Joaquín Rodríguez firma con el CB Gran Canaria y se reencuentra con Savignani
El Club Baloncesto Gran Canaria ha hecho oficial este sábado 12 de julio de 2026 la incorporación de Joaquín Rodríguez, exterior uruguayo de 27 años y 1,94 metros de estatura que aportará energía, polivalencia y conocimiento del sistema de Bruno Savignani, con quien coincidió en el Real Betis Baloncesto. Se trata del cuarto fichaje confirmado por la entidad claretiana de cara al próximo curso, tras las llegadas de Jón Axel Gudmundsson, Luke Fischer y Marques Townes.
En este artículo8
- Un fichaje estratégico para el nuevo proyecto amarillo
- Trayectoria de Joaquín Rodríguez: de Uruguay a la élite española
- La conexión con Bruno Savignani, clave en su decisión
- Polivalencia y energía: así juega el nuevo exterior amarillo
- Lo que aportará al esquema de Savignani
- Gran Canaria, un destino de primer nivel para el deporte y el turismo
- El reto de la adaptación y las expectativas para la temporada
- La afición amarilla, ilusionada con el nuevo proyecto
Un fichaje estratégico para el nuevo proyecto amarillo
La dirección deportiva del conjunto grancanario, encabezada por Willy Villar, continúa perfilando una plantilla competitiva y versátil bajo las órdenes de Bruno Savignani. El técnico ítalo-brasileño conoce a la perfección a Rodríguez después de que ambos coincidieran en el Betis durante la temporada 2023-24, donde el uruguayo ofreció su mejor versión como profesional. Aquella campaña en la LEB Oro fue un punto de inflexión en su carrera y permitió al jugador dar el salto a la Liga Endesa con el Casademont Zaragoza.
Tras un año en el que alternó Liga Endesa y Eurocup con los maños y una cesión al Movistar Estudiantes, Rodríguez se convierte en una pieza clave para las aspiraciones de un CB Gran Canaria que busca consolidarse en la élite nacional y europea. Su capacidad para desempeñarse en las tres posiciones exteriores —base, escolta y alero— otorga a Savignani numerosas opciones tácticas, algo fundamental en un equipo que competirá en dos competiciones de alto nivel.
Trayectoria de Joaquín Rodríguez: de Uruguay a la élite española
Inicios en su país natal
Joaquín Rodríguez nació en Mercedes, Uruguay, y se formó en la cantera del club Remeros Mercedes. Pronto destacó por su físico y versatilidad, lo que le llevó a defender los colores de otros equipos importantes del baloncesto charrúa como Larre Borges y Atlético Aguada. Con este último conquistó su primera Liga Uruguaya, un logro que repetiría más tarde con Peñarol. Su evolución le permitió dar el salto a la liga argentina en 2019, donde militó en Estudiantes Concordia y Obras Sanitarias, equipo en el que se ganó la titularidad y lideró la clasificación de robos de balón de la Liga Nacional de Básquet (LNB).
Llegada a España y explosión con Savignani
A pesar de contar con pasaporte español —obtenido en 2023—, Rodríguez no ocupa plaza de cupo de formación al no haber completado tres años en una cantera nacional durante su adolescencia, aunque sí computa como comunitario. Su primera experiencia en España fue con el Real Betis Baloncesto en la temporada 2023-24, entonces entrenado por Savignani. En la LEB Oro promedió 14,2 puntos, 4,4 rebotes y 3,5 asistencias por partido, alcanzando una valoración media de 14,7 créditos. Aquellos números llamaron la atención del Casademont Zaragoza, que le ofreció debutar en la máxima categoría.
Etapa en Zaragoza y cesión al Estudiantes
En la temporada 2024-25, el jugador uruguayo disputó 17 partidos con el Movistar Estudiantes tras ser cedido por el conjunto aragonés en busca de minutos. Con los colegiales promedió 10,9 créditos de valoración (11,5 puntos, 2,9 rebotes y 1,9 asistencias) y fue una pieza determinante para que el equipo se clasificara a la Final a Cuatro por el ascenso. Su buen rendimiento despertó el interés del club madrileño para retenerlo, pero la llamada de Savignani y el proyecto del Gran Canaria inclinaron la balanza.
