PP y Vox, solos en el Parlamento canario al rechazar la condena a las políticas de retorno
El pleno del Parlamento de Canarias evidenció una fractura en el bloque gubernamental cuando el PP se quedó solo junto a Vox para oponerse a una moción que condenaba la política migratoria de la Unión Europea, mientras el resto de grupos respaldaba una postura humanitaria. La sesión, cargada de tensión, incluyó además el rechazo unánime a una iniciativa de Vox que vinculaba inmigración y sanidad, y una escisión en el seno del Ejecutivo por las conclusiones de la comisión del caso Mascarillas.
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- La proposición del PSOE y la enmienda de transacción
- Voto dividido: el PP se queda con Vox
- El recuerdo del papa León XIV y el contexto migratorio
- La otra cara: Vox intenta vincular inmigración y sanidad sin éxito
- La ruptura en el bloque de gobierno por el caso Mascarillas
- Reacciones y silencios: escaños vacíos
- Impacto en la cohesión social y el turismo: ¿cuál es la isla más bonita?
- Lo que sigue: ¿fisura en el pacto de gobierno?
La proposición del PSOE y la enmienda de transacción
La proposición no de ley (PNL) presentada por el Grupo Socialista instaba al Parlamento a posicionarse contra el recientemente aprobado Reglamento Europeo de Retornos, que endurece las condiciones de expulsión de ciudadanos extracomunitarios. El texto original buscaba mostrar el respaldo de la Cámara a la postura del Gobierno de España, contrario a esta normativa y favorable a políticas migratorias basadas en los derechos humanos. Para ampliar el consenso, los socialistas aceptaron una enmienda presentada por Coalición Canaria (CC), la Agrupación Socialista Gomera (ASG) y la Agrupación Herreña Independiente (AHI). La fórmula transaccionada reiteraba la voluntad de colaborar con las instituciones europeas y con el Ejecutivo central para «garantizar una respuesta humanitaria, solidaria y respetuosa con los derechos humanos» ante los desafíos migratorios que afectan a las islas.
La cesión eliminaba cualquier justificación para que los partidos que sostienen al Gobierno de Fernando Clavijo (CC, PP, ASG y AHI) se desmarcaran de una declaración de principios que, sobre el papel, encajaba con el relato oficial de la coalición. El ponente socialista, Gustavo Matos, recordó en su intervención que la votación llegaba apenas unas semanas después de que el papa León XIV, desde Canarias, hiciera un llamamiento mundial a tratar con «más respeto y humanidad» a las personas que migran. «No debería haber excusas para no apoyar esta moción», subrayó Matos en un hemiciclo con numerosos escaños vacíos.
Voto dividido: el PP se queda con Vox
Pese a las expectativas de unanimidad, el Partido Popular optó por alinearse con Vox y rechazar la proposición. El sentido del voto dejó a los populares como único socio del Ejecutivo en contra de una iniciativa respaldada por los nacionalistas, los socialistas, Nueva Canarias (NC) y el resto de formaciones presentes. Fuentes parlamentarias confirmaron que la decisión del PP se sustentó en su rechazo a cualquier condena explícita de la normativa europea, al considerar que el Reglamento de Retornos es un instrumento legítimo de gestión migratoria. La portavoz popular, aunque no intervino directamente en ese punto del debate, ya había anticipado en pasadas sesiones que su grupo no secundaría mociones que, a su juicio, «debilitan las políticas de control de fronteras».
La votación evidenció una soledad parlamentaria inhabituel para el PP en esta legislatura. Desde que accedió al Gobierno de Canarias en 2023, el partido había procurado evitar desmarques significativos de sus socios, pero en esta ocasión ninguno de los grupos del pacto (CC, ASG y AHI) lo acompañó. El resultado práctico fue que la condena a la política de retornos de la UE salió adelante con el apoyo de todos los partidos salvo el PP y Vox, que sumaron sus votos en contra.
