Un operario muerto y dos heridos graves en la explosión de un tanque de combustible en Telde
La explosión de un tanque de combustible en el polígono industrial de Salinetas, en Telde (Gran Canaria), ha causado la muerte de un trabajador y ha dejado a otros dos heridos de gravedad. El suceso, registrado sobre las 12:09 horas de este miércoles 5 de agosto, según confirmó la Policía Nacional, ha movilizado a un amplio dispositivo de emergencias mientras el Ayuntamiento de Telde pedía a la población que evitara la zona para no entorpecer las labores de rescate.
En este artículo10
- Los hechos: un estallido seguido de caos
- Fallecido y dos heridos de pronóstico grave
- Despliegue de emergencias y petición de prudencia
- El trabajo de soldadura, en el foco de la investigación
- Salinetas, un polígono con actividad industrial intensa
- Antecedentes de siniestros industriales en Canarias
- Impacto en la comunidad local y llamamiento a la calma
- ¿Qué sigue? La investigación y las lecciones de seguridad
- La seguridad en el sector de los combustibles: una asignatura pendiente
- Un recordatorio de la vulnerabilidad laboral
Los hechos: un estallido seguido de caos
Poco después del mediodía, un fuerte estruendo sorprendió a los trabajadores del polígono de Salinetas. Según testigos, la tapa de un depósito de combustible reventó de forma súbita mientras varios operarios realizaban labores de reparación en la parte superior. La onda expansiva y el posible desprendimiento de fragmentos causaron heridas de extrema gravedad a quienes se encontraban en la estructura.
La escena, descrita como dantesca por algunos empleados de las naves colindantes, dejó al menos una víctima mortal en el acto. Los servicios de emergencia recibieron la primera llamada a las 12:09 horas y se desplazaron de inmediato al lugar con unidades de bomberos, ambulancias y patrullas de la Policía Nacional.
Fallecido y dos heridos de pronóstico grave
La Policía Nacional confirmó el fallecimiento de un trabajador y precisó que los otros dos heridos fueron trasladados con pronóstico grave a un centro hospitalario de la isla. Fuentes conocedoras del operativo indicaron que uno de ellos permanecía inconsciente durante el rescate, lo que hizo temer por su vida. Ambos permanecen ingresados, y la evolución de sus lesiones centra ahora la atención.
Aunque en un primer momento se especuló con un número mayor de afectados, las autoridades descartaron más víctimas tras inspeccionar la zona y constatar que solo estas tres personas trabajaban directamente sobre el tanque siniestrado. Las identidades no han sido facilitadas hasta que los familiares reciban la notificación oficial.
Despliegue de emergencias y petición de prudencia
El Ayuntamiento de Telde emitió un comunicado urgente en el que informó de la presencia de los servicios de emergencia —bomberos, Policía Nacional, Protección Civil y personal sanitario— trabajando de forma coordinada. «Se solicita a la ciudadanía que evite desplazarse a las inmediaciones del polígono industrial mientras continúan las labores», rezaba el texto, con el objetivo de facilitar el acceso de los vehículos de intervención y preservar la seguridad en el perímetro.
Las tareas de control se prolongaron durante toda la tarde. Los bomberos aseguraron la zona ante el riesgo de nuevas explosiones o fugas de combustible, mientras que la Policía Nacional acordonó el área y recogió testimonios para la investigación. La circulación en la GC-1 no se vio afectada, pero sí las calles interiores del polígono de Salinetas, que permanecieron cortadas varias horas.
El trabajo de soldadura, en el foco de la investigación
Las primeras pesquisas apuntan a que el accidente pudo desencadenarse durante unas labores de soldadura que se realizaban en la parte alta del tanque. Dos operarios se encontraban sobre la cubierta cuando la presión interna —probablemente por la presencia de gases inflamables— habría reventado el cierre, provocando una explosión que levantó la tapa por completo.
La Policía Nacional, encargada de la investigación judicial, ha abierto diligencias para esclarecer si se cumplían los protocolos de seguridad y si se había vaciado o inertizado correctamente el tanque antes de iniciar los trabajos. La inspección de la instalación y los testimonios de compañeros serán claves para determinar responsabilidades.
Salinetas, un polígono con actividad industrial intensa
El polígono industrial de Salinetas se encuentra a escasos metros de la costa, junto a la autopista GC-1, y alberga numerosas empresas relacionadas con la logística, los combustibles y la construcción. La cercanía con el puerto de La Luz y la refinería de Cepsa lo convierte en un enclave estratégico para la distribución de hidrocarburos en Gran Canaria.
