Al límite en Los Realejos: operativo de emergencia por una caída grave en un bancal
La tarde del miércoles 17 de junio de 2026, un hombre de 70 años sufrió una caída accidental desde varios metros de altura mientras se encontraba en una huerta en el municipio de Los Realejos, al norte de Tenerife. El suceso activó de inmediato todos los recursos de emergencia del Gobierno de Canarias, que desplegaron un complejo rescate hasta lograr la evacuación del herido en estado crítico al Hospital Universitario de Canarias. El incidente, que movilizó a bomberos, ambulancias y policía local, vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que entrañan los cultivos en bancales para una población envejecida y la importancia de la rápida respuesta del sistema de urgencias insular.
En este artículo8
- Cronología de un rescate entre terrazas de cultivo
- Los Realejos: un municipio vertebrado por la agricultura y la tradición
- Peligros de las huertas en bancales: cuando la tradición se vuelve trampa
- La respuesta de emergencias en Canarias: un modelo de eficiencia
- Tenerife, ¿la isla más bonita? El eterno debate entre viajeros
- Moverse entre islas: guía práctica para el viajero curioso
- Consejos de seguridad para residentes y visitantes en entornos rurales
- El estado del herido y el impacto en la comunidad de Los Realejos
Cronología de un rescate entre terrazas de cultivo
Según informó el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias, la alerta se recibió a las 17:58 horas. Un comunicante avisaba de que una persona se había precipitado accidentalmente a una huerta ubicada en la carretera Las Llanadas, en una zona de terrenos abancalados típicos de la geografía realejera. Inmediatamente, el CECOES activó el protocolo de respuesta multisectorial: el Consorcio de Bomberos de Tenerife, una ambulancia medicalizada del Servicio de Urgencias Canario (SUC) y agentes de la Policía Local de Los Realejos se desplazaron al lugar.
A su llegada, los bomberos comprobaron que el acceso al punto exacto de la caída era complicado, con pendientes pronunciadas y escalones de piedra típicos de los bancales agrícolas. Tras localizar al varón, de 70 años, procedieron a inmovilizarlo y a rescatarlo mediante una camilla nido, maniobra que requirió destreza y coordinación debido a la verticalidad del terreno. Una vez a salvo en la zona de transferencia, el personal del SUC realizó una primera valoración: el paciente presentaba un traumatismo craneal severo y su situación era crítica.
Estabilizado en el lugar, fue trasladado de urgencia en la ambulancia medicalizada al Hospital Universitario de Canarias, en La Laguna, donde ingresó con pronóstico reservado. La Policía Local, por su parte, acordonó el área y facilitó las labores de los equipos de emergencia, al tiempo que recababa información sobre las circunstancias del accidente. Se investiga si el hombre tropezó, perdió el equilibrio o sufrió un desvanecimiento antes de caer al vacío desde varios metros.
Los Realejos: un municipio vertebrado por la agricultura y la tradición
Los Realejos, con una población cercana a los 37.000 habitantes, es uno de los municipios con mayor tradición agrícola del norte de Tenerife. Sus laderas, que descienden desde las cumbres hasta el mar, están salpicadas de pequeñas huertas y fincas dedicadas al cultivo de papas, viñas, frutales y hortalizas. El paisaje, modelado por el trabajo humano durante siglos, es un mosaico de bancales o terrazas sostenidas por muros de piedra seca, un patrimonio etnográfico que, sin embargo, encierra peligros cuando no se toman precauciones.
La carretera Las Llanadas, donde ocurrió el suceso, discurre por una zona periurbana donde se mezclan viviendas unifamiliares con pequeñas explotaciones agrícolas. Es habitual que los propietarios, muchos de ellos personas mayores que han trabajado la tierra toda su vida, acudan a diario a cuidar sus cultivos. Esta realidad demográfica —el envejecimiento de la población rural en Canarias— eleva la probabilidad de accidentes relacionados con caídas, golpes de calor o sobreesfuerzos en el campo.
Según datos del Instituto Canario de Estadística (ISTAC, 2025), más del 22% de la población de Los Realejos supera los 65 años, un porcentaje que se incrementa en las zonas agrícolas. La soledad, la falta de medidas de seguridad y el deterioro de algunos senderos y muros contribuyen a que este tipo de incidentes no sean excepcionales. De hecho, el accidente del 17 de junio es el segundo episodio grave en la comarca en lo que va de año, después de que en febrero un agricultor resultara herido al volcar con un motocultor en La Guancha.
