El mercurio cede en Canarias: las máximas bajan a 34 grados tras cinco días de horno
La intensa ola de calor que ha asfixiado al archipiélago canario durante casi una semana comienza a perder fuelle este jueves 6 de agosto de 2026, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Las temperaturas máximas descenderán de forma generalizada hasta los 34 grados centígrados, principalmente en las medianías del sur y el oeste de las islas, mientras el viento alisio regresa con rachas muy fuertes. Aunque el calor sigue siendo notable —con avisos amarillos por temperaturas y por viento—, se pone fin a cinco jornadas consecutivas en las que se superaron los 40 grados en puntos como Tasarte, en Gran Canaria.
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- Cinco días de horno: Tasarte, el epicentro del calor
- La calima se disipa y el alisio toma el relevo
- Avisos para este jueves: calor y viento protagonizan la jornada
- Noches tropicales: el calor apenas da tregua nocturna
- Riesgo máximo de incendios forestales
- ¿Por qué se produjo esta ola de calor tan intensa?
- Impacto en el turismo: ¿cómo afecta el calor a la imagen de las islas?
- ¿Qué esperar en los próximos días?
El cambio en el patrón atmosférico, con la retirada de la calima y la intensificación del alisio, trae un respiro a los termómetros pero también nuevas advertencias meteorológicas. La AEMET mantiene este jueves avisos de nivel amarillo por calor en el este, sur y oeste de Gran Canaria y en las cumbres y el oeste de La Palma, mientras que por viento los avisos se extienden a las cumbres y vertientes de todas las islas salvo Lanzarote y Fuerteventura, con rachas que localmente podrían rozar los 90 km/h.
Cinco días de horno: Tasarte, el epicentro del calor
El barrio de Tasarte, en el municipio grancanario de La Aldea de San Nicolás, ha sido durante cinco jornadas el punto más caliente de Canarias y uno de los más tórridos de España. Según los registros oficiales de la AEMET, este enclave del oeste de la isla encadenó desde el viernes 31 de julio máximas por encima de 40 grados, una racha que se rompió el miércoles 5 de agosto, cuando el termómetro se quedó en 39,0 °C. Aun así, y pese a que el descenso fue palpable —durante la tarde se llegaron a medir puntualmente 40,5 °C—, la máxima diaria quedó por debajo de la barrera psicológica de los 40, un alivio para sus apenas 500 vecinos.
La persistencia de este calor extremo ha sido excepcional. No es habitual que Canarias registre cinco días seguidos superando los 40 grados en el mismo punto, y menos en una localidad costera como Tasarte, donde la influencia marina suele suavizar las temperaturas. Esta situación se ha debido a la combinación de una dorsal de aire africano muy recalentado y la presencia de calima densa, que actuó como una manta térmica.
Otras zonas de Gran Canaria también han vivido valores extremos. En las medianías de San Bartolomé de Tirajana, la estación de Lomo Pedro Alfonso alcanzó los 38,8 °C el miércoles; en Maspalomas, el sensor del Centro Insular de Turismo marcó 37,1 °C antes del mediodía; El Matorral anotó 37 °C y Cuevas del Pinar 36,5 °C. Estos registros mantuvieron a la isla bajo avisos naranjas hasta la jornada del miércoles, cuando la AEMET empezó a rebajarlos ante la previsión de un cambio de tiempo.
La calima se disipa y el alisio toma el relevo
Uno de los factores que más ha contribuido al descenso térmico es la retirada definitiva de la calima. La intrusión de polvo sahariano en suspensión, que durante días empeoró la calidad del aire y agravó la sensación de bochorno, desaparecerá este jueves según la AEMET, dejando paso a un cielo mayormente despejado con algunos intervalos nubosos en el norte de las islas montañosas.
Con la calima fuera de escena, el viento alisio —el régimen dominante en Canarias— se refuerza de forma notable. Estos vientos del noreste, relativamente frescos y húmedos, son los responsables de la suavidad climática habitual del archipiélago, y en esta ocasión soplarán con intensidad, especialmente en las vertientes sureste y noroeste. En las cumbres de Gran Canaria, Tenerife y La Gomera, así como en zonas altas de La Palma y El Hierro, se esperan rachas ocasionales muy fuertes que pueden superar los 70 km/h, alcanzando puntualmente los 90 km/h en la vertiente sureste y oeste de La Gomera. Esta situación ha llevado a la AEMET a activar avisos amarillos por viento en todas estas áreas, que estarán vigentes durante la jornada del jueves.
