Fallece Ana Brito, directora del ICI, tras una vida dedicada a la educación en igualdad
La directora del Instituto Canario de Igualdad (ICI), Ana Brito, ha fallecido este jueves 25 de junio de 2026, según confirmó el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo. Su muerte supone una pérdida significativa para las políticas de igualdad en el archipiélago, donde fue una figura clave en la promoción de la educación en valores y la defensa de los derechos de las mujeres. Nacida en La Palma y afincada en El Hierro, su trayectoria combinó la docencia, la política local y la gestión pública, siempre con el convencimiento de que las aulas son el principal motor para erradicar las desigualdades. Su legado deja una red de servicios reforzada y una generación de alumnos y alumnas que crecieron bajo el principio de que la igualdad se aprende.
En este artículo9
- Una vida entre las aulas y la política local
- El entorno insular que moldeó su carácter
- Al frente del Instituto Canario de Igualdad
- La educación como motor de cambio social
- Reacciones institucionales: conmoción y homenaje
- El Instituto Canario de Igualdad: estructura y funciones
- La igualdad de género en Canarias: contexto y desafíos
- Qué sigue para el Instituto Canario de Igualdad
- Una huella imborrable en la sociedad canaria
Una vida entre las aulas y la política local
Ana Brito nació en La Palma, la isla conocida como la Isla Bonita por su exuberante vegetación y cielos estrellados, pero fue en El Hierro donde echó raíces. Esta isla, la más pequeña y occidental del archipiélago, está declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO y presume de ser autosuficiente con energías renovables. En ese entorno de fuerte arraigo comunitario, Brito desarrolló toda su vida adulta, compaginando su vocación educativa con un creciente compromiso social.
Diplomada en Profesorado de Educación General Básica por la Escuela Universitaria del Profesorado de Educación General Básica de Las Palmas, comenzó a dar clase en varios centros de Primaria de la isla herreña. Su último destino fue el CEIP Valverde, donde trabajó desde septiembre de 2014 hasta julio de 2023. Durante casi una década, implantó metodologías activas que integraban la perspectiva de género en todas las asignaturas. Compañeros de centro recuerdan cómo transformaba las clases de Lengua en debates sobre roles y las de Ciencias Naturales en proyectos compartidos que animaban a las niñas a interesarse por las materias STEM.
Paralelamente a la docencia, dio el salto a la política municipal. Entre 2008 y junio de 2011 fue concejala en el Ayuntamiento de Valverde por la Agrupación Herreña Independiente (AHI), una formación local que ha gobernado en la isla en distintas etapas. Asumió las áreas de Servicios Sociales, Mujer e Igualdad, desde donde impulsó planes de formación para mujeres desempleadas y creó un servicio de asesoramiento psicológico para víctimas de violencia machista, una iniciativa pionera en una isla de apenas 11.000 habitantes.
El entorno insular que moldeó su carácter
Las Canarias son un archipiélago de contrastes geográficos y sociales. La Palma, su isla natal, es conocida por el Roque de los Muchachos y una tradición agrícola y artesanal. El Hierro, donde vivió, representa la resistencia y la sostenibilidad. Esa dualidad entre lo global y lo local marcó la personalidad de Ana Brito. Entendió pronto que las políticas de igualdad no pueden ser homogéneas: necesitan adaptarse a cada territorio, a cada barrio, a cada isla.
En El Hierro, la dispersión de la población en núcleos como Valverde, Frontera o El Pinar supone un reto para los servicios públicos. La falta de transporte frecuente y la orografía dificultan el acceso a recursos especializados. Durante su etapa como concejala, Brito visitó personalmente a mujeres mayores en zonas remotas para informarles de sus derechos. Esa cercanía la llevó luego a diseñar, como directora del ICI, programas descentralizados con la colaboración de los cabildos.
Al frente del Instituto Canario de Igualdad
En septiembre de 2023, el Gobierno de Canarias nombró a Ana Brito directora del Instituto Canario de Igualdad, un organismo creado en 1994 (Ley 1/1994) y adscrito a la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias. Su designación fue bien recibida por asociaciones feministas y sindicatos, que valoraron su perfil técnico y su sensibilidad hacia los problemas reales de las mujeres canarias.
