La Laguna y el Mando de Canarias reciben las Medallas de la Gesta del 25 de Julio en el acto de clausura en Santa Cruz
Santa Cruz de Tenerife puso fin a la conmemoración del 229 aniversario de la Gesta del 25 de Julio de 1797 con un acto institucional de clausura en el que se otorgaron las Medallas de la Gesta al Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna y al teniente general Julio Salom Herrera, jefe del Mando de Canarias. La ceremonia, que incluyó el tradicional homenaje a los caídos y la interpretación de los himnos de España, Francia e Inglaterra, culminó varios días de actividades culturales y recreaciones históricas que han acercado este episodio a vecinos y visitantes.
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- El origen de la celebración: una batalla que cambió la historia de Tenerife
- Repercusiones internacionales y el mito de Nelson
- Un acto central con galardones y reconocimientos
- El Ayuntamiento de La Laguna, por su batallón de milicianos
- El teniente general Julio Salom, al frente del Mando de Canarias
- Otros reconocimientos especiales
- El broche final: el homenaje a los caídos y los acordes de tres himnos
- La Asociación Histórico-Cultural Gesta del 25 de Julio de 1797: impulsora del recuerdo
- Una programación de varios días que ha llenado las calles de historia
- Impacto económico y atractivo turístico de la conmemoración
- El legado de la Gesta en la identidad canaria
- Lo que está por venir: consolidación y futuro de la efeméride
El origen de la celebración: una batalla que cambió la historia de Tenerife
En la madrugada del 25 de julio de 1797, la ciudad de Santa Cruz de Tenerife se convirtió en el escenario de una de las páginas más recordadas de su historia. Una flota británica de nueve navíos, al mando del contralmirante Horatio Nelson, intentó conquistar la plaza con el objetivo de debilitar las líneas de comunicación españolas en el Atlántico. La defensa improvisada, formada por tropas regulares, milicias locales y vecinos, logró repeler el ataque británico y causó la pérdida de unos 250 hombres a los invasores —incluido el propio Nelson, que perdió su brazo derecho al ser alcanzado por disparos desde las baterías de tierra—. Aquella victoria, considerada un hito en la resistencia canaria, es conmemorada desde entonces cada mes de julio con actos que rememoran el valor de los defensores y la identidad de la capital insular.
El combate, que se prolongó durante varias horas, tuvo lugar en un contexto de guerra entre la España de Carlos IV y la Inglaterra de Jorge III, aliada de la Francia revolucionaria. La escuadra de Nelson, que había zarpado desde Cádiz con la intención de capturar un galeón cargado de riquezas procedente de Filipinas, desvió su rumbo hacia Canarias tras no hallar el botín esperado. El plan británico consistía en un desembarco sorpresa en la playa de San Cristóbal, pero las defensas artilleras, especialmente las del castillo de Paso Alto y el fuerte de San Pedro, infligieron graves daños a las lanchas de desembarco y forzaron la retirada. La noticia de la victoria se extendió rápidamente por la península y Europa, y Santa Cruz ganó el apelativo de «La Heroica».
La Gesta de 1797 ha trascendido como un símbolo de unidad y de la capacidad de organización de los habitantes de una isla que, aunque alejada de los centros de poder, supo proteger su territorio con determinación. Cada 25 de julio se realizan ofrendas florales, misas solemnes y, en las últimas décadas, recreaciones históricas de gran realismo impulsadas por la Asociación Histórico-Cultural Gesta del 25 de Julio de 1797, que busca mantener viva la memoria de aquellos hechos entre las nuevas generaciones.
Repercusiones internacionales y el mito de Nelson
El fracaso británico en Santa Cruz no solo salvó a la ciudad de una ocupación, sino que tuvo consecuencias diplomáticas a escala europea. La derrota de Nelson, que por entonces ya gozaba de fama tras sus victorias en el Mediterráneo, fue un duro golpe para la moral de la Royal Navy y retrasó los planes de dominio atlántico de Inglaterra. Siete meses después del ataque, España e Inglaterra firmaron un tratado de paz que, en parte, fue impulsado por el desenlace de la batalla canaria. El almirante, que más tarde encontraría la gloria en Trafalgar, nunca ocultó su amargura por lo sucedido en Tenerife, y en sus cartas se refería a la isla como «la tumba de mi brazo y de mi honor».
Un acto central con galardones y reconocimientos
El acto celebrado el domingo 26 de julio de 2026, organizado por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, contó con la presencia de autoridades civiles y militares, así como de representantes de entidades culturales y vecinales. La entrega de las Medallas de la Gesta constituye el máximo reconocimiento institucional a aquellas personas y organismos que han contribuido de forma destacada a preservar y difundir el legado del 25 de julio. Este año, los galardonados fueron dos referentes clave en la memoria colectiva del acontecimiento.
