Cuatro prealertas simultáneas en Canarias: viento, calor, oleaje y fuego
La coexistencia de vientos racheados de hasta 80 kilómetros por hora, olas que superan los 4 metros mar adentro, temperaturas máximas de 37 grados centígrados y un elevado riesgo de incendios forestales ha llevado al Gobierno de Canarias a activar cuatro prealertas de forma simultánea este jueves 23 de julio de 2026. La Dirección General de Emergencias insta a la población y a los visitantes a extremar las precauciones ante un episodio que combina varios fenómenos adversos en todo el archipiélago.
En este artículo9
- ¿Qué implica una prealerta?
- Viento: rachas de hasta 80 km/h y alisio reforzado
- Fenómenos costeros: olas de más de 4 metros mar adentro
- Temperaturas extremas: hasta 37 grados en Gran Canaria
- Riesgo de incendios forestales: campaña de peligro alto activa
- Medidas de precaución y consejos a la población
- Impacto en el turismo y preguntas frecuentes
- Contexto climático: ¿por qué coinciden todos estos fenómenos?
- ¿Qué seguirá después del jueves?
¿Qué implica una prealerta?
El sistema de alertas del Gobierno de Canarias se activa en distintos niveles —prealerta, alerta y emergencia— en función de la gravedad prevista y de las necesidades de protección civil. La prealerta es el primer escalón: avisa a los servicios de emergencia y a la ciudadanía para que se preparen ante un posible peligro, sin que este tenga por qué materializarse de forma inminente. En esta ocasión, las declaraciones se apoyan en los pronósticos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y se enmarcan en los planes específicos de protección civil, como el PEFMA (Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos) y el INFOCA (Plan de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales).
La singularidad del jueves 23 de julio radica en la acumulación de factores: no es extraño que en verano se activen avisos por calor o por incendios, pero sumar un temporal de viento con oleaje intenso en plena temporada estival requiere una vigilancia coordinada.
Viento: rachas de hasta 80 km/h y alisio reforzado
La prealerta por viento, que entró en vigor a las 18:00 horas del jueves 23 de julio de 2026, afecta a todas las islas del archipiélago. Según la Dirección General de Emergencias, basada en informes de Aemet, se espera un alisio de moderado a fuerte, especialmente en las zonas bajas orientadas al oeste, sur y sureste de las islas montañosas. Las rachas muy fuertes podrán alcanzar o superar localmente los 80 kilómetros por hora en El Hierro, La Gomera y Gran Canaria, así como en la vertiente sur del macizo de Anaga y en el área metropolitana de Tenerife.
En Fuerteventura y Lanzarote, el alisio también soplará con intensidad, con probables rachas muy fuertes en el interior sureste de Lanzarote y en el litoral oeste y sur de Jandía. La tendencia es que el viento se intensifique a medida que avance la tarde. Este refuerzo del alisio está asociado al fortalecimiento del anticiclón de las Azores, que en estas fechas puede empujar masas de aire marítimo hacia el sur, canalizándose entre las islas a gran velocidad.
Históricamente, episodios de viento similares han provocado incidencias en el tráfico aéreo y marítimo, caída de ramas y mobiliario urbano, por lo que se recomienda asegurar toldos, macetas y cualquier objeto susceptible de ser desplazado.
Fenómenos costeros: olas de más de 4 metros mar adentro
La prealerta por fenómenos costeros se actualizó a partir de las 16:00 horas del jueves 23 de julio. Afecta al litoral de La Palma, La Gomera, El Hierro, Tenerife y Gran Canaria. En las costas este, sur y oeste de Tenerife y Gran Canaria, así como en el resto de islas implicadas, se prevé viento del nordeste de entre 50 y 61 km/h (fuerza 7 en la escala Beaufort) en los canales marítimos entre islas, con un empeoramiento significativo durante la tarde y la noche. La situación más adversa se espera en el sureste de Gran Canaria, el canal entre Tenerife y Gran Canaria, La Gomera, El Hierro y el sureste de La Palma.
El mar presentará marejada a fuerte marejada, con mar de fondo del nordeste de uno a dos metros. El oleaje combinado —que suma el viento y la mar de fondo— podrá situarse entre 3 y 3,75 metros en los canales interinsulares y alcanzar incluso los 4 a 4,25 metros mar adentro al sur de Canarias. La Aemet ha emitido avisos amarillos por fuerte oleaje para Gran Canaria, La Gomera, Tenerife y El Hierro; La Palma se sumará el viernes 24 de julio.
Estas condiciones suponen un riesgo para la navegación, el baño en playas expuestas y las actividades subacuáticas. Las corrientes de resaca pueden ser especialmente peligrosas en playas abiertas al norte y al oeste de las islas. La coincidencia del oleaje con la pleamar puede generar inundaciones localizadas en paseos marítimos e infraestructuras próximas a la costa.