Desde su despacho en Santa Cruz de Tenerife, Brito coordinó las tres líneas estratégicas del ICI: prevención de la violencia de género, promoción de la equidad laboral y fomento de la conciliación. Supervisó la red de atención a víctimas, conocida como Servicio de Atención a las Mujeres Víctimas de Violencia (SAMVV), que gestionan los cabildos insulares. Durante su mandato, se reforzó la coordinación con las fuerzas de seguridad y los juzgados para mejorar la protección de las víctimas.
Uno de sus sellos fue la colaboración con el sistema educativo. Puso en marcha el programa “Educando en Igualdad”, que llevó talleres a colegios e institutos de todas las islas. “Condeno todas las formas de violencia y a las víctimas les digo: ¡no están solas!”, declaró en la presentación de una de esas campañas. Su mensaje caló en la comunidad educativa, que la percibía como una maestra más que como una alta funcionaria.
La educación como motor de cambio social
Si hubiera que resumir en una frase la filosofía de Ana Brito, sería: “La igualdad se aprende, se enseña y se ejerce cada día”. Desde su etapa como maestra, defendió que la escuela es el espacio donde se pueden desmontar los estereotipos que luego derivan en discriminación y violencia. Sus clases eran laboratorios de convivencia: organizaba asambleas en las que el alumnado debatía sobre noticias de actualidad con un enfoque crítico.
En el CEIP Valverde, impulsó la creación de una biblioteca de aula con libros infantiles libres de roles sexistas y guías para familias que ayudaban a criar en igualdad. Colaboró con la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en la elaboración de materiales didácticos que luego se distribuyeron en toda la comunidad autónoma. Su trabajo fue reconocido en 2019 con una mención en los premios de buenas prácticas en igualdad del Gobierno de Canarias.
Como directora del ICI, trasladó esa pasión educativa a las políticas autonómicas. Fomentó la formación continua del profesorado en materia de género, convencida de que ningún cambio legislativo sería efectivo sin el compromiso de quienes están al frente de las aulas. “Si educamos en igualdad desde pequeños, estaremos construyendo una sociedad libre de violencias”, repetía en cada encuentro con docentes.
Reacciones institucionales: conmoción y homenaje
La noticia del fallecimiento de Ana Brito generó una ola de condolencias en el ámbito político y social canario. El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, fue uno de los primeros en manifestar su pesar a través de sus redes sociales oficiales. “Fue una mujer muy comprometida con la construcción de una sociedad más justa e igualitaria en todos los ámbitos, especialmente desde las aulas, donde trabajó siempre para educar en la igualdad”, escribió. “Mi cariño a su familia y seres queridos. Descanse en paz”.
Por su parte, la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias emitió un comunicado en el que destacó las cualidades humanas y profesionales de la directora fallecida. “Para sus compañeras y compañeros de la Consejería, Ana, entre muchas otras cosas, fue siempre la alegría de los Consejos de Dirección; el orden y la meticulosidad, que reflejaba en sus anotaciones con perfecta caligrafía; la suavidad con la que expresaba cada uno de sus pensamientos; y el compromiso inalterable y la firmeza demostrada a la hora de defender la igualdad y el trabajo bien hecho”, recogía la nota oficial.
Diversas organizaciones feministas, como la Red Canaria de Mujeres, mostraron su pesar y destacaron su “incansable lucha por los derechos de las mujeres”. También los cabildos insulares, especialmente el de El Hierro, guardaron un minuto de silencio y decretaron un día de luto oficial, algo excepcional para una persona que no ostentaba un cargo electo. La presidenta del Cabildo herreño, Alpidio Armas, recordó su “cercanía y su capacidad para tender puentes entre las administraciones”.
El Instituto Canario de Igualdad: estructura y funciones
El organismo que dirigía Ana Brito es una pieza fundamental en el entramado de servicios públicos canarios. Creado por la Ley 1/1994, el ICI se configura como un organismo autónomo adscrito a la consejería competente en materia de igualdad. Su misión es planificar, ejecutar y evaluar las medidas destinadas a garantizar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, así como coordinar la red de recursos para víctimas de violencia de género.
La estructura del ICI se apoya en una red de centros y servicios distribuidos por las ocho islas: Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera, El Hierro y La Graciosa. A través de los cabildos insulares, llega a municipios rurales y zonas de difícil acceso, garantizando que ninguna mujer quede desprotegida. La labor del instituto ha sido clave en territorios como El Hierro, La Gomera o La Palma, donde la dispersión poblacional y la insularidad agravan la vulnerabilidad de las mujeres.
