El Cabildo relanza la licitación del Estadio de Gran Canaria con 234 millones tras sumar al Gobierno canario y al Ayuntamiento
El Cabildo de Gran Canaria ha anunciado este 30 de julio de 2026 un nuevo procedimiento de licitación para las obras de reforma y ampliación del estadio insular, conocido como proyecto ‘La Nube’, con un presupuesto de 234 millones de euros. La cifra supone un incremento del 34% respecto a los 174,7 millones de la primera convocatoria, que quedó desierta en junio. El aumento se financia con 25 millones aportados por el Gobierno de Canarias y 15 millones del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, que se suman a los 60 millones ya comprometidos por la UD Las Palmas y a los 134 millones del propio Cabildo, mientras se negocia la participación del Estado para cubrir futuras contingencias.
En este artículo9
- Antecedentes de un proyecto largamente demandado
- Primera licitación desierta: causas y contexto
- Nuevo presupuesto y reparto de la financiación
- Plazos ajustados para llegar al Mundial 2030
- Así será ‘La Nube’: aforo, tecnología y diseño
- Movilidad y aparcamientos: un reto logístico
- Reacciones institucionales y valor político
- Obras desiertas en Canarias: un problema sistémico
- Impacto económico y legado para Gran Canaria
Antecedentes de un proyecto largamente demandado
La modernización del Estadio de Gran Canaria no es una idea nueva. La instalación, inaugurada en 2003 con un aforo de 32.400 espectadores, arrastraba desde su origen carencias funcionales que la convirtieron en una asignatura pendiente para el Cabildo. El actual grupo de gobierno insular incluyó en su programa la necesidad de “cerrar la herida” de un equipamiento inacabado y, tras la finalización del Mundial de fútbol de 2026, se impulsó la candidatura de la isla como una de las sedes de la cita de 2030. La designación por parte de la FIFA, en un proceso competitivo, fue interpretada como un éxito colectivo y el acicate definitivo para abordar una intervención integral.
En 2024, el Cabildo convocó un concurso internacional de ideas que ganó el prestigioso estudio de arquitectura L35 con su propuesta bautizada como ‘La Nube’, una solución que primaba la sostenibilidad, la integración en el entorno y la funcionalidad. El proyecto inicial estimaba una inversión de 114 millones de euros, pero los estudios geotécnicos posteriores revelaron que las características del terreno obligaban a reforzar cimentaciones y estructura, lo que elevó el presupuesto a 174 millones. A principios de 2026, el Cabildo alcanzó un acuerdo con la UD Las Palmas, club que utiliza el estadio para sus partidos como local, por el cual la entidad amarilla se comprometió a aportar 60 millones de euros a cambio de un marco de cogestión público-privada, aunque la titularidad seguirá siendo cien por cien pública.
Primera licitación desierta: causas y contexto
El 3 de junio de 2026, la plataforma de contratación del sector público publicó la primera licitación de ‘La Nube’ por un valor de 174,7 millones de euros. Sin embargo, ninguna constructora presentó oferta antes del cierre del plazo. El presidente del Cabildo, Antonio Morales, reconoció que el resultado no fue una sorpresa absoluta y lo atribuyó a varios factores. Por un lado, la exigencia de que las obras se ejecutaran sin interrumpir la actividad regular de la UD Las Palmas –una condición considerada muy restrictiva por el sector– y, por otro, el contexto global de inestabilidad geopolítica y tensión en los mercados de materias primas que ha disparado los costes de construcción.
Datos de la patronal de la construcción de Las Palmas indican que, en lo que va de 2026, se han registrado 322 licitaciones desiertas en Canarias debido a sobrecostes, lo que evidencia un problema estructural. El encarecimiento del acero, el hormigón, los fletes y la energía, sumado a la falta de mano de obra cualificada, ha provocado que muchos contratistas sean reacios a asumir proyectos de gran envergadura con presupuestos que consideran desactualizados. En el caso del estadio, los técnicos del Cabildo reconocieron que los 174,7 millones ya no reflejaban los precios reales de mercado.
