12 heridos críticos, 17 graves, 19 moderados, 19 leves y 23 rescates de personas ilesas. La media mensual de muertes sube a seis, frente a los cinco del ejercicio anterior.
Julio ha sido, con diferencia, el mes más luctuoso: 32 incidentes dejaron ocho víctimas mortales, cuatro heridos graves y otros tantos moderados o leves. Le siguen enero (25 casos, siete muertos) y febrero (15 casos, siete muertos). “El verano dispara los siniestros, pero el peligro es constante durante todo el año”, advierten fuentes de la asociación.
Alerta oficial desoída: la imprudencia como principal causa
El dato más revelador del informe es que el 51 % de los fallecidos y el 42 % del total de afectados se introdujeron en el agua en momentos en que el Gobierno de Canarias mantenía activada alguna prealerta o alerta por riesgo costero. “Esto vuelve a evidenciar que la imprudencia continúa siendo la principal causa de accidente acuático en el archipiélago”, subraya la asociación.
Las alertas por fenómenos costeros adversos se basan en los partes de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y las activa la Dirección General de Emergencias. Pueden decretarse por oleaje, viento, mar de fondo o corrientes peligrosas. Sin embargo, un porcentaje significativo de bañistas y practicantes de actividades náuticas decide ignorar las banderas rojas y los avisos en medios y redes sociales.
Perfil de las víctimas: más mujeres y mayoría de extranjeros
El perfil mayoritario sigue siendo el de un varón (67 % de los fallecidos), pero la proporción de mujeres se ha elevado hasta el 33 %, rompiendo la tendencia histórica del 85-15 %. Por nacionalidad, los extranjeros suponen 17 de los 39 óbitos, con diez pasaportes distintos: alemanes (3), británicos (2), franceses (1), estadounidenses (1), venezolanos (1), belgas (1), noruegos (1), italianos (1), neerlandeses (1) y ecuato-guineanos (1). En cuatro casos no se especificó la nacionalidad y en otros 19 no constaba el dato.
Respecto a la actividad que realizaban, el 56 % eran bañistas (22 fallecidos), seguidos por un 18 % de quienes cayeron al agua de forma fortuita desde muelles, acantilados o paseos marítimos, un 10 % de pescadores, un 8 % de submarinistas y un 8 % sin información. En cuanto al horario, la tarde acumula el 56 % de los accidentes mortales; la mañana, el 21 %, y la noche, el 8 %.
Dolor por islas: Tenerife y Fuerteventura encabezan la estadística
La distribución geográfica de los fallecimientos concentra la tragedia en dos islas: Tenerife, con 15 muertos, y Fuerteventura, con 9. Les siguen Gran Canaria (6), El Hierro y Lanzarote (3 cada una), La Gomera (2) y La Palma (1). La Graciosa no ha lamentado ninguna muerte en este período.
A menudo los buscadores se preguntan “¿cuál es la isla más bonita para visitar?” o “¿cuáles de las 7 Islas Canarias son las mejores?”. La respuesta, subjetiva y ligada a gustos, esconde que cada litoral posee una peligrosidad específica. Tenerife, con su relieve volcánico, alterna acantilados abruptos con playas de arena negra sometidas a fuertes corrientes. Fuerteventura, codiciada por sus largas lenguas de arena blanca y viento constante, registra múltiples rescates en zonas como Corralejo o Costa Calma debido a las olas y a las corrientes de retorno. Gran Canaria, Lanzarote o La Palma tampoco son ajenas a estos episodios. Conocer la realidad del mar canario es el primer paso para disfrutarlo sin riesgos.
Menores ahogados: una cifra que estremece
Uno de los capítulos más amargos lo protagonizan los niños. Cinco menores han muerto por sumersión en lo que va de año, dos de ellos solo en julio. El caso más reciente es el de Fabiola Mbulito, una niña de 12 años que no logró sobrevivir tras ser arrastrada por una corriente de retorno en la playa de La Laja, en Las Palmas de Gran Canaria. También en julio falleció una pequeña de 4 años, de nacionalidad francesa, en la piscina de un establecimiento turístico de Puerto del Carmen (Lanzarote).
En total, 19 menores se vieron involucrados en accidentes acuáticos: 5 fallecidos, 5 heridos graves, 4 moderados, 2 leves y 3 ilesos. La asociación insiste en la necesidad de extremar la vigilancia sobre los más pequeños, tanto en playas como en piscinas.
“Canarias, 1500 Km de Costa”: una voz para la prevención
La Asociación para la Prevención de Accidentes Acuáticos ‘Canarias, 1500 Km de Costa’ se ha convertido en el observatorio de referencia para cuantificar y analizar estos siniestros. Su objetivo es concienciar a la población local y a los millones de turistas que visitan las islas sobre los peligros del entorno acuático. Además de publicar informes periódicos, desarrollan campañas educativas y colaboran con las administraciones para mejorar la señalización y la seguridad en las zonas de baño.
Entre las recomendaciones que difunden figuran: bañarse solo en playas con vigilancia, respetar el color de las banderas, no adentrarse en el mar cuando haya avisos por mal estado, evitar el alcohol antes del baño, y en caso de ser arrastrado por una corriente, mantener la calma y nadar paralelo a la orilla.
¿Qué sigue? Llamamiento a la responsabilidad colectiva
Con agosto recién comenzado y la temporada alta turística en pleno apogeo, las autoridades y los colectivos de rescate temen que las cifras sigan creciendo. El Gobierno de Canarias recuerda que las alertas son vinculantes y que desoírlas no solo pone en riesgo la vida del imprudente, sino también la de los equipos de emergencia que deben intervenir.
Mientras, plataformas como ‘Canarias, 1500 Km de Costa’ redoblan sus mensajes en redes sociales y refuerzan la colaboración con los ayuntamientos para instalar cartelería multilingüe que avise de los peligros concretos de cada playa. La prevención, insisten, empieza por la información y el respeto al mar.
