Canarias soporta otra jornada de calor extremo con 40°C y alerta naranja por riesgo de incendios
La intensa ola de calor que sofoca a Canarias mantiene los termómetros en máximas extremas este martes, 4 de agosto, con la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activando avisos naranjas por temperaturas de hasta 40°C en Gran Canaria y 37°C en La Palma. El episodio, que ya ha batido récords con 43,8°C en La Aldea de San Nicolás el lunes, prolongará su intensidad con noches tropicales, calima en altura y vientos fuertes que elevan el peligro de incendios forestales, mientras el descenso térmico no llegará hasta el fin de semana.
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- El mapa de avisos: naranja en las islas más castigadas
- Gran Canaria, epicentro del calor: máximas de 40°C y noches a 28°C
- Tenerife, entre el alisio y los 37°C en el sur
- La Palma eleva el aviso a naranja en cumbres y oeste
- Lanzarote y Fuerteventura: 37°C bajo calima en altura
- Viento, calima y mar de fondo: cóctel de riesgo
- Un lunes de récord: 43,8°C en La Aldea y otras marcas
- Perspectivas de alivio: lento descenso hasta el sábado
- Medidas de prevención y llamada a la prudencia
- El ocaso de una ola de calor histórica
El mapa de avisos: naranja en las islas más castigadas
La AEMET ha establecido para este martes un escenario de riesgo importante (aviso naranja) en el sur, este y oeste de Gran Canaria, así como en las cumbres y la vertiente occidental de La Palma. El resto del archipiélago permanece bajo aviso amarillo, lo que implica que las temperaturas máximas superarán los 34-35°C de manera generalizada en medianías y zonas de interior. Según los datos oficiales, esta configuración de avisos es consecuencia directa de una masa de aire sahariano cálido que, combinada con un anticiclón de bloqueo, impide la llegada de alivio térmico.
En Gran Canaria, el aviso naranja contempla máximas de 39°C en amplias zonas de medianías y cotas bajas orientadas al sur, este y oeste, con probabilidad de alcanzar de forma local los 40°C. La cuenca de Tejeda y las cumbres de la isla se quedan en aviso amarillo, aunque allí las mínimas nocturnas apenas descenderán de los 28°C, lo que convierte la noche en otro desafío para la población. El delegado de la AEMET en Canarias, Víctor Quintero, ha señalado que este episodio es “el peor de todo el año” y que, de no ser por el alisio, podría haber sido incluso más intenso.
Gran Canaria, epicentro del calor: máximas de 40°C y noches a 28°C
La isla redonda concentra las previsiones más alarmantes. Además de los 40°C esperados en puntos del sur y oeste, las temperaturas se mantendrán por encima de los 34°C en el norte, con excepción del noroeste, donde podrían alcanzarse los 36°C. La capital, Las Palmas de Gran Canaria, registrará una máxima de 29°C y una mínima de 24°C, valores que reflejan el efecto moderador del mar en el litoral norte, a resguardo del alisio. Sin embargo, en municipios del interior y sur como San Bartolomé de Tirajana o Agüimes, que el lunes superaron los 40°C, la sensación térmica será aún más opresiva.
Las mínimas nocturnas, lejos de ofrecer alivio, se mantendrán en 25°C en medianías del sur y podrán no bajar de 28°C en cumbres y cuencas como la de Tejeda. Este fenómeno, conocido como noche tropical, impide que el organismo se recupere del estrés térmico diurno y agrava los riesgos para la salud, especialmente en población vulnerable. La AEMET recuerda que la exposición prolongada a estas condiciones puede provocar golpes de calor y deshidratación, por lo que insiste en la necesidad de extremar las precauciones.
Tenerife, entre el alisio y los 37°C en el sur
Tenerife vive una situación contrastada: el flujo de vientos del nordeste mantiene temperaturas más suaves en el norte, donde no se superarán los 30°C en muchas zonas, mientras que el sur, este y oeste de la isla están bajo aviso amarillo. En medianías orientadas al sur se esperan de forma generalizada 35°C, con picos locales de hasta 37°C, especialmente en la fachada noroeste del área metropolitana. Las mínimas no bajarán de los 25°C en estas áreas, prolongando la incomodidad durante la noche.
Los datos del lunes reflejan que el calor ya apretó con fuerza en la isla: en Las Mercedes, La Laguna, se registraron 38,5°C, y en Granadilla, cerca del Aeropuerto de Tenerife Sur, 37,8°C. La diferencia térmica entre el norte y el sur ha llegado a ser de hasta 10°C, un patrón habitual en estas situaciones de invasión sahariana, donde la inversión térmica aplasta la capa húmeda del mar de nubes contra el suelo y deja las medianías y cumbres expuestas al aire cálido y seco.
La Palma eleva el aviso a naranja en cumbres y oeste
La isla bonita se suma a la alerta naranja este martes, con previsión de alcanzar 37°C en cumbres y vertiente oeste, sobre todo en el municipio de El Paso, que ya el lunes marcó 36,7°C. La AEMET advierte de que el calor irá incluso a más en esta zona durante la jornada, un fenómeno que Víctor Quintero califica de “paradigmático” dentro del lento descenso general de las temperaturas. Esta circunstancia obliga a extremar la vigilancia en una isla con una orografía compleja y un alto valor ecológico, donde el riesgo de incendio es muy elevado.
Las islas verdes, La Gomera y El Hierro, se mantienen en aviso amarillo, con máximas previstas de entre 35°C y 37°C en vertientes sur y zonas altas. En San Sebastián de La Gomera, el lunes se alcanzaron 33°C, y en El Pinar, El Hierro, 36°C, evidenciando que todo el archipiélago está bajo la influencia de la masa cálida africana.