Temperaturas extremas: hasta 37 grados en Gran Canaria
La tercera prealerta activa es por temperaturas máximas, que afecta desde las 11:00 horas del jueves 23 de julio a Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife. Según Aemet y la Dirección General de Emergencias, en Fuerteventura se podrán alcanzar o superar los 30-32 grados en zonas de interior y en el litoral sureste. En Tenerife se esperan entre 30 y 32 grados en medianías y zonas bajas de la vertiente sur y del área metropolitana, sin descartarse valores puntuales de hasta 34 grados.
Gran Canaria registrará previsiblemente los valores más altos: más de 34 grados en las cumbres, especialmente en la cuenca de Tejeda, y en las medianías orientadas al sur y al oeste por encima de los 500-600 metros. De forma local, los termómetros podrían llegar a los 37 grados en zonas bajas del sureste de la isla. Estas temperaturas, aunque no constituyen una ola de calor en sentido estricto, sí superan ampliamente los valores normales para finales de julio, que en esas zonas suelen rondar los 26-28 grados.
El ascenso térmico se debe al ya mencionado refuerzo del alisio, que provoca un calentamiento del aire al descender por las laderas del sur y oeste (efecto foehn). Además, la estabilidad atmosférica y la fuerte insolación propia de estas fechas contribuyen a disparar los mercurios. Las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de hidratarse, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a personas mayores, niños y enfermos crónicos.
Riesgo de incendios forestales: campaña de peligro alto activa
La cuarta prealerta concierne al riesgo de incendios forestales, y permanece activa durante toda la época de peligro alto en La Palma, La Gomera, El Hierro, Tenerife y Gran Canaria. Esta medida se enmarca en el Plan INFOCA y, salvo cambios debidos a la evolución meteorológica o a una revaluación del riesgo, se mantendrá al menos hasta el 30 de septiembre de 2026, según confirmó la Dirección General de Emergencias.
La combinación de altas temperaturas, baja humedad relativa y viento intenso crea un cóctel peligroso para la propagación de fuegos. En Canarias, la mayor parte de los incendios forestales tiene origen humano, ya sea por negligencias (quemas agrícolas mal controladas, colillas, barbacoas) o por causas accidentales. Las islas cuentan con una vegetación muy inflamable: los pinares de pino canario, aunque adaptados al fuego, pueden arder con facilidad en condiciones extremas, y las medianías están cubiertas de matorrales y pastizales que se secan rápidamente en verano.
Desde el inicio del verano, los equipos forestales han reforzado la vigilancia y los medios aéreos están preparados para intervenir. No obstante, la prevención ciudadana es clave: se prohíbe hacer fuego en zonas recreativas no habilitadas, arrojar colillas y acceder a las áreas forestales de forma imprudente. El Cabildo de cada isla puede, además, restringir accesos a montes públicos si el riesgo lo aconseja.
Medidas de precaución y consejos a la población
Ante este escenario meteorológico complejo, la Dirección General de Emergencias ha difundido una serie de recomendaciones a través de sus canales oficiales. En primer lugar, se insta a la población a mantenerse informada mediante fuentes oficiales y a evitar bulos o cadenas de mensajes no verificados. En el caso del viento, se aconseja cerrar bien puertas y ventanas, retirar de balcones y terrazas cualquier objeto que pueda caer a la calle y extremar las precauciones al conducir, especialmente en túneles y zonas donde el viento lateral puede desestabilizar el vehículo.
Respecto al oleaje, se pide no acercarse a acantilados, espigones o paseos marítimos donde puedan romper las olas con fuerza, y evitar el baño en playas sin vigilancia o con bandera roja. Los bañistas deben respetar siempre el color de las banderas y las indicaciones de los socorristas. Para la navegación recreativa, se recomienda posponer salidas o extremar la vigilancia, consultando antes los partes meteorológicos marinos.
En cuanto al calor, las autoridades sanitarias recalcan la necesidad de beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed, usar ropa ligera y de colores claros, protegerse la cabeza con gorra o sombrero y aplicar protección solar de forma regular. Se debe evitar la práctica de ejercicio físico intenso al aire libre en las horas de más radiación (entre las 11:00 y las 17:00 horas). Para los incendios, se recuerda que está terminantemente prohibido encender fuego en el campo y que cualquier indicio de humo debe ser comunicado inmediatamente al 112.
Impacto en el turismo y preguntas frecuentes
¿Cómo afectan estas prealertas a los viajeros?
Muchos turistas que han elegido Canarias como destino para sus vacaciones de verano se preguntan si sus planes se verán alterados. Las prealertas no implican el cierre de aeropuertos ni la cancelación generalizada de vuelos, pero sí pueden provocar retrasos o desvíos puntuales debido al viento cruzado. Las compañías aéreas y las autoridades portuarias están acostumbradas a operar en condiciones de alisio intenso, aunque en casos extremos se pueden suspender conexiones marítimas con las islas menores, como La Gomera o El Hierro. Se recomienda a los viajeros consultar el estado de sus trayectos con las navieras y aerolíneas.
¿Cuál es la isla más bonita para visitar en Canarias?
