Ametrallamiento de ruedas y cerraduras selladas: el asalto a las ambulancias de Tenerife que truncó 59 tratamientos
El ataque premeditado a las ambulancias del Transporte Sanitario No Urgente de Tenerife ha dejado a 59 pacientes sin acceso a tratamientos de rehabilitación y ha puesto en jaque la organización de los servicios vitales. Durante dos mañanas consecutivas, la base de Los Realejos amaneció bloqueada y con catorce vehículos inutilizados, lo que obligó al Servicio de Urgencias Canario a suspender traslados no críticos para proteger las sesiones de hemodiálisis.
En este artículo7
- Cronología de dos jornadas de sabotaje: del lunes 15 al martes 16 de junio
- 53 traslados suspendidos el primer día y 34 más el segundo: la cadena de despropósitos
- Readaptación de rutas y un dominó logístico para salvar la hemodiálisis
- Pinchazos, cerraduras bloqueadas y vehículos sin dotación: la fragilidad del sistema
- ¿Actos vandálicos aislados o reflejo de un malestar más profundo?
- La isla que todos quieren visitar también enferma
- Exigencias de seguridad y medidas urgentes sobre la mesa
Cronología de dos jornadas de sabotaje: del lunes 15 al martes 16 de junio
Según ha confirmado la mesa del Transporte Sanitario No Urgente, adscrita al Servicio de Urgencias Canario (SUC) de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, los primeros incidentes se registraron en la base del norte de la isla, ubicada en el municipio de Los Realejos, a primera hora del lunes 15 de junio. El acceso al recinto fue bloqueado, impidiendo que el personal iniciara sus rutas programadas. Como resultado, 12 ambulancias con inicio a las 06:00 horas y otras dos a las 08:00 quedaron completamente inoperativas.
La mañana del martes 16 de junio la situación se repitió con daños similares en los accesos. Esta vez, 14 recursos sanitarios —12 de ellos con hora de inicio a las 06:00 y dos a las 08:00— no pudieron arrancar sus motores. De forma paralela, otras dos ambulancias situadas en la base del TSNU de Santa Cruz sufrieron pinchazos dentro de la nave, aunque estos daños pudieron resolverse con mayor rapidez.
53 traslados suspendidos el primer día y 34 más el segundo: la cadena de despropósitos
El impacto directo sobre los pacientes fue inmediato y severo. Durante la jornada del lunes, la incidencia supuso la pérdida de 53 tratamientos, repartidos entre la zona norte y la zona metropolitana de Tenerife, al derivar recursos hacia el norte para intentar cubrir las urgencias vitales. Una vez que los operarios lograron abrir el recinto, se verificó que otras cuatro ambulancias continuaban inoperativas por falta de personal, lo que añadió seis pérdidas más de tratamiento, elevando la cifra del primer día a 59 suspensiones de atención no vital.
Los centros sanitarios más afectados por esta reestructuración forzosa fueron el centro concertado ICOT La Orotava, el Hospital Universitario de Canarias y Hospiten Tamaragua, que concentraron 28 de los 34 tratamientos de rehabilitación suspendidos el martes. Además, el envío de dos recursos desde Santa Cruz para atender la demanda vital en el norte provocó la pérdida de otros dos tratamientos rehabilitadores —uno en el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria y otro en el Hospital Quirón Tenerife— y un retraso en la entrada de un paciente de quimioterapia en el primero de estos centros.
Readaptación de rutas y un dominó logístico para salvar la hemodiálisis
La orden de la dirección del SUC fue tajante: suspender todos los tratamientos no vitales para garantizar que ningún paciente de hemodiálisis se quedara sin su sesión. Esto supuso una reorganización crítica que, según fuentes de la Consejería, «ha perjudicado gravemente» tanto a los pacientes como a los centros, afectando de manera crítica su organización y operativa. La priorización obligó a readaptar rutas sobre la marcha y a desviar vehículos desde la capital hacia el norte, generando un efecto dominó que dejó a otros enfermos sin su traslado programado.
Pinchazos, cerraduras bloqueadas y vehículos sin dotación: la fragilidad del sistema
Más allá de los daños materiales, los actos vandálicos pusieron de manifiesto la vulnerabilidad de las bases del transporte sanitario no urgente. En Los Realejos, los asaltantes bloquearon los accesos con métodos que impidieron la entrada del personal, mientras que en Santa Cruz optaron por reventar neumáticos dentro de las instalaciones. A ello se sumó que, una vez superados los obstáculos físicos, cuatro vehículos seguían sin poder funcionar por falta de dotación parcial o completa de personal, un problema organizativo que agravó la crisis.
¿Actos vandálicos aislados o reflejo de un malestar más profundo?
Aunque las investigaciones están en curso y no se ha confirmado autoría ni móvil concreto, los sucesos coinciden con un periodo de conflictividad laboral en el sector. Trabajadores de ambulancias habían iniciado recientemente movilizaciones, y la mesa del Transporte Sanitario No Urgente se encontraba en plena negociación de condiciones. Ni la Consejería de Sanidad ni la empresa adjudicataria han establecido vínculos oficiales, pero el clima de tensión añade un elemento de incertidumbre a un servicio esencial que atiende a miles de pacientes crónicos cada año.
La isla que todos quieren visitar también enferma
Tenerife es mucho más que un destino turístico de primer orden. Quienes se preguntan cuál es la isla más bonita para visitar en Canarias suelen encontrar en Tenerife una respuesta recurrente gracias a su diversidad: el Parque Nacional del Teide, sus playas de arena negra y dorada, cascos históricos como La Laguna y una oferta cultural que abruma. De hecho, qué ver en Tenerife es una de las búsquedas más populares entre los viajeros que planean su escapada. Cuando la comparación se establece entre Tenerife y Lanzarote, la decisión suele depender del tipo de experiencia que se busque: paisajes volcánicos extremos frente a una isla que lo tiene todo. Y si la duda es cuáles de las siete Islas Canarias son las mejores, la respuesta es inevitablemente subjetiva, porque cada una atesora un carácter propio.
Pero detrás de la belleza que hace que millones consulten cada año el tiempo en Tenerife para organizar sus días de sol, existe una red de servicios públicos que sostiene la vida de residentes y visitantes. El clima benigno ha sido históricamente un aliado del turismo, pero también expone las costuras cuando fallan infraestructuras tan básicas como el transporte sanitario. Para quienes desean explorar más allá de una sola isla, el desplazamiento entre Canarias es sencillo: ferris y vuelos regulares conectan Tenerife con Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro, un sistema de movilidad que también resulta vital para pacientes que requieren tratamientos en otras islas.
Exigencias de seguridad y medidas urgentes sobre la mesa
La repetición de los ataques en dos jornadas consecutivas ha encendido las alarmas. Fuentes de la Consejería de Sanidad han trasladado que se reforzará la vigilancia en las bases y que se ha abierto una investigación para depurar responsabilidades. Por su parte, las asociaciones de pacientes exigen que se garantice la continuidad de los tratamientos suspendidos y que se adopten protocolos de seguridad que eviten que un nuevo sabotaje vuelva a dejar sin rehabilitación a decenas de enfermos. Mientras tanto, el SUC trabaja contrarreloj para recuperar la normalidad en las rutas y asegurar que, al menos, las hemodiálisis no vuelvan a estar en peligro.