Peligros de las huertas en bancales: cuando la tradición se vuelve trampa
Los cultivos en terrazas son una solución ingeniosa para aprovechar el terreno escarpado, pero implican trabajar en altura constantemente. Un paso en falso, un desnivel mal señalizado o un mareo pueden provocar una caída desde tres, cinco o incluso más metros. En las islas, donde la agricultura sigue siendo una actividad relevante en la economía doméstica y de autoabastecimiento, estos riesgos se multiplican entre la población mayor.
Expertos en prevención del Instituto Canario de Seguridad Laboral (ICASEL) han advertido en informes recientes sobre la necesidad de instalar barandillas, mejorar la iluminación en accesos a huertas y habilitar caminos más seguros. Sin embargo, las costumbres arraigadas y la falta de medios en muchas explotaciones familiares hacen que estas medidas brillen por su ausencia. A ello se suma que los propietarios, con frecuencia, trabajan solos y sin medios de comunicación inmediata, lo que retrasa la detección de accidentes.
En el caso de la caída en Las Llanadas, la rápida llamada de un testigo al 1-1-2 fue clave para activar el dispositivo de salvamento. De no haberse producido esa comunicación temprana, las consecuencias podrían haber sido fatales, ya que un traumatismo craneoencefálico severo requiere atención urgente. La comunidad científica canaria, a través de la Cátedra de Riesgos Naturales de la Universidad de La Laguna, ha subrayado en varias publicaciones que los accidentes en el medio rural no son solo competencia laboral, sino también de protección civil, y deben integrarse en los planes de emergencia municipales.
La respuesta de emergencias en Canarias: un modelo de eficiencia
El operativo desplegado en Los Realejos refleja la madurez del sistema canario de emergencias. El CECOES 112, dependiente de la Consejería de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, coordina diariamente decenas de incidentes en todo el archipiélago, desde accidentes de tráfico hasta rescates en montaña o evacuaciones marítimas. En 2025, el centro gestionó más de 1,2 millones de llamadas y activó 340.000 recursos, según la memoria oficial del Gobierno de Canarias, con un tiempo medio de respuesta por debajo de los 8 minutos en zonas urbanas y de 15 en rurales.
En este caso, la intervención del Consorcio de Bomberos de Tenerife fue especialmente exigente por la orografía. Los bomberos, formados en rescate vertical y en espacios confinados, tuvieron que aplicar técnicas de descenso y aseguramiento para extraer al herido sin agravar sus lesiones. El uso de la camilla nido, un dispositivo rígido pero adaptable, permitió moverlo con estabilidad hasta la ambulancia. Por su parte, el personal del SUC —enfermeros, técnicos y médicos— realizó una estabilización hemodinámica y neurológica en el mismo lugar, antes de proceder a un traslado urgente con soporte vital avanzado.
La colaboración interinstitucional es otro pilar del éxito. La Policía Local de Los Realejos aseguró el perímetro, reguló el tráfico en una vía estrecha y recabó testimonios para esclarecer lo ocurrido. Todo el dispositivo se desarrolló en menos de 45 minutos desde la llamada hasta la salida de la ambulancia hacia el hospital, un tiempo notable dadas las dificultades del terreno.
Tenerife, ¿la isla más bonita? El eterno debate entre viajeros
Entre las búsquedas más frecuentes de quienes planean su viaje al archipiélago figuran preguntas como “¿Cuál es la isla más bonita para visitar en Canarias?” o “¿Qué isla es más bonita, Tenerife o Lanzarote?”. La respuesta, por supuesto, depende de los gustos del viajero, pero Tenerife reúne argumentos de peso para muchos. Esta isla, la de mayor extensión y población, condensa paisajes volcánicos, bosques de laurisilva, playas de arena negra y el pico más alto de España, el Teide.
La diversidad es su principal baza. En el norte, municipios como Los Realejos ofrecen una imagen genuina de Canarias, con su agricultura, sus fiestas patronales y su gastronomía de kilómetro cero. El sur, más turístico, despliega una oferta de ocio, playas y parques acuáticos. Para los amantes de la naturaleza, el Parque Nacional del Teide, declarado Patrimonio de la Humanidad, y el Parque Rural de Anaga son visitas obligadas. Si quiere profundizar en la oferta de la isla, le recomendamos consultar nuestra guía sobre qué ver en Tenerife, donde encontrará itinerarios detallados y sugerencias para todos los perfiles.
Comparada con Lanzarote, otra de las islas favoritas, Tenerife ofrece mayor variedad de ecosistemas y un ambiente más cosmopolita, mientras que Lanzarote seduce por su paisaje volcánico extremo y la obra de César Manrique. En el fondo, la belleza de cada isla es subjetiva: hay quien prefiere el verdor y los barrancos de La Palma, las playas infinitas de Fuerteventura o la serenidad de La Gomera. Lo que sí es objetivo es que las siete islas —incluidas El Hierro y La Graciosa— merecen al menos una visita.