Lanzarote y Fuerteventura: 37°C bajo calima en altura
En las islas orientales, el calor también aprieta, aunque con aviso amarillo. Se esperan máximas de 34°C a 37°C en zonas de interior y vertientes sur y este, con presencia de calima en altura que puede aumentar la sensación de bochorno y reducir la visibilidad. Fuerteventura ya registró 38°C en Tuineje el lunes, y para este martes las previsiones apuntan a que el sur de Lanzarote y Fuerteventura tendrá intervalos nubosos que podrían aportar un leve alivio térmico durante las horas centrales del día. Aun así, la insolación será intensa y el viento moderado del nordeste no será suficiente para paliar el calor acumulado en viviendas e infraestructuras.
Viento, calima y mar de fondo: cóctel de riesgo
Además de las temperaturas asfixiantes, el episodio viene acompañado de vientos del nordeste con rachas muy fuertes que, según la AEMET, pueden alcanzar los 80 km/h en La Gomera y 70 km/h en Gran Canaria y La Palma. Estas condiciones multiplican el peligro de incendios forestales, ya de por sí extremo debido a la baja humedad relativa (inferior al 30% por encima de la inversión térmica) y a la vegetación reseca tras semanas de calor. En zonas como Tasarte (Gran Canaria) o Las Mercedes (Tenerife), donde la orografía en forma de cuenca dificulta la ventilación, el riesgo de que un fuego se propague rápidamente es máximo.
La calima, aunque en altura durante la mayor parte del día, podrá descender a cotas más bajas en vertientes de sotavento, empeorando la calidad del aire y la visibilidad. La AEMET prevé que comience a remitir hacia la noche, pero sus efectos se suman a los del viento para crear un ambiente muy árido. En el mar, se espera viento del norte o noreste fuerza 4 a 6, ocasionalmente 7 en los extremos sureste y oeste, con mar de fondo del noreste de alrededor de un metro en el norte, generando marejada a fuerte marejada.
Un lunes de récord: 43,8°C en La Aldea y otras marcas
La jornada del lunes 3 de agosto fue la más calurosa de este episodio y, según la AEMET, la peor de todo 2026. La Aldea de San Nicolás (Gran Canaria) registró una máxima absoluta de 43,8°C, el valor más alto del país en ese momento. Otros municipios grancanarios como San Bartolomé de Tirajana y Agüimes también superaron los 40°C, mientras que en Tenerife destacaron los 38,5°C de Las Mercedes (La Laguna) y los 37,8°C de Granadilla. Fuerteventura alcanzó 38°C en Tuineje, La Palma 36,7°C en El Paso, El Hierro 36°C en El Pinar y La Gomera 33°C en San Sebastián.
Estos datos reflejan la magnitud de una ola de calor que, según los meteorólogos, se ha visto potenciada por un proceso de subsidencia atmosférica que comprime y calienta el aire en su descenso hacia la superficie. La combinación de este fenómeno con la radiación solar intensa propia de agosto ha creado un “horno” natural en muchas comarcas canarias, batiendo récords en numerosas estaciones.
Perspectivas de alivio: lento descenso hasta el sábado
El delegado de la AEMET en Canarias anticipa un descenso de las temperaturas “muy lento” que no devolverá los valores a la normalidad hasta el sábado. A partir de este martes, los termómetros empezarán a bajar ligeramente, pero “aún se pondrán avisos por altas temperaturas en la mayor parte del archipiélago”, explica Quintero. Como ejemplo, señala que el sur de Gran Canaria pasará en un día de aviso rojo (más de 40°C el lunes) a aviso naranja (39°C el martes), un alivio casi imperceptible para la población. Para el miércoles, las zonas con aviso amarillo se reducirán al sur de Gran Canaria y toda La Palma, mientras el resto del archipiélago podrá empezar a respirar.
Quintero destaca que las cuencas y zonas de interior, como Tasarte o Las Mercedes, serán las más rezagadas en refrescarse debido a la práctica ausencia de flujo de aire que ventile esas áreas encajonadas. El anticiclón, que ha ejercido un efecto de bloqueo durante la ola de calor, comenzará a retirarse, pero el alisio —que ha evitado que la situación fuese aún más extrema— seguirá soplando con fuerza, manteniendo el viento como factor de riesgo para la propagación de posibles incendios.
Medidas de prevención y llamada a la prudencia
El Gobierno de Canarias mantiene la alerta máxima por altas temperaturas y por incendios forestales en Gran Canaria, así como la alerta por riesgo de incendio y altas temperaturas en el resto de las islas occidentales. Además, ha activado una prealerta por viento en todo el archipiélago. Estas medidas se traducen en restricciones al uso de fuego en zonas forestales, vigilancia reforzada y recomendaciones a la población para que evite actividades que puedan generar chispas o llamas en el monte.
Las autoridades insisten en la necesidad de protegerse del calor: beber agua con frecuencia, permanecer en lugares frescos, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a ancianos, niños y enfermos crónicos. La combinación de temperaturas extremas, calima y viento convierte a este martes en una jornada de alto riesgo, en la que la prudencia ciudadana es clave para prevenir emergencias.
El ocaso de una ola de calor histórica
Aunque el pico de calor haya pasado, Canarias tardará casi una semana en recuperar la normalidad térmica. El episodio ha dejado récords, avisos rojos y una población agotada por noches sin descanso. La AEMET y el Gobierno canario continuarán monitoreando la evolución, mientras los equipos de emergencia permanecen en alerta máxima ante cualquier conato de incendio. El alivio, aunque lento, está en camino, pero hasta el sábado el calor seguirá siendo el protagonista de un verano que ya se ha ganado un capítulo en la memoria climática del archipiélago.