El recuerdo del papa León XIV y el contexto migratorio
La aprobación de la PNL se produjo en un momento de especial sensibilidad para el archipiélago, que desde hace décadas soporta la presión de la ruta migratoria atlántica. La llegada de pateras y cayucos a las costas del archipiélago se ha intensificado en los últimos años, con un incremento documentado por el Ministerio del Interior de más de un 140% en las llegadas durante 2024 respecto al ejercicio anterior. Esta realidad ha colocado a Canarias en el centro del debate europeo sobre políticas de asilo y retorno, y ha motivado múltiples visitas de alto nivel, incluida la del papa León XIV en mayo de 2026.
El sumo pontífice, en una intervención sin precedentes desde suelo canario, apeló a la «responsabilidad compartida» y pidió que los migrantes no fueran tratados como «mercancía política». Sus palabras resonaron en el Parlamento autonómico durante el debate de la PNL, donde varios portavoces las citaron para reforzar sus argumentos. Nueva Canarias y el PSOE insistieron en que la postura de la Cámara debía ser coherente con ese discurso, mientras que CC trató de mantener un equilibrio entre su perfil humanitarista y las crecientes demandas de su electorado más conservador.
La otra cara: Vox intenta vincular inmigración y sanidad sin éxito
En la misma sesión, otro debate evidenció el aislamiento de Vox en solitario. El grupo de extrema derecha presentó una proposición relativa al Hospital Insular de Lanzarote en la que, en su exposición de motivos, vinculaba el deterioro de la atención sanitaria con el coste de la asistencia a migrantes y cifraba en 26 millones de euros los recursos destinados por el Servicio Canario de la Salud a la población migrante durante 2024. La iniciativa fue rechazada de plano por todos los demás grupos, que calificaron la maniobra de «generadora de odio».
Yone Caraballo, diputado de Nueva Canarias, protagonizó la réplica más contundente al romper ante las cámaras los folios de la PNL y afirmar que esta no iría «a la gaveta, irá a la basura». Caraballo cuestionó la tesis de Vox con una pregunta que caló en el hemiciclo: «¿Y el gasto de los rubios con ojos azules que están en los centros de salud de todas las zonas turísticas? Allí lo que hay son guiris». Su intervención puso de relieve la contradicción de señalar solo a los inmigrantes por el colapso sanitario mientras el turismo masivo también presiona los servicios públicos.
El diputado socialista Marcos Hernández acusó a Vox de tener una «catadura moral insoportable» por mezclar inmigración y geriatría, mientras que el nacionalista David Toledo reprochó a la formación de Abascal que utilizara «cualquier iniciativa para generar división». Incluso la diputada popular Raquel Díaz se desmarcó de Vox al preguntarle qué tenía que ver la Agenda 2030 y el «fanatismo climático» con el Hospital de Lanzarote, si bien criticó a la izquierda por buscar rédito electoral con el centro hospitalario. La proposición fue, en efecto, tirada a la basura sin apenas apoyos.
La ruptura en el bloque de gobierno por el caso Mascarillas
El pleno estuvo marcado también por la aprobación de las conclusiones de la comisión de investigación sobre la compra de material sanitario durante la pandemia de COVID-19, conocida como caso Mascarillas. El dictamen, impulsado por CC y el PP, señalaba de forma directa al expresidente Ángel Víctor Torres como máximo responsable de las irregularidades detectadas, pese a que los organismos judiciales y administrativos competentes han exonerado al exmandatario de cualquier responsabilidad penal o política.
La votación de este punto provocó la primera gran deserción de un socio del Gobierno: la Agrupación Socialista Gomera (ASG) se negó a respaldar unas conclusiones que consideraba parciales y previamente redactadas «con fines electoralistas». La fuga de ASG dejó al Gobierno en una situación incómoda, ya que evidenció la fragilidad de la mayoría que sostiene a Clavijo. Los diputados socialistas y los de ASG abandonaron el salón de plenos antes de la votación, y los miembros del Gobierno —incluido el propio presidente— no asistieron a la sesión, en un intento de no quedar retratados en una fotografía que ya se daba por polémica.
Reacciones y silencios: escaños vacíos
La imagen de los escaños socialistas despoblados y de la bancada del Gobierno completamente vacía fue uno de los elementos simbólicos de la sesión. Fuentes del PSOE explicaron que la retirada respondía a la negativa a «legitimar un espectáculo político» que consideraban un uso torticero de la institución. La ausencia de los consejeros fue interpretada por la oposición como una muestra de incomodidad con el rumbo de la comisión, aunque desde el Gobierno se argumentó que se debía a una agenda de trabajo previamente fijada.