Nuevo presupuesto y reparto de la financiación
Para sacar adelante la obra, el Cabildo ha reformulado el plan económico. El coste total asciende ahora a 234 millones de euros, lo que representa un incremento de 59,3 millones (+34%) sobre la cifra inicial. La nueva estructura de financiación es la siguiente:
- Cabildo de Gran Canaria: 134 millones de euros (19,3 millones más que su compromiso original de 114,7 millones).
- UD Las Palmas: 60 millones, manteniéndose el acuerdo de cogestión.
- Gobierno de Canarias: 25 millones, incorporados por primera vez al proyecto.
- Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria: 15 millones, otra aportación nueva.
Con estos compromisos, el presupuesto queda cubierto en su totalidad. No obstante, el Cabildo mantiene negociaciones con el Gobierno de España para obtener una contribución estatal que podría permitir afrontar imprevistos durante la ejecución o mejorar determinadas partidas. El presidente insular ha subrayado que la unión de fuerzas institucionales “enlaza con el espíritu con el que se gestó la candidatura” y valora como un logro haber captado 100 millones de financiación externa (60 de la UD, 25 del Ejecutivo regional y 15 del consistorio).
Plazos ajustados para llegar al Mundial 2030
La nueva licitación se publicará en la primera quincena de agosto de 2026, según ha confirmado el Cabildo. El plazo de ejecución previsto es de 36 meses, es decir, tres años. Si los trabajos comenzaran a finales de este mismo año, la finalización se situaría en 2029, aproximadamente un año antes del inicio del Mundial, que se celebrará en el verano de 2030. La FIFA exige que los estadios sede estén completamente operativos con suficiente antelación para realizar pruebas y adaptaciones logísticas.
El cronograma es, por tanto, muy exigente. Cualquier retraso en la adjudicación o en el inicio de las obras comprometería la viabilidad de Gran Canaria como sede. De ahí la urgencia del Cabildo por relanzar el concurso con un presupuesto realista y el respaldo institucional ampliado. El consejero insular de Deportes, Aridany Romero, ha insistido en que “esta hoja de ruta permite cumplir con los plazos y exigencias de la FIFA” y ha desligado el tropiezo inicial de cualquier riesgo para la candidatura, calificándolo de “circunstancia habitual en este tipo de procesos”.
Así será ‘La Nube’: aforo, tecnología y diseño
El proyecto ‘La Nube’ transformará radicalmente el actual estadio. La capacidad se ampliará de las 32.400 localidades actuales a 41.854, cumpliendo con los estándares FIFA para partidos de fase de grupos y eliminatorias. El diseño de L35 se caracteriza por una cubierta ligera y envolvente que recuerda a una formación nubosa, de ahí su nombre, y que proporcionará sombra y protección sin renunciar a la ventilación natural, aspecto clave en el clima de la isla.
La sostenibilidad es uno de los pilares del proyecto. Se prevé la instalación de paneles fotovoltaicos, sistemas de recogida y reutilización de aguas pluviales, y la utilización de materiales de bajo impacto ambiental. Además, el estadio se dotará de tecnología de última generación: pantallas LED de alta definición, conectividad 5G, sistemas de seguridad y control de accesos biométricos, y zonas de hospitalidad adaptadas a los requerimientos de grandes eventos internacionales.
Movilidad y aparcamientos: un reto logístico
Uno de los puntos críticos de cualquier gran infraestructura deportiva es la movilidad en días de partido o conciertos. El proyecto reorganiza por completo el sistema de aparcamientos del recinto. Se crearán 597 plazas en el interior del complejo, con posibilidad de ampliación hasta 623. Además, se habilitará una conexión funcional con un aparcamiento disuasorio colindante de al menos 3.500 plazas, reservado para grandes eventos y conectado mediante lanzaderas de transporte público.
