Canarias certifica 85 MW renovables y 313 proyectos verdes, completando todas las metas energéticas europeas
El Ejecutivo canario ha acreditado ante el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) el cumplimiento íntegro de los indicadores de la Estrategia de Energía Sostenible en las Islas, financiada con fondos Next Generation EU. Con 85 megavatios de nueva potencia renovable y 313 actuaciones de apoyo a la transición ecológica, el archipiélago cierra el capítulo de compromisos europeos sin necesidad de devolver subvenciones, según confirmó el consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano H. Zapata, el 1 de julio de 2026. Este hito administrativo blinda la ejecución de 301,7 millones de euros y sitúa a las islas como referente en absorción de recursos comunitarios para descarbonizar sistemas eléctricos aislados.
En este artículo9
- Una hoja de ruta condicionada por la insularidad
- Los dos pilares del éxito: megavatios y actuaciones
- Fondos europeos transformados en realidades locales
- La petición de prórroga que mantiene viva la ambición
- El papel de las Oficinas de Energía de Canarias
- Sostenibilidad energética: el nuevo atractivo de las Islas Canarias
- Un impacto directo en el precio de la luz
- Próximos pasos: prórrogas, almacenamiento y comunidades energéticas
- Un modelo exportable a otras regiones ultraperiféricas
Una hoja de ruta condicionada por la insularidad
La Estrategia de Energía Sostenible para las Islas Baleares y Canarias, encuadrada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Reino de España, fue diseñada para superar las barreras que imponen la lejanía y la fragmentación territorial. Con un presupuesto conjunto de 301,7 millones de euros —canalizados a través del IDAE—, la iniciativa perseguía instalar 128 megavatios renovables entre ambos archipiélagos y movilizar 430 proyectos de eficiencia, autoconsumo, movilidad eléctrica y almacenamiento.
Para Canarias la cuota era ambiciosa: 85 MW y 287 actuaciones. Conseguir ambas cifras antes de la fecha límite del 31 de julio de 2026 no solo evita el reintegro de fondos, sino que demuestra la capacidad administrativa de una comunidad autónoma que partía de niveles de penetración renovable inferiores al 20 %, muy por debajo de la media peninsular. El consejero Zapata subrayó que «este cumplimiento consolida uno de los principales hitos de la legislatura» y agradeció el «esfuerzo encomiable» de las Unidades de Fondos Next, creadas hace dos años y medio para agilizar la gestión.
Los dos pilares del éxito: megavatios y actuaciones
El objetivo europeo número 119, referido a actuaciones de apoyo a la transición energética en islas, se ha sobrepasado con creces. Frente a las 287 intervenciones exigidas, la Consejería ha certificado 313, y espera elevar esa cifra durante el mes de julio. Son proyectos de naturaleza variada: desde instalaciones fotovoltaicas en cubiertas de edificios públicos hasta sistemas de climatización eficiente en complejos turísticos, pasando por puntos de recarga para vehículos eléctricos y auditorías energéticas en pymes.
En paralelo, el objetivo 120 —relativo a capacidad renovable instalada— se ha cubierto con 143 MW en el conjunto de Baleares y Canarias, superando el mínimo de 128 MW. La aportación canaria son esos 85 MW ya consolidados, aunque los gestores confían en prejustificar más megavatios antes de la fecha de vencimiento. «Hemos podido acreditar ante el IDAE y el Ministerio de Hacienda, a través del sistema CoFFEE, la información de prejustificación de un número suficiente de proyectos», explicó el director general de Energía, Alberto Hernández.
Fondos europeos transformados en realidades locales
La ejecución de los fondos Next Generation en Canarias ha pivotado sobre varias convocatorias complementarias. El programa de autoconsumo y energías renovables térmicas ha permitido a hogares y empresas instalar paneles solares y sistemas de aerotermia con subvenciones de hasta el 60 %. El Moves III (2021‑2024), dotado con fondos para movilidad eléctrica, ha facilitado la adquisición de vehículos cero emisiones y el despliegue de infraestructura de recarga en las ocho islas.
El consejero Zapata destacó que «Canarias ha demostrado que es posible transformar los fondos europeos en proyectos reales que mejoran la vida de la ciudadanía». Las cifras confirman esa metamorfosis: los 313 expedientes validados abarcan desde Tenerife hasta El Hierro, con especial incidencia en las islas capitalinas, donde la demanda energética es mayor. Gran Canaria y Tenerife concentran la mayoría de los parques eólicos de nueva generación, mientras que Lanzarote y Fuerteventura han apostado por el autoconsumo compartido en urbanizaciones turísticas.
La petición de prórroga que mantiene viva la ambición
A pesar del cumplimiento de los hitos, el Gobierno autonómico no da por cerrada la partida. Zapata reiteró ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico la solicitud de una ampliación de plazos para proyectos estratégicos que ya cuentan con concesión y presupuesto, pero que necesitan más tiempo de ejecución. «No parece lógico que haya que devolver fondos si todavía es posible instalar más megavatios renovables», argumentó el consejero.
Los beneficiarios —en su mayoría empresas constructoras, comunidades de vecinos y administraciones locales— han trasladado a la Consejería la necesidad de prorrogar las fechas de justificación económica. Las Oficinas de Energía de Canarias, dependientes del mismo departamento, están apoyando actualmente a los gestores y a los perceptores de ayudas en los procedimientos de liquidación para que ningún expediente quede bloqueado por un trámite administrativo.
