Emergencias blinda los montes de Gran Canaria tras rozar los 44 °C y activa la máxima alerta por incendios
El Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria han decretado este lunes, 3 de agosto de 2026, la alerta máxima por riesgo de incendios forestales en la isla después de que el domingo se alcanzaran los 44,3 °C en Tasarte y las previsiones apunten a un episodio de calor extremo «que durará varios días», según la Dirección General de Emergencias. La medida prohíbe el acceso a montes, senderos y áreas recreativas mientras los termómetros siguen disparados y la humedad cae por debajo del 30 % en las cumbres.
En este artículo7
- El domingo deja una estela de récords: Tasarte, 44,3 °C
- Alerta máxima: cierres, prohibiciones y limitaciones al tránsito
- «Llevamos varios días con la isla muy reseca», advierte Federico Grillo
- La inversión térmica y el aire seco, cómplices del peligro
- El resto del archipiélago, en alerta
- Consejos para capear la ola de calor
- Perspectivas: descenso ligero a partir del miércoles
El domingo deja una estela de récords: Tasarte, 44,3 °C
La jornada del 2 de agosto de 2026 pasará a los registros como uno de los días más tórridos del verano en Canarias. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) confirmó que la estación de Tasarte, en el municipio de La Aldea de San Nicolás, marcó el valor más alto de toda España con 44,3 °C. El dato redondea un domingo de «registros históricos», en el que otros puntos de Gran Canaria superaron ampliamente la barrera de los 40 grados: Rosiana Baja llegó a 42,8 °C, Lomo Pedro Alfonso (San Bartolomé de Tirajana) alcanzó los 41,5 °C y Fataga se quedó en 40,8 °C.
El calor extremo no fue exclusivo de la isla redonda. En Tenerife, Igueste de San Andrés (Santa Cruz de Tenerife) registró 40,5 °C; San Andrés, 39,8 °C, y Valle Grande, 39,0 °C. La Gomera vio cómo Chejelipes rozaba los 41 °C con 40,9 °C, mientras Alojera se quedaba en 38,1 °C. Fuerteventura tuvo en Morro Jable 38,8 °C, Pájara y Gran Tarajal 38,5 °C y Tiscamanita 38,4 °C. El Hierro anotó 39,4 °C en Timijiraque y 37,2 °C en La Dehesa. La Palma llegó a 36,4 °C en Miraflores (Santa Cruz de La Palma) y 36,0 °C en El Paso. Lanzarote se mantuvo algo más contenida, con 35,9 °C en Yaiza y 35,4 °C en el aeropuerto de San Bartolomé, mientras La Graciosa midió 30,5 °C en Caleta del Sebo.
Los datos recopilados por el tiempo en Gran Canaria reflejan una anomalía térmica que los organismos de protección civil llevaban días monitorizando. De hecho, las temperaturas ya habían comenzado a subir desde el viernes, y el domingo la isla amaneció sin la habitual panza de burro en la capital, tal como reportaron vecinos de Las Palmas de Gran Canaria, un síntoma de la entrada de aire sahariano.
Alerta máxima: cierres, prohibiciones y limitaciones al tránsito
La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias, en aplicación del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales (INFOCA), regulado por el Decreto 60/2014, elevó la alerta a su nivel máximo a las 11:00 horas del lunes 3 de agosto de 2026. La decisión afecta a todas las vertientes de Gran Canaria situadas por encima de la cota 400 metros, mientras el resto del archipiélago se mantiene en alerta por los mismos fenómenos.
De forma paralela, el Cabildo de Gran Canaria activó las restricciones previstas en el Plan INFOGRAN para este nivel de riesgo. En la práctica, esto supone:
- Cierre de todas las áreas recreativas, zonas de acampada, albergues y descansaderos de la red insular de carreteras.
- Prohibición de encender fuego en cualquier espacio abierto de la isla.
- Corte al acceso a pie y en vehículo por la GC-216, excepto para residentes y servicios públicos.
- Cierre de la Zona de Acampada de Llanos de la Mimbre y del Área Recreativa de Tamadaba.
- Prohibición de acceder y transitar por montes, terrenos forestales, pistas y senderos, con la única exención de residentes, servicios públicos, personal de vigilancia, prevención, extinción de incendios y quienes realizan actividades de pastoreo.
- Suspensión temporal de la actividad cinegética en toda la isla.
Maquinaria, quemas y pirotecnia, bajo cero tolerancia
Junto a las restricciones de movilidad, la declaración de alerta máxima conlleva la suspensión de «todas las autorizaciones para quemar rastrojos, pastos permanentes, restos de poda y residuos selvícolas». Además, queda prohibida «la introducción y el uso de fuegos artificiales y de cualquier otro material pirotécnico», así como «el uso de maquinaria o equipos que generen deflagraciones, chispas o descargas eléctricas en los montes y en una franja de 400 metros alrededor». Las prohibiciones alcanzan incluso al carboneo y al empleo del fuego en las labores de apicultura.
El objetivo, según explica Emergencias, es «reducir la presencia de personas y vehículos en las zonas forestales» durante un episodio en el que coinciden tres factores críticos: calor intenso, sequedad ambiental y baja humedad. La posible presencia de calima en Gran Canaria no se espera significativa en superficie, aunque sí se detecta en altura, lo que agrava la sensación de bochorno.
«Llevamos varios días con la isla muy reseca», advierte Federico Grillo
El jefe de Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, Federico Grillo, ha lanzado un mensaje de extrema precaución: «La situación es peor de lo que teníamos hasta ahora, porque ya llevamos varios días con la isla muy reseca», declaró. Grillo puso el foco en las actividades cotidianas que pueden desencadenar una ignición: «Tenemos que extremar las precauciones, sobre todo por la generación de chispas, por eso no queda otra que limitar los accesos al monte para evitar posibles incendios».