El Cabildo trabaja también con el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la Autoridad Única del Transporte en un plan de movilidad que priorice el transporte colectivo, con refuerzo de guaguas y, en un futuro, la posible extensión de la MetroGuagua hasta el entorno del estadio. El objetivo es reducir al mínimo el uso del vehículo privado y evitar los colapsos que se producen actualmente en cada encuentro de la UD Las Palmas.
Reacciones institucionales y valor político
El presidente Antonio Morales ha defendido la inversión como “un acelerador para una transformación que debía producirse y que mejorará la economía, las oportunidades y el espacio público de la isla”. En una nota de prensa emitida por el Cabildo, subraya que “cuando invertimos en el estadio, invertimos en la Gran Canaria de las próximas generaciones”. El líder insular ha querido desmarcarse de las críticas de quienes interpretaron la primera licitación desierta como un fracaso, argumentando que “no supone un riesgo de nada” y que “la energía del trabajo en equipo sigue viva”.
Por su parte, el consejero Aridany Romero ha puesto en valor la capacidad de diálogo del Cabildo para sumar apoyos: “Hemos vencido grandes obstáculos, incluso los prejuicios de quienes pretendían convertir en una debilidad nuestra insularidad, mientras este Cabildo la defendía como una fortaleza y una oportunidad”. Ambos dirigentes han agradecido la implicación del Gobierno de Canarias y del Ayuntamiento capitalino, así como el compromiso de la UD Las Palmas.
Obras desiertas en Canarias: un problema sistémico
El caso del estadio no es aislado. La Asociación de Constructores de Las Palmas viene advirtiendo desde 2025 de un alarmante incremento de licitaciones que quedan sin adjudicar por falta de ofertas. Los datos recopilados hasta julio de 2026 contabilizan 322 concursos públicos desiertos en el archipiélago, la mayoría de ellos vinculados a obra civil y edificación. Las causas son múltiples: incremento de precios de materiales que no se reflejan en los presupuestos base, condiciones de ejecución excesivamente rígidas, plazos ajustados y una creciente aversión al riesgo en un sector castigado por los márgenes estrechos.
La actualización del presupuesto de ‘La Nube’ en casi 60 millones de euros es un intento de corregir ese desajuste. Los técnicos del Cabildo han recalibrado las partidas de acuerdo con los precios de mercado actuales y han introducido mecanismos de revisión de precios que se activarán si las materias primas se siguen encareciendo durante la ejecución. Estas medidas deberían hacer más atractivo el proyecto para las grandes constructoras nacionales e internacionales que dispondrán también de un plazo más holgado para presentar sus ofertas.
Impacto económico y legado para Gran Canaria
Más allá de la cita mundialista, el nuevo estadio aspira a convertirse en un motor de diversificación económica para la isla. La celebración de partidos de primer nivel, conciertos de artistas internacionales, congresos y ferias generará un flujo de visitantes y una actividad inducida que el Cabildo estima en varios cientos de millones de euros durante la fase de explotación. La obra en sí misma, con un presupuesto de 234 millones, movilizará a miles de trabajadores directos e indirectos durante tres años, en un momento en que el sector de la construcción canario necesita estímulos.
El proyecto se alinea además con la estrategia de Gran Canaria como destino de eventos deportivos y de negocios, compitiendo con otras islas y territorios. La modernización del estadio, unida a otras infraestructuras como el recinto ferial de INFECAR o el futuro centro de congresos, dibuja un perfil de isla preparada para acoger grandes convocatorias. La designación como sede del Mundial 2030 supone un escaparate global que, bien gestionado, puede traducirse en un legado de infraestructuras, empleo y proyección internacional.
Con la nueva licitación a punto de salir, todas las miradas están puestas en la respuesta del mercado. Si esta vez las constructoras acuden, Gran Canaria tendrá vía libre para hacer realidad un proyecto que, en palabras de su presidente, “simboliza la capacidad de esta tierra para afrontar retos de gran dimensión y competir con los territorios más avanzados de Europa”.