Avisos para este jueves: calor y viento protagonizan la jornada
La AEMET concentra los avisos por altas temperaturas en dos islas: Gran Canaria y La Palma. En el este, sur y oeste de Gran Canaria, y en las cumbres y el oeste de La Palma, rige un aviso amarillo desde las 11:00 hasta las 20:00 horas del 6 de agosto, por máximas previstas de 34 grados. Este umbral se alcanzará principalmente en las medianías orientadas al sur y oeste; en las cumbres el calor será algo menor pero el viento añadirá incomodidad.
En Tenerife, aunque no hay avisos activos por calor, el sur y este de la isla también verá máximas cercanas a los 34 grados en medianías, y la AEMET no descarta que se superen localmente. En el norte de la isla, las temperaturas serán más suaves, con máximas en Santa Cruz de Tenerife en torno a los 30 grados.
Lanzarote y Fuerteventura quedarán al margen de los avisos, pero también notarán el calor: cielos mayormente despejados con algunos intervalos nubosos en el este y oeste a primeras y últimas horas, máximas de 32-34 grados en el interior y mínimas que no bajarán de los 25 grados en las costas del sureste. En Las Palmas de Gran Canaria, el termómetro oscilará entre una máxima de 27 °C y una mínima de 23 °C, valores más llevaderos gracias a la influencia oceánica directa.
El aviso por viento, en cambio, es casi general. Afecta a las cumbres y las vertientes este, sur y oeste de Gran Canaria, Tenerife, La Gomera y El Hierro, así como a las cumbres de La Palma. Las rachas máximas previstas oscilan entre los 70 y los 80 km/h, pero en La Gomera se esperan ráfagas de 80 km/h que podrían alcanzar localmente los 90 km/h. La AEMET avisa de que estos vientos podrían complicar la extinción de cualquier conato de incendio.
Noches tropicales: el calor apenas da tregua nocturna
Si las máximas empiezan a ceder, no se puede decir lo mismo de las mínimas. La noche del martes al miércoles fue especialmente sofocante en amplias zonas de Gran Canaria. Según los datos de la AEMET, la estación de Lomo Pedro Alfonso, en San Bartolomé de Tirajana, registró una mínima de 31,8 °C, una temperatura que entra en la categoría de “noche infernal” o ecuatorial. No es la única: Las Tirajanas no bajó de 29,8 °C, Cuevas del Pinar de 29,1 °C y El Matorral de 28,8 °C. En Agüimes, el mercurio nunca descendió de los 29,6 °C, y en Suerte Alta (Agaete) la mínima fue de 29,1 °C. Incluso en zonas altas como Tejeda, el termómetro se mantuvo por encima de los 26,2 °C durante toda la madrugada.
Estas cifras impiden que los hogares se refresquen de forma natural y dificultan el descanso, con el consiguiente impacto en la salud. Las autoridades sanitarias recuerdan que las noches cálidas agravan los efectos del estrés térmico, especialmente en las personas mayores y en quienes padecen enfermedades crónicas. Para este jueves se espera que las mínimas sigan siendo altas —todavía tropicales—, pero con un ligero alivio en las medianías gracias al refuerzo del alisio.
Riesgo máximo de incendios forestales
El cambio en la meteorología no elimina un riesgo que se ha mantenido durante toda la ola de calor: los incendios forestales. La combinación de temperaturas altas, humedad relativa muy baja y viento intenso sigue creando condiciones que propician la rápida propagación del fuego. El Cabildo de Gran Canaria, a través de su Jefe de Emergencias, Federico Grillo, ha confirmado que se mantiene la alerta máxima por incendios por encima de los 400 metros de altitud en la isla. “La capacidad de propagar el fuego si se produjera algún conato sigue siendo muy elevada”, explicó. Por este motivo, el personal de extinción y los medios aéreos se encuentran en situación de realerta, preparados para intervenir de inmediato.