El papel de las Oficinas de Energía de Canarias
Estas oficinas, distribuidas por las islas, se han convertido en una ventanilla única de información y asesoramiento sobre transición energética. Durante la fase de justificación de las subvenciones, su labor ha sido determinante para interpretar los requisitos del IDAE y acompañar a los titulares de expedientes en la presentación de facturas, certificados de instalación y memorias técnicas.
Además, las Oficinas de Energía mantienen una agenda proactiva de difusión: talleres sobre comunidades energéticas, asesoramiento sobre el autoconsumo en el sector hotelero y resolución de dudas sobre las tarifas eléctricas. La capilaridad de esta red ha sido clave para que las ayudas lleguen a municipios rurales y barrios periféricos, evitando que los fondos se concentren solo en las áreas metropolitanas.
Sostenibilidad energética: el nuevo atractivo de las Islas Canarias
La pregunta sobre cuál es la isla más bonita para visitar en Canarias encuentra tantas respuestas como viajeros. La diversidad volcánica de Lanzarote, los paisajes lunares de Fuerteventura, la exuberancia de Tenerife con el Teide como vigía y la multiplicidad de ecosistemas de Gran Canaria conforman un mosaico sin parangón. Lo que ya empieza a ser un hecho común es que todas ellas están integrando la energía limpia en su oferta turística, conscientes de que el visitante poscovid valora cada vez más la huella ambiental.
Comparar Tenerife y Lanzarote —o Lanzarote y Fuerteventura— en términos de atractivo es un ejercicio subjetivo. Mientras Tenerife presume de modernidad y una red de senderos que corona los 3.718 metros de altitud, Lanzarote ha sabido preservar un urbanismo de baja altura y una estética que funde arte y naturaleza. Fuerteventura, por su parte, es un paraíso para los deportes acuáticos y el descanso en playas interminables. Lo relevante es que las tres islas cuentan ya con proyectos de transición energética que mejoran su resiliencia y reducen la dependencia del exterior.
En Gran Canaria, por ejemplo, el impulso a las comunidades energéticas en zonas como Telde o La Aldea está permitiendo que los vecinos produzcan y compartan electricidad de origen solar, recortando su factura y contribuyendo a la estabilidad del sistema. Son actuaciones que, en conjunto, hacen del destino Canarias un laboratorio de sostenibilidad reconocido por la Unión Europea.
Un impacto directo en el precio de la luz
Los avances en renovables no solo tienen una lectura ambiental, sino también económica. La mayor penetración de generación eólica y fotovoltaica permite reducir los costes de producción eléctrica, ya que las centrales de fuelóleo y gas natural —que aún dominan el mix canario— son las más caras de operar. Aunque el precio final de la energía está regulado por mecanismos estatales y muestra una volatilidad intrínseca, cada megavatio verde que se vierte a la red acerca al archipiélago a una situación de mayor soberanía energética y menor factura para el consumidor. Puedes consultar la evolución diaria del precio de la luz en Canarias para seguir en tiempo real cómo se traslada esa transformación al recibo doméstico.
Próximos pasos: prórrogas, almacenamiento y comunidades energéticas
El horizonte inmediato de la Consejería pasa por conseguir del Ministerio esa prórroga que permita ejecutar los proyectos aún pendientes. Una vez lograda, el foco se desplazará hacia el almacenamiento energético, una tecnología imprescindible para gestionar la intermitencia de las fuentes renovables en sistemas insulares. El Gobierno de Canarias explora acuerdos con el IDAE para financiar baterías a gran escala, especialmente en islas no interconectadas como La Gomera y El Hierro, que ya rozan el 100 % renovable en horas favorables.
Además, la figura de las comunidades energéticas seguirá ganando protagonismo. Durante 2026 se espera la publicación de una nueva línea de ayudas para la creación de entidades locales que permitan a los ciudadanos participar en la generación, distribución y consumo de energía limpia. «El cumplimiento del 100 % de los hitos de la Estrategia de Energía Sostenible es un punto de partida, no una meta final», advirtió Alberto Hernández. Con los fondos europeos asegurados y la maquinaria administrativa engrasada, Canarias se prepara para una segunda oleada de inversión verde que afiance el cambio de modelo energético.
Un modelo exportable a otras regiones ultraperiféricas
La experiencia canaria está siendo observada con atención por territorios como Madeira, Azores o los departamentos franceses de ultramar. La combinación de incentivos europeos, gestión centralizada de fondos y acompañamiento técnico a pie de calle ha demostrado ser eficaz para superar la paradoja de que las regiones con más recursos solares y eólicos sean, precisamente, las más dependientes de combustibles fósiles importados.
Al certificar ante Bruselas que los objetivos cuantitativos se han alcanzado en tiempo y forma, el archipiélago gana credibilidad para negociar futuras convocatorias. El director general de Energía recordó que la prejustificación de los hitos se ha canalizado a través de CoFFEE, la plataforma informática que garantiza la trazabilidad del gasto, y que todos los expedientes han superado los controles de Hacienda. «Cumplimos con Europa y cumplimos con Canarias», sentenció Zapata, en una frase que resume el ánimo de una administración que ha convertido una amenaza de reembolso en una historia de éxito.
Mientras las Oficinas de Energía ultiman las carpetas de justificación y los parques eólicos siguen girando, el verano de 2026 deja en las islas una evidencia: la transición energética ha pasado de promesa a realidad cuantificable. Los 85 MW y las 313 actuaciones no son solo números; representan menos emisiones, más empleo local y un archipiélago mejor preparado para un futuro climático incierto. Y, para el viajero que recorre Tenerife, Lanzarote o Fuerteventura, también significan un paisaje que, además de bello, respira más limpio.