En concreto, el tanque accidentado pertenece a la compañía Disa, la principal red de estaciones de servicio del archipiélago. Disa cuenta en esta zona con una terminal de almacenamiento desde la que se abastece a gasolineras de toda Canarias. La empresa, con sede en Tenerife, es líder en la distribución de combustibles en las islas y da empleo a cientos de trabajadores.
Antecedentes de siniestros industriales en Canarias
Aunque la explosión de Salinetas ha conmocionado por su virulencia, no es el primer accidente grave que sufre la industria canaria en los últimos años. En febrero de 2019, una deflagración en una planta de gas licuado del puerto de Arrecife (Lanzarote) causó varios heridos y cuantiosos daños materiales. Más atrás, en 2009, un escape de gas butano en un camión cisterna provocó una explosión en la autopista TF-1, en Tenerife, con resultado de un fallecido.
Estos episodios han ido espoleando la concienciación sobre los riesgos inherentes al manejo de sustancias inflamables en territorios densamente poblados como las islas. Los sindicatos han reclamado en varias ocasiones un refuerzo de las inspecciones de trabajo y la implantación de sistemas de inertización que eviten la formación de atmósferas explosivas en tanques en mantenimiento.
Impacto en la comunidad local y llamamiento a la calma
Telde, la cuarta ciudad más poblada de Gran Canaria, amaneció este jueves con la noticia de la tragedia en boca de todos. Vecinos de las urbanizaciones cercanas al polígono relataron haber sentido una fuerte detonación que les sobresaltó. Algunos pensaron inicialmente en un terremoto o en un accidente de tráfico en la cercana GC-1.
La alcaldesa de Telde, en una comparecencia telemática, expresó sus condolencias a la familia del fallecido y deseó una pronta recuperación a los heridos. Asimismo, agradeció la rápida intervención de los equipos de emergencia y pidió respeto a la investigación abierta. El consistorio ofreció apoyo psicológico a los empleados de la empresa y a quienes presenciaron el suceso.
¿Qué sigue? La investigación y las lecciones de seguridad
Con el fallecido y los heridos ya estabilizados, el foco se traslada ahora a la investigación técnica. Inspectores de Trabajo y de la Dirección General de Industria valoran desplazarse al lugar para evaluar el estado de la instalación y contrastar si los procedimientos se ajustaban a la normativa de atmósferas explosivas (ATEX) que regula estos entornos.
Paralelamente, Disa ha comunicado internamente la paralización temporal de las operaciones de mantenimiento en tanques similares mientras se aclaran las causas. Un portavoz de la empresa, sin precisar declaraciones oficiales, ha transmitido el pesar de la dirección y la colaboración total con las autoridades.
La seguridad en el sector de los combustibles: una asignatura pendiente
El siniestro pone otra vez sobre la mesa la exigencia de medidas extremas en la manipulación de hidrocarburos. Canarias, por su lejanía y dependencia energética, cuenta con numerosas instalaciones de almacenamiento y distribución. Cepsa, Disa, Oryx y otras compañías mantienen parques de tanques donde se realizan con frecuencia tareas de mantenimiento que, como se ha visto, entrañan riesgos letales.
Expertos en prevención recuerdan que los trabajos en caliente sobre depósitos que han contenido combustibles deben ir precedidos de un exhaustivo control de gases y, en muchos casos, de la inyección de nitrógeno u otros gases inertes que eliminen el oxígeno y prevengan explosiones. La implementación de sensores y de protocolos de seguridad redundantes es, según los técnicos, la mejor inversión para evitar pérdidas humanas como la de este miércoles.
Un recordatorio de la vulnerabilidad laboral
Detrás de las estadísticas de siniestralidad laboral hay siempre personas. El trabajador fallecido en Salinetas se convierte en una nueva víctima de un sector que, a pesar de los avances, sigue registrando accidentes mortales cada año. Los sindicatos mayoritarios en Canarias —CCOO y UGT— han convocado concentraciones silenciosas en varias islas para exigir más recursos de inspección y el cumplimiento riguroso de las normas.
Mientras tanto, la comunidad canaria se solidariza con los afectados y permanece atenta a la evolución de los heridos, cuyo pronóstico sigue siendo delicado. La investigación judicial y la de la Inspección de Trabajo dirimirán si hubo negligencia o si, por el contrario, se trató de un fatal cúmulo de circunstancias imposible de prever.