Entre los programas que supervisaba Ana Brito destacan el Servicio de Atención a las Mujeres Víctimas de Violencia (SAMVV), el fomento del emprendimiento femenino, las campañas de corresponsabilidad en los hogares y los proyectos de coeducación. Cada año, el ICI atiende miles de consultas y cientos de acogimientos. Durante su gestión, se amplió el horario de atención telefónica y se creó un chat de apoyo psicológico online para llegar a las mujeres más jóvenes.
La igualdad de género en Canarias: contexto y desafíos
Las Islas Canarias presentan realidades sociodemográficas que influyen en las políticas de igualdad. Con una población que supera los 2,2 millones de habitantes, una economía muy dependiente del sector turístico y una tasa de paro femenino tradicionalmente más elevada que la masculina, la comunidad autónoma arrastra brechas que requieren intervenciones específicas. Según el último informe del Instituto Canario de Estadística (ISTAC, 2025), la brecha salarial se sitúa en torno al 15% y las mujeres dedican de media 2,5 horas más al día a tareas domésticas y de cuidados.
La violencia de género sigue siendo una de las principales preocupaciones. Los datos del Gobierno de Canarias muestran que, en lo que va de 2026, se han presentado más de 4.000 denuncias por violencia machista y se han activado los protocolos de acogida para 350 mujeres y menores. Ana Brito defendía que la prevención, especialmente en el ámbito escolar, era la asignatura pendiente. “No podemos esperar a que ocurra una tragedia; hay que actuar antes, en las aulas”, insistía en las reuniones del Observatorio Canario de la Violencia de Género.
Entre los retos pendientes que ella misma señaló en su última comparecencia parlamentaria (mayo de 2026) figuraban la necesidad de reforzar los juzgados especializados, aumentar las plazas de acogida en islas no capitalinas y extender los programas de inserción laboral para mujeres supervivientes. Su hoja de ruta incluía un plan estratégico 2025-2028 que ahora queda en manos de su sucesor o sucesora.
Qué sigue para el Instituto Canario de Igualdad
Tras el fallecimiento de Ana Brito, el Gobierno de Canarias deberá nombrar a una nueva persona al frente del ICI. El proceso, regulado por la normativa de la función pública autonómica, incluirá la valoración de perfiles con experiencia en políticas de igualdad y gestión pública. Mientras tanto, el equipo directivo del instituto, liderado por la subdirectora, asumirá las funciones de forma interina para garantizar la continuidad operativa.
Fuentes de la Consejería de Bienestar Social han confirmado que todos los programas y servicios del ICI se mantienen sin alteración. La red de atención a víctimas, las campañas de sensibilización y los proyectos educativos seguirán su curso según lo planificado para 2026. No obstante, la pérdida de una líder como Ana Brito deja un vacío difícil de llenar en el plano estratégico y humano.
Organizaciones sindicales y asociaciones de mujeres han pedido que la persona sucesora mantenga el perfil técnico y la cercanía que caracterizaron a Brito. El presidente Clavijo, en su mensaje de despedida, también se comprometió a “honrar su legado” dando continuidad a los proyectos que ella impulsó. Se espera que en las próximas semanas se publique el procedimiento de selección, que requerirá el visto bueno del Consejo de Gobierno.
Una huella imborrable en la sociedad canaria
La marcha de Ana Brito ha resonado con fuerza porque, además de un cargo institucional, era una voz cercana, una mujer que explicaba las políticas públicas con ejemplos cotidianos. En El Hierro, sus antiguos alumnos la recuerdan como “la maestra que nos enseñó que niños y niñas podían soñar lo mismo”. En los plenos del Ayuntamiento de Valverde, su tono pausado pero firme defendió mociones que luego se convirtieron en ordenanzas de igualdad.
Su legado perdura en las estructuras que ayudó a construir: un instituto sólido, una red de atención más coordinada y una generación de jóvenes que crecieron con referentes de equidad. La propia Ana Brito solía recordar que su mayor orgullo no eran los cargos, sino “ver a antiguos alumnos convertidos en personas respetuosas y felices”. Ese es, quizá, el mejor homenaje que una isla y una comunidad pueden ofrecer a quien tanto dio por ellas.
Mientras el archipiélago despide a una de sus servidoras públicas más comprometidas, las banderas ondean a media asta en los edificios oficiales de Valverde y Santa Cruz de Tenerife. Un crespón negro cubre el escudo de Canarias en la web del Instituto Canario de Igualdad, donde un mensaje sencillo resume el sentir de tantos: “Gracias, Ana, por tu ejemplo”.