Moverse entre islas: guía práctica para el viajero curioso
Otra pregunta habitual de los turistas es “¿Cómo desplazarse entre las Islas Canarias?”. La respuesta es sencilla: hay dos opciones, barco o avión. Las aerolíneas Binter Canarias y Canaryfly operan vuelos regulares que conectan todas las islas en trayectos de 30 a 50 minutos, una solución rápida pero con un coste variable que puede superar los 60 euros por trayecto. Las navieras Fred. Olsen Express y Naviera Armas ofrecen ferris con frecuencias diarias, especialmente entre Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote. Los trayectos en barco oscilan entre 1 y 2 horas y permiten llevar vehículo propio, lo que da una gran libertad para explorar cada destino.
Antes de cualquier desplazamiento, conviene consultar la previsión meteorológica en el tiempo en Tenerife y en el resto de islas, ya que las condiciones del mar pueden alterar los horarios de los ferris y algunas rutas aéreas pueden verse afectadas por la calima o el viento. Planificar con antelación es clave, sobre todo en temporada alta, cuando los billetes se agotan con rapidez.
Si dispone de dos semanas, muchos viajeros optan por visitar un par de islas: por ejemplo, Tenerife y La Gomera (a solo 50 minutos en barco desde Los Cristianos), o Gran Canaria y Fuerteventura. Si el tiempo es limitado, quizá sea mejor concentrarse en una sola isla y saborearla a fondo. Sea cual sea su elección, el archipiélago ofrece una conectividad envidiable, y en apenas un día se puede cambiar de realidad geográfica y cultural.
Consejos de seguridad para residentes y visitantes en entornos rurales
El accidente de Los Realejos deja lecciones prácticas que conviene recordar. Para los residentes que trabajan en huertas y bancales, los servicios de emergencia recomiendan:
- Evitar trabajar solo, especialmente en terrenos con desniveles. Si no es posible, avisar a un familiar o vecino y llevar un teléfono móvil con batería.
- Revisar periódicamente los muros de piedra seca y las barandillas, reparando cualquier elemento inestable.
- Utilizar calzado antideslizante y, en la medida de lo posible, instalar puntos de anclaje o cuerdas de seguridad.
- No subestimar los síntomas de mareo o fatiga; el calor y la deshidratación son factores de riesgo adicionales en Canarias.
Para los visitantes que se aventuran por senderos o deciden participar en experiencias agroturísticas, es importante:
- Permanecer en los caminos señalizados y no adentrarse en fincas privadas sin permiso.
- Llevar agua, protección solar y un pequeño botiquín.
- Informarse de la dificultad del terreno antes de comenzar una ruta; muchas fincas tienen desniveles considerables.
- En caso de presenciar un accidente, llamar inmediatamente al 112 y seguir las instrucciones del operador.
La prevención, en definitiva, es la mejor aliada para disfrutar de la riqueza agrícola y paisajística de Tenerife sin sobresaltos.
El estado del herido y el impacto en la comunidad de Los Realejos
Hasta el cierre de esta edición, el hombre de 70 años permanecía ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Canarias, con pronóstico reservado. Fuentes del centro sanitario han confirmado a este portal que el paciente sufrió un traumatismo craneoencefálico grave y diversas contusiones torácicas, y que se le ha inducido un coma monitorizado para controlar la presión intracraneal. Su evolución será determinante en las próximas 48 horas.
En Los Realejos, el suceso ha causado una honda consternación, especialmente entre los agricultores y vecinos de la zona de Las Llanadas, que conocen bien los peligros del terreno. El Ayuntamiento ha emitido un comunicado en el que traslada su apoyo a la familia y agradece la rápida actuación de los servicios de emergencia. Asimismo, ha anunciado que revisará el estado de los accesos a las huertas municipales y valorará la instalación de señalización de advertencia en puntos críticos.
Este incidente, aunque aislado, vuelve a poner de relieve la necesidad de una política de prevención más activa en el medio rural canario, donde la edad media de los trabajadores agrícolas supera los 60 años. Mientras tanto, toda la isla permanece a la espera de que el herido remonte y pueda contarnos —cuando despierte— cómo ocurrió todo. La Fortaleza de Tenerife, como se conoce a la isla, demuestra una vez más que su belleza a veces exige un precio que solo la solidaridad y la preparación de sus equipos de emergencia pueden mitigar.