El Ayuntamiento de La Laguna, por su batallón de milicianos
La primera medalla recayó en el Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna, que entonces era la capital de la isla, en reconocimiento a la participación de su batallón de milicianos en la defensa de Santa Cruz. Según consta en los archivos municipales, un número considerable de laguneros acudió a la llamada de auxilio y se integró en las compañías que protegieron los accesos a la ciudad. La distinción fue recibida por Badel Albelo Hernández, primer teniente de alcalde y concejal delegado de Seguridad Ciudadana, en nombre de la corporación. Este gesto refuerza los lazos históricos entre los dos municipios, que comparten protagonismo en aquella jornada.
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, destacó durante su discurso que «sin el apoyo de las milicias laguneras, la defensa habría sido mucho más difícil» y subrayó la importancia de recordar la colaboración intermunicipal en momentos críticos. La concejalía de Cultura ha venido impulsando proyectos conjuntos, como exposiciones itinerantes y ciclos de conferencias, para poner en valor el papel de los voluntarios llegados de localidades cercanas.
El teniente general Julio Salom, al frente del Mando de Canarias
La segunda Medalla de la Gesta fue otorgada al teniente general Julio Salom Herrera, jefe del Mando de Canarias, por su labor al frente de la institución militar y su empeño en la conservación y difusión del patrimonio histórico y militar vinculado a la efeméride. Desde su llegada al archipiélago, ha apoyado activamente las iniciativas de recreación histórica, facilitando la participación de unidades del Ejército en los desfiles y exhibiciones, y ha promovido la apertura de espacios castrenses para actividades culturales abiertas al público.
La relación entre el Mando de Canarias y la Asociación Histórico-Cultural Gesta del 25 de Julio se ha estrechado en los últimos años, con la cesión de material y asesoramiento para las representaciones. Salom Herrera ha reiterado en diversas ocasiones que el conocimiento de la historia militar insular es clave para entender la posición estratégica de Canarias en el Atlántico y que actos como este sirven para fortalecer el vínculo entre la sociedad civil y las Fuerzas Armadas.
Otros reconocimientos especiales
Antes de la entrega de las medallas, la Asociación Histórico-Cultural Gesta del 25 de Julio de 1797 concedió dos distinciones a entidades colaboradoras. Un diploma fue entregado a Magaly Pérez Méndez, presidenta del Regimiento Fijo de Puerto Rico, en reconocimiento al vínculo de hermanamiento existente entre ambas organizaciones, forjado tras varios encuentros y visitas recíprocas. Una insignia de oro recayó en la Guarnición de La Palma, representada por el grupo Los Doce de Su Majestad, por su participación y compromiso con las recreaciones anuales, que ayudan a mantener viva la memoria de la gesta más allá de la isla de Tenerife.
Asimismo, la asociación hizo entrega al alcalde José Manuel Bermúdez de un obsequio conmemorativo y una carta en la que se expresaba el agradecimiento por el respaldo institucional que el Ayuntamiento ha brindado a las actividades de conservación y divulgación del legado histórico. Bermúdez, visiblemente emocionado, aseguró que ese apoyo se mantendrá en el futuro porque «la Gesta no es solo pasado; es un elemento vivo de nuestra identidad que debemos transmitir».
El broche final: el homenaje a los caídos y los acordes de tres himnos
El momento más solemne de la jornada llegó con el tradicional homenaje a los caídos, un acto en el que se recordó a todos aquellos que perdieron la vida durante la batalla de 1797, tanto en el bando español como en el británico y en el francés, cuyos navíos también participaron como apoyo. La Banda de Guerra del Mando de Canarias interpretó los himnos nacionales de España, Francia e Inglaterra, en un gesto de conciliación y respeto histórico que ha caracterizado estas conmemoraciones desde sus inicios.
El acto central, que se desarrolló en la plaza de la Candelaria ante un público numeroso, incluyó una revista de tropas, descargas de fusilería y la colocación de coronas de laurel en el monumento a los Héroes del 25 de Julio. El civismo y la emoción fueron las notas dominantes, con muchos vecinos y turistas que se acercaron para presenciar una tradición que ya forma parte del calendario cultural de la ciudad.
La Asociación Histórico-Cultural Gesta del 25 de Julio de 1797: impulsora del recuerdo
Fundada en 2003 por un grupo de entusiastas de la historia local, la Asociación Histórico-Cultural Gesta del 25 de Julio de 1797 es la principal artífice de que la conmemoración haya pasado de ser un mero acto oficial a una vivencia multitudinaria. Con más de 200 socios y una docena de patrocinadores privados, la entidad organiza no solo las recreaciones de julio, sino también visitas escolares, publicaciones y ciclos de cine histórico a lo largo del año. Su presidente, Juan de la Cruz, suele recordar que «el objetivo no es glorificar la guerra, sino homenajear el coraje de aquellos canarios que, sin apenas recursos, defendieron su tierra».
La asociación mantiene vínculos con grupos de recreación de otros puntos de España y de Europa, como la Société Napoléonienne de Strasbourg o la Royal Navy Re-enactment Society, y ha participado en eventos internacionales en Londres y Puerto Rico, lo que ha dado visibilidad a la historia canaria fuera de las islas. En los últimos meses, ha trabajado en la catalogación de los fondos del Archivo Municipal de Santa Cruz relacionados con la defensa de 1797, un proyecto que ha contado con la colaboración del Cabildo de Tenerife y la Universidad de La Laguna.
