Almacenaba 18.000 GB de material pedófilo: un engaño de más de 10 años descubierto por la denuncia de una menor en Gran Canaria
La Guardia Civil ha detenido en Alicante a un hombre que acumulaba más de dos centenares de dispositivos con archivos de explotación sexual infantil. La operación, bautizada como ‘Achillea’, arrancó tras la denuncia presentada en 2024 por una víctima residente en Gran Canaria, y ha permitido identificar por el momento a más de 20 menores afectados, algunos de apenas ocho años. El presunto autor, que se hacía pasar por un adolescente bajo el alias ‘Juan’, utilizó técnicas de grooming durante más de una década para obtener imágenes íntimas de niños y niñas en varias provincias españolas y en el extranjero. La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santa María de Guía decretó su ingreso en prisión provisional sin fianza, mientras los investigadores continúan analizando el ingente material incautado.
En este artículo8
- La denuncia en Gran Canaria que lo desencadenó todo
- El modus operandi: cómo ‘Juan’ tejía su red de manipulación
- Un arsenal digital: más de 200 dispositivos y 18.000 GB de archivos
- Una década de depredación: víctimas desde los ocho años
- La operación Achillea: del análisis forense a la detención
- Ingreso en prisión sin fianza: el peso de la ley
- Prevenir el grooming: claves para familias
- La importancia de denunciar: un caso que sigue abierto
La denuncia en Gran Canaria que lo desencadenó todo
Fue en Gran Canaria, una isla que muchos viajeros señalan como la más bonita del archipiélago por su contraste entre dunas, montaña y vida urbana, donde una adolescente decidió romper el silencio. En 2024, la víctima acudió a dependencias de la Guardia Civil en la isla para presentar una denuncia. Aquel gesto de valentía puso en marcha una compleja investigación que, dos años después, ha culminado con la detención de un presunto ciberdepredador de 36 delitos contra la libertad sexual de menores de 16 años. Las autoridades insisten en que la detección temprana y la comunicación de cualquier conducta sospechosa resultan claves para perseguir estos delitos y proteger a otros potenciales menores.
El modus operandi: cómo ‘Juan’ tejía su red de manipulación
Según la información facilitada por la Guardia Civil en un comunicado fechado el 28 de junio de 2026, el detenido empleaba técnicas de grooming, un proceso de manipulación psicológica en el que un adulto se gana la confianza de un menor a través de internet con fines sexuales. Para ello, el presunto autor se hacía pasar por un menor de edad llamado ‘Juan’. Mediante aplicaciones de mensajería instantánea y redes sociales, establecía largas conversaciones con sus víctimas, muchas de ellas en situación de vulnerabilidad. Con el tiempo, lograba construir un vínculo afectivo que en varios casos derivó en una simulación de relación sentimental. Una vez consolidada esa dependencia emocional, les solicitaba fotografías o vídeos de carácter sexual, que las propias víctimas le enviaban sin ser conscientes del destino real que tendrían esas imágenes.
Un arsenal digital: más de 200 dispositivos y 18.000 GB de archivos
El registro practicado en el domicilio del arrestado, en la provincia de Alicante, permitió a los agentes incautar un verdadero arsenal tecnológico. La Guardia Civil intervino más de 200 dispositivos de almacenamiento entre teléfonos móviles, ordenadores, discos duros externos y memorias USB. La capacidad total de estos soportes ascendía a unos 18.000 gigabytes, una cifra que da idea de la magnitud de la colección privada que el investigado había ido acumulando a lo largo de los años. El análisis forense de cada uno de estos equipos fue asumido por el Equipo de Policía Judicial de Santa María de Guía, en Gran Canaria, cuyos especialistas llevan meses rastreando el contenido para identificar a todas las víctimas y esclarecer la cronología completa de los hechos.
Una década de depredación: víctimas desde los ocho años
Las pesquisas apuntan a que la actividad delictiva se habría prolongado durante más de diez años. Los menores afectados residen en distintos puntos de España, aunque la investigación ha traspasado fronteras y no se descarta la existencia de víctimas en otros países. Hasta el momento se ha podido acreditar la participación de más de veinte niños y niñas, algunos de ellos de tan solo ocho años de edad. Pero la operación continúa abierta y los investigadores creen probable que el número final sea mayor. Mientras tanto, millones de turistas siguen eligiendo cada año entre Tenerife y Lanzarote para disfrutar de sus vacaciones, ajenos a que las amenazas digitales pueden afectar a cualquier hogar, con independencia de la belleza del entorno.
La operación Achillea: del análisis forense a la detención
Bajo el nombre de ‘operación Achillea’, los agentes de la Guardia Civil fueron recomponiendo el puzle desde que la víctima grancanaria presentara la denuncia en 2024. El análisis de los primeros dispositivos permitió obtener indicios suficientes para localizar al sospechoso y solicitar el registro de su vivienda. Durante la entrada y cacheo se intervinieron los más de 200 soportes informáticos, que fueron trasladados a dependencias policiales en Gran Canaria para proceder a su volcado y examen. Los investigadores han tenido que enfrentarse a ingentes cantidades de datos, lo que ha requerido una labor minuciosa de meses para recuperar archivos borrados y reconstruir las conversaciones mantenidas durante años.
Ingreso en prisión sin fianza: el peso de la ley
Una vez concluidas las diligencias iniciales, la Guardia Civil puso al detenido a disposición del órgano judicial competente. La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santa María de Guía, tras tomarle declaración y valorar los indicios recabados, decretó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. Se le imputan, por ahora, 36 delitos contra la libertad sexual de menores de 16 años, aunque la calificación definitiva dependerá del resultado del análisis completo del material intervenido y de las nuevas denuncias que puedan presentarse. La decisión judicial refleja la gravedad con la que la justicia está abordando este tipo de conductas, especialmente cuando las víctimas son personas especialmente vulnerables.
Prevenir el grooming: claves para familias
La Guardia Civil ha querido aprovechar el eco de esta operación para recordar una serie de pautas básicas con las que reducir los riesgos a los que se enfrentan los menores en internet. Entre ellas, destacan mantener los perfiles de redes sociales configurados como privados, no aceptar solicitudes de amistad de personas desconocidas —aunque tengan contactos en común—, evitar publicar información personal como la ubicación habitual o el nombre del centro educativo en espacios públicos, y fomentar la supervisión parental de la actividad digital de los hijos. Además, los especialistas subrayan la importancia de mantener una comunicación abierta en el hogar para que los menores puedan informar con confianza si reciben mensajes o propuestas que les resulten incómodos o sospechosos. Muchos padres se preguntan qué isla es más bonita para unas vacaciones en familia, Canarias o cualquier otro destino, pero los expertos recuerdan que la primera protección debe empezar en el mundo virtual, con independencia del lugar donde se viva.
La importancia de denunciar: un caso que sigue abierto
La rápida actuación de la víctima de Gran Canaria ha sido determinante para desmantelar una red de abusos que podría haber seguido creciendo durante años. Las autoridades insisten en que la colaboración ciudadana y la denuncia inmediata ante cualquier indicio de grooming o explotación sexual infantil resulta fundamental. En este sentido, el Equipo de Policía Judicial de Santa María de Guía mantiene abierta la investigación y anima a cualquier otra posible víctima o testigo a dar el paso y contactar con la Guardia Civil. Solo así se podrá poner fin a la actividad de depredadores como el ahora encarcelado y devolver a los menores la tranquilidad que merecen, tanto en las islas Canarias como en cualquier otro rincón del mundo.