De regreso en Zaragoza la pasada campaña, Rodríguez disputó 34 encuentros de Liga Endesa con medias de 8,3 puntos, 3,5 rebotes y 2,6 asistencias, mejorando incluso sus prestaciones en la Eurocup, donde demostró estar capacitado para competir al máximo nivel continental.
La conexión con Bruno Savignani, clave en su decisión
El reencuentro entre jugador y entrenador ha sido un factor determinante para que Rodríguez acepte la oferta del conjunto canario. Durante su etapa en Sevilla, el propio jugador llegó a afirmar que trabajar con Savignani fue «un máster, porque estaba obsesionado en hacerme mejorar. Aprendí a jugar más táctico, sin pelota, y a defender». Esa confianza mutua, sumada a la ambición del proyecto amarillo, convencieron al exterior para firmar un contrato que le vincula al club por varias temporadas.
Savignani, por su parte, conoce las fortalezas y áreas de mejora del jugador y ya ha demostrado que puede explotar su potencial. La metodología del técnico, basada en una defensa intensa y un ataque dinámico con múltiples opciones de bloqueo directo, se ajusta perfectamente a las características del uruguayo.
Polivalencia y energía: así juega el nuevo exterior amarillo
Joaquín Rodríguez es un jugador de perímetro que destaca por su entrega física y su capacidad para influir en el ritmo del partido. Su principal arma ofensiva radica en la velocidad con la que ataca los espacios, gracias a un primer paso explosivo y un excelente manejo de balón con ambas manos. Aunque no es un base al uso, puede ejercer como director de juego porque lee bien los bloqueos directos, genera ventajas para sus compañeros y es eficaz jugando sin balón.
En defensa, su especialidad es la anticipación y el robo de balón: se ha ganado merecida fama de «ladrón de guante blanco» por su habilidad para cortar líneas de pase y castigar al rival con rápidas transiciones ofensivas. Además, colabora en el rebote y aporta una intensidad contagiosa que eleva la energía colectiva del equipo.
Punto a mejorar: el tiro exterior
Si hay un aspecto en el que Rodríguez debe ser más consistente es el lanzamiento de larga distancia. En el Betis firmó un notable 37,2% de acierto desde el triple, pero esa cifra cayó al 29% en su última etapa en Zaragoza. No obstante, posee la capacidad de encadenar partidos en los que, cuando está acertado, puede resultar letal desde el perímetro; su mejor registro personal son siete de ocho triples anotados en un encuentro ante el Gipuzkoa Basket.
Lo que aportará al esquema de Savignani
Con la llegada de Rodríguez, el CB Gran Canaria gana un jugador capaz de cubrir varias posiciones, multiplicar las variantes tácticas y dotar al equipo de mayor intensidad defensiva. Su polivalencia permitirá a Savignani disponer de un perímetro muy físico, con capacidad para presionar al rival y correr al contraataque. Además, su entendimiento con el técnico facilitará su adaptación a los sistemas ofensivos, especialmente en situaciones de bloqueo directo, donde suele ser muy resolutivo.
El uruguayo compartirá minutos con bases y escoltas de perfil diferente, lo que enriquecerá la rotación exterior y ofrecerá alternativas tanto en partidos de Liga Endesa como en la Eurocup. Su mentalidad competitiva y su experiencia con la selección de Uruguay —con la que debutó en eliminatorias mundialistas ante Estados Unidos en 2018, anotando 11 puntos en 20 minutos— también serán bien recibidas en un vestuario que afronta una temporada ilusionante.
Gran Canaria, un destino de primer nivel para el deporte y el turismo
La llegada de Joaquín Rodríguez al CB Gran Canaria no solo supone un refuerzo para el equipo, sino que también pone de relieve la capacidad de la isla para atraer talento deportivo de primer nivel. Gran Canaria, con su clima envidiable, sus modernas instalaciones y una afición entregada, se ha convertido en un enclave atractivo para jugadores que buscan equilibrar su carrera profesional con una calidad de vida excepcional. Para quienes sueñan con visitar la isla y conocer todos sus atractivos, qué ver en Gran Canaria es una guía imprescindible que recoge desde las dunas de Maspalomas hasta el corazón histórico de Vegueta.