Una programación de varios días que ha llenado las calles de historia
La clausura del domingo puso el broche a un programa de actividades que arrancó el 22 de julio y que ha transformado el casco histórico de Santa Cruz en un auténtico museo vivo. La iniciativa «Santa Cruz revive el siglo XVII» —a pesar de referirse a un periodo cronológicamente distinto— congregó a decenas de recreadores ataviados con uniformes de época que instalaron un campamento con tiendas, cocinas de campaña y puestos de cirujano barbero. Las visitas teatralizadas guiadas por personajes como el general Gutiérrez o el almirante Nelson permitieron a los asistentes sumergirse en los preparativos previos a la batalla.
La noche del 24 de julio, una multitudinaria recreación nocturna recorrió las calles del centro, con desfiles de antorchas, descargas de mosquetes y la escenificación del momento en que las tropas británicas intentan tomar la calle del Castillo, para ser rechazados por las milicias locales. Los organizadores calcularon una participación de más de 200 figurantes, una cifra que consolida a esta cita como una de las recreaciones histórico-militares más importantes de Canarias, junto con la conmemoración de la Batalla de Tamasite en Lanzarote o los desembarcos de la conquista en Gran Canaria.
Las conferencias impartidas por historiadores en el Museo de la Naturaleza y el Hombre abordaron aspectos menos conocidos del conflicto, como el papel de las mujeres en la defensa —que cargaron munición, curaron heridos y sirvieron de enlace— o las consecuencias diplomáticas del ataque fallido, que incluyeron la firma de un tratado de paz con Inglaterra siete meses después. El Ayuntamiento ha destacado que este año se ha logrado un récord de asistencia a los eventos diurnos, con más de 5 000 personas sumadas a lo largo de la semana.
Impacto económico y atractivo turístico de la conmemoración
La conmemoración anual del 25 de Julio no es solo un ejercicio de nostalgia histórica, sino una herramienta de cohesión social y de proyección exterior. El evento genera un retorno económico tangible: según estimaciones del área de Desarrollo Económico del Ayuntamiento, la ocupación hotelera en el municipio sube un 12 % durante la semana de la Gesta, y los negocios de restauración incrementan sus ingresos un 8 % con respecto a una semana normal de julio. La patronal hotelera Ashotel ha señalado en varias ocasiones que los eventos culturales contribuyen a desestacionalizar el turismo y a atraer un perfil de visitante de mayor poder adquisitivo, interesado en la cultura y la historia.
En un archipiélago que recibe más de 16 millones de turistas al año, según datos del Gobierno de Canarias correspondientes a 2025, la Gesta del 25 de Julio se ha consolidado como un referente de turismo patrimonial. El Ayuntamiento de Santa Cruz ha apostado por integrar esta celebración en la marca «Santa Cruz, la ciudad que fue capital de Canarias» y por vincularla con otros recursos turísticos, como el Castillo de San Juan Bautista (más conocido como Castillo Negro) o el propio monumento a los Héroes. El impulso a las recreaciones históricas —que reciben una subvención nominativa anual de 45 000 euros— busca garantizar la continuidad de una tradición que cuenta con un 78 % de respaldo popular entre los residentes, según encuestas municipales.
El legado de la Gesta en la identidad canaria
Más allá de las cifras, la Gesta de 1797 ha arraigado en el imaginario colectivo de la isla y, por extensión, de Canarias. La defensa de Santa Cruz es un ejemplo temprano de colaboración entre militares y paisanos, de aprovechamiento de los recursos locales —la orografía y el conocimiento del terreno fueron claves— y de firmeza ante una potencia naval superior. Estos valores son recordados cada año en las escuelas a través de unidades didácticas promovidas por el Cabildo de Tenerife, y encuentran eco en otras islas que también vivieron episodios de resistencia, como el ataque de Drake en Las Palmas de Gran Canaria o la batalla de Cagafuego en Lanzarote.
Lo que está por venir: consolidación y futuro de la efeméride
De cara al 230 aniversario, previsto para 2027 (aunque la efeméride correspondiente a ese año se celebrará en 2028), el consistorio ya ha anunciado su intención de solicitar la declaración de la Gesta del 25 de Julio como Bien de Interés Cultural Inmaterial y de organizar un congreso internacional sobre guerras napoleónicas en el Atlántico. Asimismo, se estudia la puesta en marcha de un centro de interpretación permanente en el antiguo cuartel de Almeyda, que albergaría fondos documentales, uniformes y armas de la época, y que serviría como sede de la asociación.
Mientras tanto, la Asociación Histórico-Cultural sigue trabajando en la digitalización de archivos y en la recopilación de testimonios orales ligados a la tradición conmemorativa, un proyecto financiado con fondos europeos que verá la luz en forma de documental a finales de 2026. La concejalía de Turismo, por su parte, negocia con touroperadores británicos la inclusión de la recreación en circuitos culturales, con el objetivo de que la historia de Nelson en Tenerife sea conocida también en el país del almirante derrotado.