El responsable técnico recalcó que la acumulación de jornadas consecutivas con valores superiores a los 35 °C, unida a la ausencia de precipitaciones significativas en los últimos meses, ha dejado la vegetación en un estado de estrés hídrico severo. Esta combinación convierte cualquier chispa —ya sea de una herramienta, un vehículo o una colilla— en un posible foco de incendio de rápida propagación.
La inversión térmica y el aire seco, cómplices del peligro
Los modelos meteorológicos que maneja el Gobierno de Canarias dibujan un escenario especialmente adverso para las próximas jornadas. La inversión térmica se sitúa a una altura anormalmente baja: en torno a los 400 metros en Gran Canaria y entre 500 y 700 metros en las islas occidentales. Este fenómeno se produce cuando una capa de aire cálido queda atrapada sobre otra de aire más frío, actuando como una tapadera atmosférica. Por debajo se concentra el aire más fresco y húmedo, mientras que por encima domina un ambiente cálido y extraordinariamente seco.
El problema radica en que la baja altitud de la inversión permite que el calor y la sequedad alcancen cotas muy próximas al nivel del mar. Por encima de esa barrera, la humedad relativa cae por debajo del 30 %, una cifra crítica que deseca la vegetación y multiplica la capacidad de propagación del fuego. Los análisis apuntan a que la inversión descenderá progresivamente, extendiendo las condiciones de riesgo a zonas cada vez más bajas a lo largo de los próximos días.
El viento sopla del nordeste con intensidad moderada, pero se esperan intervalos fuertes y aceleraciones en zonas expuestas y canales interinsulares. Aunque los avisos por viento se mantienen en nivel amarillo para la vertiente sureste y oeste de Gran Canaria —con rachas de hasta 80 km/h entre las 11:00 y las 12:00 horas del lunes, según la AEMET—, estas rachas incrementan tanto la sensación de calor como la velocidad a la que se desecan los combustibles forestales.
El resto del archipiélago, en alerta
Aunque Gran Canaria concentra el mayor impacto, ninguna isla se libra de la ola de calor. El Ejecutivo autonómico mantiene activa la alerta por temperaturas máximas en todo el territorio, conforme al Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA). En Tenerife, el calor aprieta especialmente en las medianías y en el Área Metropolitana orientada al sudeste, con valores que pueden superar los 38–40 °C de forma localizada. En Fuerteventura y Lanzarote, aunque las máximas son algo más contenidas, el ambiente es bochornoso en el sur de ambas islas, con registros cercanos a los 39 °C en Morro Jable y Pájara.
La Gomera, con 40,9 °C en Chejelipes, y El Hierro, con 39,4 °C en Timijiraque, también experimentan valores muy por encima de la media para la primera semana de agosto. Las islas occidentales (La Palma, La Gomera y El Hierro) permanecen igualmente en alerta por riesgo de incendios forestales, aunque sin alcanzar el nivel máximo decretado para Gran Canaria.
Consejos para capear la ola de calor
Ante la persistencia del calor extremo, los servicios de protección civil y las autoridades sanitarias reiteran una serie de recomendaciones para prevenir golpes de calor y deshidratación:
Lo que conviene hacer
- Hidratarse constantemente, aunque no se tenga sed. Agua, infusiones frías y zumos naturales son la mejor opción.
- Permanecer en lugares frescos durante las horas centrales del día (12:00 a 17:00 horas). Ventilar la casa a primera hora de la mañana y cerrar ventanas y persianas cuando el sol aprieta.
- Utilizar ropa ligera, holgada y de colores claros, que refleje la radiación.
- Aplicar protección solar de factor alto y reaplicarla cada dos horas.
- Prestar especial atención a mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
Lo que se debe evitar
- Realizar ejercicio físico intenso – correr, hacer senderismo o esfuerzos al aire libre – entre las 12:00 y las 17:00 horas.
- Dejar a personas o mascotas dentro de un vehículo estacionado, ni siquiera a la sombra.
- Consumir alcohol, café o bebidas muy azucaradas, que favorecen la deshidratación.
- Ingerir comidas copiosas o muy calientes; se recomiendan platos ligeros, frutas y verduras frescas.
- Encender barbacoas, hogueras o cualquier tipo de fuego al aire libre, incluso en espacios privados.
Estas pautas cobran especial relevancia en las medianías y cumbres de Gran Canaria, donde el cierre de áreas recreativas impide el acceso a zonas de sombra y refrigerio. «Cualquier pequeño descuido puede tener consecuencias catastróficas», insisten desde el Cabildo, que ruega a la población que posponga salidas al monte hasta que la alerta se rebaje.
Perspectivas: descenso ligero a partir del miércoles
Según las últimas actualizaciones del Gobierno de Canarias, las previsiones iniciales que apuntaban a un alivio rápido han quedado descartadas. Los modelos confirman que la masa de aire cálido y seco permanecerá estacionaria sobre el archipiélago durante, al menos, dos o tres días más. La Agencia Estatal de Meteorología prevé que las temperaturas «bajen ligeramente entre el miércoles y el jueves», aunque los valores se mantendrán por encima de los umbrales de alerta en amplias zonas de Gran Canaria y Tenerife.
Mientras tanto, los servicios de emergencia se mantienen en guardia y los medios aéreos y terrestres de extinción han sido reforzados. La población puede seguir la evolución del episodio en tiempo real a través de los canales oficiales y de las estaciones meteorológicas que alimentan el tiempo en Gran Canaria. La prudencia ciudadana y el cumplimiento estricto de las restricciones serán, una vez más, la mejor herramienta para evitar que un verano de récords se convierta en un verano de fuego.
