Gran Canaria y La Palma, en alerta por calor extremo con máximas de 40°C
La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias elevó este miércoles, 5 de agosto de 2026, la alerta por altas temperaturas en Gran Canaria y La Palma, islas que se sitúan así en el nivel máximo de riesgo ante un episodio de calor extremo que mantiene en vilo al archipiélago. Mientras, Tenerife, La Gomera, El Hierro, Lanzarote y Fuerteventura continúan en prealerta. Esta decisión, tomada en aplicación del Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA), responde a las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que apuntan a valores que podrían rozar los 40°C en algunos puntos de Gran Canaria y los 37°C en La Palma.
En este artículo9
- Gran Canaria y La Palma, en alerta: el calor alcanza cotas peligrosas
- Tenerife y el resto de islas se mantienen en prealerta
- Noches tropicales: el sofoco nocturno no concede tregua
- Alerta máxima por incendios forestales: el fuego amenaza la cumbre
- Recomendaciones oficiales: cómo protegerse del calor extremo
- Impacto en la cotidianidad y en el turismo
- ¿Hasta cuándo durará? La evolución del episodio
- Contexto: olas de calor cada vez más frecuentes en Canarias
- Respuesta institucional: coordinación y recursos
Gran Canaria y La Palma, en alerta: el calor alcanza cotas peligrosas
En el tiempo en Gran Canaria previsto para la jornada del 5 de agosto y los días siguientes, la AEMET pronostica que las máximas podrán alcanzar localmente los 40°C en las medianías del sur y el oeste, así como en las zonas bajas del sur y el sureste de la isla. No en vano, esta misma semana la estación meteorológica de la AEMET registró en Gran Canaria la temperatura más alta de toda España: 42,6°C, un dato que confirma la virulencia de la ola de calor. La combinación de altas presiones africanas y la escasa nubosidad está generando una cúpula de calor que impide la disipación térmica.
Por su parte, en La Palma la alerta —que ya estaba activada— se mantiene ante previsiones de hasta 37°C en las medianías del oeste y el noroeste. La abrupta orografía de la isla, con profundos barrancos orientados al poniente, favorece que estas zonas acumulen más horas de insolación y alcancen registros extremos. El delegado de la AEMET en Santa Cruz de Tenerife, Víctor Quintero, explicó que “en zonas en forma de cuenca es más difícil refrescar porque apenas existe un flujo de aire que ventile”, en referencia a municipios como La Aldea de San Nicolás, en Gran Canaria, o Las Mercedes, en Tenerife, donde las temperaturas tardan varios días en bajar una vez iniciado el episodio cálido.
Tenerife y el resto de islas se mantienen en prealerta
Aunque la isla de Tenerife no ha sido elevada al nivel de alerta, la prealerta implica que las temperaturas se sitúan por encima de los umbrales de riesgo. Según los datos de la AEMET, el tiempo en Tenerife registrará en las próximas horas máximas que superarán los 34°C en las medianías del sur y en el área metropolitana, especialmente en zonas expuestas al sol y con escasa ventilación. Las autoridades insisten en que la prealerta no debe relajar las precauciones: se trata de un estado previo a la alerta que puede agravarse si las condiciones meteorológicas no mejoran.
En el resto del archipiélago la situación es similar: La Gomera y El Hierro podrán alcanzar e incluso superar los 34°C en las vertientes sur de ambas islas, mientras que Lanzarote y Fuerteventura tendrán valores puntuales similares en el interior de sus mitades meridionales. La prealerta se extiende también al viento, que arreciará con la intensificación del alisio en los próximos días, y a los fenómenos costeros, debido al fuerte oleaje en las costas del norte y oeste.
Noches tropicales: el sofoco nocturno no concede tregua
Uno de los aspectos más preocupantes del episodio son las elevadas temperaturas nocturnas, que impiden la recuperación térmica y agravan el riesgo para la salud. Durante la madrugada del 5 de agosto, localidades como Agaete y San Bartolomé de Tirajana, en Gran Canaria, y Tijarafe, en La Palma, soportaron mínimas por encima de los 30°C, un fenómeno conocido como “noche ecuatorial” que resulta especialmente peligroso para personas mayores, niños y enfermos crónicos. En Tenerife, se espera que las temperaturas nocturnas sigan siendo muy altas en medianías y zonas con escasa ventilación, dificultando el descanso y aumentando la sensación de fatiga térmica.
Alerta máxima por incendios forestales: el fuego amenaza la cumbre
Al riesgo por calor se suma un peligro añadido: los incendios forestales. El Gobierno de Canarias mantiene la alerta máxima por incendios en Gran Canaria, y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de su Servicio de Seguridad y Emergencias, decidió este mismo 5 de agosto mantener activado el nivel máximo de alerta por riesgo de incendios en las zonas situadas por encima de los 400 metros de altitud del municipio, a pesar de haber rebajado a prealerta la situación por temperaturas máximas. El consistorio capitalino activó el Plan de Emergencias Municipal (PEMULPA) y coordina de forma permanente con el CECOES 1-1-2 y el CECOPIN para atender cualquier incidencia.
Las condiciones meteorológicas, con humedad relativa muy baja, altas temperaturas y viento del este, crean un escenario propicio para la propagación del fuego. Las autoridades recuerdan que está prohibido hacer fuego sin autorización, arrojar colillas o vidrios, y recomiendan mantener limpias las parcelas de vegetación seca. El uso de maquinaria que pueda generar chispas (desbrozadoras, motosierras, amoladoras o equipos de soldadura) queda totalmente desaconsejado en zonas forestales o próximas a ellas.