Coalición Canaria, a través de su portavoz, defendió las conclusiones de la comisión y criticó al PSOE por «no asumir responsabilidades políticas». El PP, por su parte, insistió en que los hechos estaban acreditados y que «la verdad incomoda a algunos», en clara alusión a Torres. La ruptura con ASG, no obstante, dejó en evidencia que el pacto de gobierno no es monolítico y que cuestiones como la gestión de la pandemia o la inmigración pueden abrir fisuras difíciles de cerrar.
Impacto en la cohesión social y el turismo: ¿cuál es la isla más bonita?
Mientras los partidos dirimen sus diferencias en el Parlamento, la vida en las islas sigue su curso. Canarias recibe a millones de turistas cada año, y las preguntas recurrentes en los buscadores no son políticas sino prácticas: ¿cuál es la isla más bonita para visitar en Canarias?, ¿qué es mejor, Gran Canaria o Fuerteventura?, ¿qué isla es más bonita, Tenerife o Lanzarote? La respuesta, inevitablemente, depende del perfil del viajero.
Tenerife ofrece el imponente Teide, Patrimonio de la Humanidad, y una vibrante vida cultural en torno a Santa Cruz y La Laguna. Lanzarote, declarada Reserva de la Biosfera, hipnotiza con sus paisajes volcánicos y la obra de César Manrique. Gran Canaria es un continente en miniatura con dunas, pinares y un casco histórico en Las Palmas. Fuerteventura, más tranquila, seduce con playas kilométricas y un mar turquesa perfecto para deportes acuáticos. Comparar Lanzarote y Fuerteventura es habitual, y aunque vecinas, la primera es áspera y artística, mientras la segunda es arenosa y salvaje. No hay una respuesta unánime, pero esa diversidad es precisamente la riqueza del archipiélago.
El debate político sobre inmigración no es ajeno a esta realidad turística. La presión sobre la sanidad que Vox atribuye a los migrantes también se deriva de la afluencia de visitantes, como recordó Caraballo en el hemiciclo. Los centros de salud de zonas turísticas atienden a diario a centroeuropeos y nórdicos que, al igual que los migrantes, no son residentes habituales pero demandan asistencia. La gestión de los servicios públicos no puede entenderse sin tener en cuenta esta doble presión, y las posiciones excluyentes no contribuyen a un debate serio sobre la financiación sanitaria o las infraestructuras necesarias.
Lo que sigue: ¿fisura en el pacto de gobierno?
La sesión plenaria deja un escenario político complejo para el Ejecutivo de Fernando Clavijo. El voto migratorio ha mostrado que el PP puede quedar aislado en temas sensibles para la opinión pública canaria, mayoritariamente favorable a políticas humanitarias. Coalición Canaria ha logrado de momento mantener su perfil propio sin romper con los populares, pero el desgaste es evidente. En la cuestión de las mascarillas, la rebelión de ASG anticipa posibles bloqueos en otras votaciones clave si no se alcanzan acuerdos previos más sólidos.
El Gobierno canario necesitará recomponer las relaciones con sus socios para afrontar los próximos retos legislativos, entre ellos los presupuestos para 2027 y la gestión de los fondos europeos. La inmigración seguirá siendo un asunto central en la agenda, con un verano que se prevé complicado en llegadas y un debate estatal sobre la derivación de menores no acompañados que enfrenta al Gobierno central con las comunidades autónomas. En este contexto, las divisiones internas en el Parlamento canario no harán sino debilitar la posición negociadora de Clavijo frente a Madrid y Bruselas.
Por lo pronto, el PP intentará minimizar el coste de su soledad con Vox, mientras CC trata de presentarse como fuerza útil que evita los extremos. La legislatura encara su ecuador con más incógnitas que certezas, y el turista que pregunta en Google cuál es la isla más bonita de Canarias posiblemente ignore que, a pocos kilómetros de su playa, un Parlamento intenta coser las costuras de una sociedad diversa, vulnerable y orgullosa.