Elegir una isla canaria como la más bonita es una tarea imposible porque cada una ofrece un paisaje único. En días como este, con prealertas activas, la pregunta debería ser: ¿qué isla me permite disfrutar de forma más segura? Tenerife, con su imponente Teide, y Gran Canaria, con sus contrastes de dunas y pinares, suelen ser las favoritas para quien busca diversidad. Lanzarote, con su legado volcánico artísticamente intervenido por César Manrique, atrapa a los amantes del arte y la naturaleza surrealista. Fuerteventura, con sus interminables playas de arena blanca y aguas turquesas, es un paraíso para el windsurf… precisamente por el viento. Sin embargo, durante la vigencia de estas prealertas, las condiciones de viento y oleaje pueden limitar ciertas actividades, por lo que conviene primar la seguridad sobre la estética. La isla más bonita será aquella donde podamos disfrutar sin riesgos innecesarios.
¿Qué isla ofrece más cosas que hacer pese al viento y el calor?
Todas las islas disponen de una amplia gama de actividades al aire libre que pueden verse afectadas. No obstante, para minimizar la exposición al calor extremo, es recomendable optar por excursiones temprano por la mañana o al atardecer, visitar museos, centros de arte y espacios culturales interiores. En Tenerife, el Museo de la Naturaleza y el Hombre o el Espacio de las Artes (TEA) son alternativas interesantes. En Gran Canaria, la Casa-Museo Pérez Galdós o el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología. En Lanzarote, la Fundación César Manrique ofrece un refugio fresco. Y en todas, la gastronomía local siempre es un plan a cubierto. Las comparaciones entre islas son odiosas, pero la que mejor se adapte a cada viajero será aquella que permita compatibilizar ocio y seguridad.
¿Es momento de cancelar una excursión a las cumbres?
Las temperaturas más elevadas se registrarán precisamente en las medianías y cumbres de Gran Canaria (cuenca de Tejeda, zonas por encima de los 500-600 metros) y en la vertiente sur de Tenerife. Si bien no se ha decretado el cierre de accesos, es aconsejable posponer rutas de senderismo exigentes o que transcurran por zonas sin sombra. El riesgo de incendio hace además obligatorio ser extremadamente cuidadoso con cualquier fuente de ignición. Los servicios de emergencias recuerdan que una simple chispa (como la de un mechero o un cigarrillo mal apagado) puede desatar un incendio forestal de consecuencias imprevisibles.
Contexto climático: ¿por qué coinciden todos estos fenómenos?
El archipiélago canario vive bajo la influencia del anticiclón de las Azores durante gran parte del año, pero en verano esta influencia se refuerza y desplaza hacia el norte, acentuando el régimen de los vientos alisios. Estos vientos, cargados de humedad en su capa baja, chocan contra las vertientes norte y este de las islas, generando el mar de nubes conocido como “panza de burro” o mar de nubes, mientras que al descender por las laderas sur y oeste se calientan y resecan (efecto foehn). Eso explica que, en episodios como el actual, el sur de Tenerife y Gran Canaria registren temperaturas muy superiores a las del norte, y que las rachas de viento se encajonen en canales y vertientes de sotavento, alcanzando velocidades muy altas.
El oleaje, por su parte, es consecuencia directa del viento persistente sobre una larga extensión de océano (fetch), que genera mar de fondo que viaja cientos de kilómetros hasta nuestras costas. La orografía submarina de los canales entre islas puede amplificar la altura de las olas. En esta ocasión, el mar de fondo del nordeste, combinado con el viento local, crea un oleaje mixto muy incómodo para la navegación y peligroso para el baño.
La simultaneidad de avisos no es casual: el mismo motor que trae el viento intenso genera calor en las vertientes sur, y la sequedad del aire propicia el riesgo de incendios. Se trata de una cadena de impactos típica de los veranos canarios, aunque la magnitud de este episodio obliga a redoblar la prudencia.
¿Qué seguirá después del jueves?
Las previsiones de la Aemet apuntan a que el viento tenderá a amainar ligeramente a partir del viernes 24 de julio, aunque se mantendrá moderado con probables rachas fuertes en los canales. El oleaje también dará una tregua, pero el mar de fondo tardará en desaparecer y las condiciones seguirán siendo adversas para la navegación menor. Las temperaturas, sin embargo, no mostrarán un descenso significativo a corto plazo: las máximas seguirán rondando los 30-32 grados en amplias zonas de las islas orientales y sur de las occidentales, por lo que la prealerta por calor podría prolongarse. El riesgo de incendios forestales, ligado a la época de peligro alto, se revisará continuamente, pero en principio se mantendrá activo mientras persistan la sequedad ambiental y el calor.
El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Emergencias, ha activado los mecanismos de seguimiento y coordinación con los cabildos y los ayuntamientos. Los ciudadanos pueden consultar la evolución de los avisos en la web del 112 Canarias y en los perfiles oficiales de redes sociales. La clave, insisten, es no bajar la guardia: aunque las prealertas no son de nivel máximo, sí indican que hay que estar preparados.