Muchos aficionados al baloncesto que viajen a la isla para seguir al equipo también se preguntarán cuál es la isla más bonita del archipiélago para visitar. No existe una respuesta única, ya que cada isla posee un carácter propio. Gran Canaria, apodada «continente en miniatura», sorprende con la diversidad de sus paisajes: desde las frondosas cumbres de la Caldera de Bandama hasta los acantilados del oeste, pasando por sus playas de arena dorada y negra.
Si la comparación se plantea entre Tenerife y Lanzarote, la elección depende de lo que busque el viajero. Tenerife ofrece el imponente Parque Nacional del Teide y una vibrante vida urbana en Santa Cruz y La Laguna, mientras que Lanzarote seduce con su paisaje volcánico único, diseñado en parte por la intervención artística de César Manrique. Ambas son verdaderas joyas del Atlántico.
En el duelo entre Lanzarote y Fuerteventura, dos islas orientales con personalidades diferentes, gana la preferencia en función de los intereses. Lanzarote es sinónimo de arte y naturaleza volcánica, con enclaves como el Parque Nacional de Timanfaya. Fuerteventura, en cambio, es el paraíso de los amantes del surf y las playas interminables de aguas turquesas. Difícil decidir entre ellas sin haberlas pisado antes.
Y cuando se enfrenta Tenerife con Fuerteventura, el contraste es igualmente fascinante: la majestuosidad del Teide y la exuberante vegetación del norte tinerfeño frente a la serenidad de las costas majoreras y la sensación de libertad que ofrecen sus paisajes desérticos. Cualquiera de estas islas garantiza una experiencia inolvidable, pero Gran Canaria, con su combinación de vida urbana y naturaleza, se posiciona como un destino redondo para quienes desean disfrutar del mejor baloncesto y, de paso, descubrir uno de los lugares más completos del archipiélago.
El reto de la adaptación y las expectativas para la temporada
Con el cuarto fichaje confirmado, la plantilla del CB Gran Canaria empieza a tomar forma y las expectativas se disparan. El objetivo es claro: luchar por los puestos de play-off en la Liga Endesa y dar guerra en la Eurocup. Joaquín Rodríguez llega en un momento de madurez deportiva, con ganas de consolidarse como jugador importante en la élite y con la ventaja de conocer al director de orquesta desde el primer día.
El desafío principal será perfeccionar su acierto exterior y mantener la regularidad que exige una competición tan exigente. Si logra estabilizar sus porcentajes de tiro y adaptarse a la filosofía defensiva del equipo, su aportación puede ser diferencial. La afición amarilla ya sueña con verle desplegar su energía en el Gran Canaria Arena, donde el rugido del graderío es un aliciente más para cualquier deportista.
La afición amarilla, ilusionada con el nuevo proyecto
Tras varias temporadas de transición y cambios en el banquillo, la parroquia claretiana respira optimismo. La combinación de juventud, talento contrastado y el carisma de Savignani ha generado un clima de entusiasmo que se palpa en las redes sociales y en los foros de aficionados. Cada nueva incorporación es recibida como un paso más hacia la construcción de un equipo competitivo que haga vibrar a la isla.
Joaquín Rodríguez ya ha enviado sus primeras palabras a través de los canales oficiales del club, mostrándose «muy feliz de unirse a esta gran familia» y prometiendo «trabajo y entrega desde el primer día». Con su llegada, el perímetro amarillo gana en profundidad, carácter y ese punto de pillería que solo un «ladrón de guante blanco» puede aportar.
La pelota está a punto de echar a rodar en una temporada que se presenta apasionante. Toca esperar al arranque de los entrenamientos de pretemporada para ver en acción a la nueva plantilla, pero los ingredientes están sobre la mesa: calidad, ambición y un destino que, como las mejores recetas, mezcla baloncesto de élite con el encanto de una tierra única.