Recomendaciones oficiales: cómo protegerse del calor extremo
La Dirección General de Emergencias ha emitido una serie de consejos para la población mientras persista el episodio. Entre las principales recomendaciones se encuentran: evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día (entre las 12:00 y las 17:00), mantenerse bien hidratado (beber agua incluso sin sed), usar ropa ligera y de colores claros, y prestar especial atención a los colectivos vulnerables: personas mayores, niños, mujeres embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas. Además, se aconseja no realizar actividades físicas intensas al aire libre y permanecer en lugares frescos o climatizados siempre que sea posible.
En el ámbito municipal, varios ayuntamientos han habilitado espacios refrigerados y fuentes públicas, y los servicios sociales refuerzan la atención a las personas sin hogar y a quienes viven en infraviviendas. La colaboración ciudadana resulta esencial: se pide a los vecinos que avisen al 1-1-2 ante cualquier síntoma de golpe de calor (fiebre superior a 39°C, piel roja y seca, confusión o pérdida de consciencia) y que sigan las indicaciones de los servicios de emergencia.
Impacto en la cotidianidad y en el turismo
El calor extremo altera la vida diaria en las islas. En el sector turístico, que constituye el motor económico del archipiélago, los visitantes se enfrentan a condiciones adversas que obligan a redoblar las medidas de precaución. Muchos viajeros llegan a Canarias haciéndose la recurrente pregunta: ¿cuál es la isla más bonita para visitar? O comparaciones como ¿qué isla es más bonita, Tenerife o Lanzarote?, o ¿Fuerteventura o Gran Canaria?. La respuesta, como saben los canarios y los viajeros experimentados, es que cada isla ofrece un atractivo singular: Tenerife impresiona con el Teide y sus paisajes volcánicos, Lanzarote seduce con el arte y la naturaleza de Timanfaya, Fuerteventura cautiva con sus interminables playas de arena blanca y Gran Canaria sorprende con la diversidad que va de las dunas de Maspalomas a los pinares de la cumbre. Sin embargo, en estos días de calor extremo, la prioridad no es el itinerario perfecto, sino la seguridad personal.
Los touroperadores y guías locales han adaptado las excursiones, evitando las horas de mayor insolación y reforzando los puntos de hidratación. Los hoteles y alojamientos, por su parte, recomiendan a los huéspedes seguir los consejos oficiales y han puesto a disposición áreas climatizadas comunes. La recomendación unánime de las autoridades turísticas es no subestimar el calor, incluso en la playa, y combinar el disfrute vacacional con una actitud responsable.
¿Hasta cuándo durará? La evolución del episodio
Según los modelos de la AEMET, el archipiélago comenzará a experimentar un ligero descenso térmico a partir del jueves 6 de agosto, aunque el alivio será gradual. Las temperaturas máximas bajarán algunos grados, pero se mantendrán por encima de los valores normales para esta época del año. No será hasta el sábado 9 de agosto cuando los termómetros regresen a registros habituales del verano canario, según las previsiones. Mientras tanto, las islas seguirán bajo la influencia de una masa de aire sahariano cálido y seco, con cielos despejados y una ligera calima en altura que, aunque no afectará significativamente a la visibilidad, contribuye a retener el calor.
Contexto: olas de calor cada vez más frecuentes en Canarias
El archipiélago canario, pese a su clima subtropical benigno, no es ajeno a los episodios de calor intenso. En los últimos años, la frecuencia y la intensidad de las olas de calor han aumentado, un fenómeno que los expertos relacionan con el cambio climático. El calor, entendido como transferencia de energía, se acumula en la atmósfera y los océanos, y en regiones insulares como Canarias las masas de aire africano —cada vez más cálidas— pueden estancarse durante días debido a la configuración de las altas presiones. El sistema de alerta temprana del PEFMA, que clasifica los fenómenos meteorológicos adversos en prealerta, alerta y alarma, se ha activado en numerosas ocasiones en los veranos recientes, reflejo de una nueva normalidad climática.
La combinación de una sequía persistente, el aumento de las temperaturas medias y la mayor recurrencia de vientos cálidos del este sitúa a las islas en una posición de vulnerabilidad ante los incendios forestales. El episodio actual recuerda al vivido en agosto de 2023, cuando una ola de calor histórico llevó a Tenerife y Gran Canaria a registrar máximas superiores a los 44°C, con graves consecuencias para la salud pública y el medio natural. Entonces, como ahora, la coordinación entre administraciones, la anticipación y la concienciación ciudadana fueron claves para minimizar daños.
Respuesta institucional: coordinación y recursos
El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Emergencias, mantiene una vigilancia permanente y ha desplegado los recursos necesarios para hacer frente a cualquier contingencia. El PEFMA establece los protocolos de actuación y la asignación de medios según el nivel de riesgo declarado. En la actual situación, los servicios de extinción de incendios —tanto terrestres como aéreos— se encuentran en máxima alerta, y el CECOES 1-1-2 refuerza la operatividad de sus salas para atender el previsible incremento de llamadas relacionadas con el calor.
Los cabildos insulares y los ayuntamientos colaboran activamente en la difusión de avisos y en la puesta en marcha de medidas preventivas. En municipios como Santa Cruz de Tenerife o Las Palmas de Gran Canaria se han activado los planes de emergencia municipales y se han habilitado canales de comunicación directa con la población a través de redes sociales, altavoces móviles y bandos. La cooperación interadministrativo es esencial para garantizar una respuesta rápida y coordinada.
La ciudadanía también desempeña un papel fundamental: respetar las prohibiciones, extremar las precauciones y avisar al 1-1-2 ante cualquier señal de humo o conato de incendio puede evitar tragedias. El episodio de calor extremo se prolongará varios días más, y solo la suma de esfuerzos permitirá atravesarlo con la menor incidencia posible.