La alerta no se limita a Gran Canaria: el Gobierno de Canarias ha declarado la alerta por riesgo de incendio en las cuatro islas occidentales (Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro), donde las condiciones meteorológicas son muy similares. Los cabildos recuerdan la prohibición absoluta de hacer fuego en zonas forestales, incluso en las barbacoas habilitadas, y piden a la población que extreme las precauciones y avise al 112 ante cualquier columna de humo.
¿Por qué se produjo esta ola de calor tan intensa?
El origen de este episodio de calor extremo se encuentra en la dinámica atmosférica que afecta a Canarias en verano. En condiciones normales, el anticiclón de las Azores posiciona al archipiélago bajo un flujo de alisios frescos, pero cuando se produce una incursión de aire sahariano, se forma una dorsal sobre el norte de África que inyecta una masa de aire muy cálida y seca hacia las islas. A este mecanismo se sumó en esta ocasión una calima densa —polvo del desierto en suspensión— que, según los meteorólogos, intensifica por sí misma la sensación de calor y reduce la evaporación, agravando el bochorno. El calor, entendido en física como la transferencia de energía térmica entre sistemas a diferente temperatura, aquí se materializó en un flujo incesante desde el continente africano hacia la superficie canaria.
Ahora, el desplazamiento de esa dorsal hacia el interior del Sáhara y la llegada de vientos del noreste están permitiendo que el mercurio baje, aunque de forma gradual. Según las proyecciones de la AEMET, el descenso continuará en los próximos días, pero las temperaturas se mantendrán aún por encima de los valores medios para un mes de agosto. La ola de calor amaina, pero el verano canario sigue plenamente vigente.
Impacto en el turismo: ¿cómo afecta el calor a la imagen de las islas?
Las olas de calor son fenómenos cada vez más frecuentes en el archipiélago, un hecho que la comunidad científica vincula al cambio climático. Sin embargo, la percepción de Canarias como destino turístico no se resiente: sigue siendo uno de los lugares más demandados del mundo en verano, atraído por sus playas, su naturaleza y, paradójicamente, su clima. Los visitantes suelen adaptar sus rutinas, evitando las horas centrales del día y buscando el refresco en las costas o en las medianías.
A menudo, los viajeros se preguntan cuál es la isla más bonita para visitar en Canarias. La respuesta, lejos de ser unívoca, depende de los gustos personales. Tenerife cautiva con el Teide —el pico más alto de España—, sus bosques de laurisilva en Anaga y su rica oferta cultural con La Laguna, Patrimonio de la Humanidad. Gran Canaria es un continente en miniatura que va de las dunas de Maspalomas a los pinares de Tamadaba, ideal para el senderismo. Lanzarote sorprende con un paisaje lunar y volcánico único, moldeado por la intervención artística de César Manrique, y playas de arena negra que invitan a la tranquilidad. Fuerteventura ofrece interminables playas de arena blanca y un viento constante que la convierte en meca del windsurf y el kitesurf.
El dilema de si es más bonita Tenerife o Lanzarote tiene matices: la primera es más verde y monumental, con ciudades vibrantes; la segunda es más árida y artística, con un ritmo pausado. Y entre Fuerteventura y Gran Canaria, la balanza se inclina según se busque relax playero o diversidad de actividades. Así, la mejor isla de Canarias para visitar es aquella que mejor encaja con el viajero: montaña y ocio en Tenerife, volcanes y cultura en Lanzarote, playas y deportes en Fuerteventura, y un poco de todo en Gran Canaria.
¿Qué esperar en los próximos días?
Las previsiones de la AEMET a medio plazo indican que el descenso de las temperaturas continuará de forma progresiva, aunque el calor seguirá siendo intenso durante el fin de semana. El viento alisio se mantendrá, lo que ayudará a ventilar las zonas costeras pero también mantendrá el riesgo de incendios en las cumbres, especialmente si se mantiene la baja humedad. No se descartan nuevas intrusiones de calima si la dorsal africana vuelve a posicionarse sobre el archipiélago, aunque por el momento los modelos no lo contemplan a corto plazo.
Mientras tanto, las autoridades recomiendan no bajar la guardia: beber agua con frecuencia, evitar la exposición solar en las horas centrales, proteger a los colectivos vulnerables —ancianos, niños y enfermos crónicos— y prestar atención a los avisos oficiales emitidos por la AEMET y los servicios de emergencias (112). El verano en Canarias es sinónimo de sol, pero también de prevención.
