Emergencias activa la prealerta en Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife por calor de hasta 37 °C
La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias ha declarado este 22 de julio de 2026 la prealerta por temperaturas máximas en Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife, que entra en vigor a las 11:00 horas del jueves 23. La medida, basada en datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se suma al aviso por fenómenos costeros vigente desde el lunes 20 en varias islas. Se esperan registros de hasta 37 °C en zonas del sureste grancanario, 34 °C en medianías del sur y oeste, y 32 °C en el sur tinerfeño, mientras el oleaje alcanzará los 3,25 metros en El Hierro y superará los 2,5 metros en Tenerife y Gran Canaria.
En este artículo9
- Prealerta por calor: islas y zonas bajo aviso
- Umbrales y contexto: ¿qué implica una prealerta?
- Fenómenos costeros: viento, olas y canales interinsulares
- Avisos amarillos de Aemet: viento, calor y oleaje isla por isla
- Consejos de autoprotección ante el calor y el oleaje
- El peculiar clima canario: un factor determinante en las alertas
- Impacto en la actividad cotidiana y el turismo
- Vigilancia y actualización de las previsiones
- Qué esperar tras este episodio
Con esta declaración, el archipiélago afronta un episodio meteorológico adverso de carácter múltiple que combina altas temperaturas, viento intenso y mal estado de la mar. La decisión se enmarca en el Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA) y conlleva una serie de recomendaciones de autoprotección para la ciudadanía, especialmente en las áreas más expuestas de las islas afectadas.
Prealerta por calor: islas y zonas bajo aviso
El aviso por temperaturas máximas, anunciado por el ejecutivo regional en la tarde de ayer, afecta de forma diferenciada a tres islas. En Fuerteventura, la prealerta abarca la mitad sur del territorio, con mayor incidencia en el interior y el litoral sureste. La Aemet prevé que se alcancen y superen los 30-32 °C en estas áreas, una marca que, sin resultar excepcional en la isla, sí supone un incremento respecto a los valores habituales de julio.
Gran Canaria concentra las temperaturas más elevadas de este episodio. Las zonas en prealerta son el este, sur, oeste y las cumbres de la isla. En la cuenca de Tejeda y las medianías orientadas al sur y oeste por encima de los 500-600 metros, es probable que se superen los 34 °C. Los modelos meteorológicos indican que, localmente, en zonas bajas del sureste, los termómetros podrían escalar hasta los 37 °C, una cifra que activa todos los protocolos de prevención sanitaria y de riesgos de incendios forestales.
En Tenerife, la prealerta se ciñe al sur del área metropolitana y a otras zonas de la vertiente sur. Se esperan máximas de 30-32 °C en medianías y zonas bajas, sin descartar picos locales de 34 °C. Aunque el norte de la isla queda fuera de este aviso, la influencia del viento y las condiciones marítimas sí obligan a extremar la precaución en todo el litoral.
Umbrales y contexto: ¿qué implica una prealerta?
El PEFMA establece la prealerta como el nivel más bajo de una cadena que asciende a alerta y emergencia. Se activa cuando se prevén fenómenos que, sin alcanzar los umbrales de riesgo grave, pueden provocar incidentes si no se toman medidas básicas. En el caso del calor, los umbrales varían por isla y zona, pero la superación de los 34 °C en medianías grancanarias o los 32 °C en el sur tinerfeño son indicadores claros de que la situación merece vigilancia reforzada.
La declaración de ayer no es un hecho aislado. El lunes 20 de julio, el mismo órgano ya había activado una prealerta por fenómenos costeros que sigue vigente en El Hierro, Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y La Graciosa. La conjunción de ambos avisos —calor y oleaje— eleva la complejidad del escenario porque las condiciones marítimas adversas pueden dificultar el baño en playas que, por el intenso calor, reciben gran afluencia de público.
Fenómenos costeros: viento, olas y canales interinsulares
El apartado marítimo de la prealerta describe una situación dominada por el viento del nordeste. Según la Aemet, en los canales entre Tenerife y Gran Canaria se alcanzarán rachas de 50 a 61 km/h (fuerza 7 en la escala Beaufort), lo que generará fuerte marejada y mar combinada. En las costas del nordeste de El Hierro, la altura de ola significativa se situará en 3,25 metros, mientras que en el sureste de Tenerife y en la costa oeste de Gran Canaria las olas podrán sobrepasar los 2,5 metros. Para Lanzarote y La Graciosa, la previsión es de olas entre 2 y 2,5 metros en el litoral nordeste, sin descartarse olas aisladas de hasta el doble de la altura estimada.
Estos datos implican un riesgo real para bañistas y embarcaciones, especialmente en zonas expuestas. La Dirección General de Emergencias recuerda que los fenómenos costeros adversos suelen concentrar un alto número de incidentes durante el verano, cuando la población local y los turistas se acercan al mar sin conocer la fuerza de las corrientes o el oleaje. La prealerta insta a evitar las playas sin vigilancia, respetar las banderas de señalización y abstenerse de realizar actividades náuticas en los litorales afectados.
Avisos amarillos de Aemet: viento, calor y oleaje isla por isla
De forma paralela a la prealerta del Gobierno canario, la Agencia Estatal de Meteorología mantiene activos avisos amarillos por distintos fenómenos en casi todo el archipiélago. Estos avisos, que entran en vigor a diferentes horas del jueves, complementan y detallan la situación meteorológica para cada isla.
Gran Canaria: tres avisos simultáneos
La isla redonda concentra el mayor número de avisos. Por altas temperaturas, desde las 11:00 hasta las 19:59 horas del jueves, en cumbres, este, sur y oeste, con máximas de 34 °C en medianías y zonas altas orientadas al sur y oeste por encima de los 500-600 metros, y posibles 37 °C locales. El aviso por fenómenos costeros abarca de 16:00 a 23:59 horas en el este, sur y oeste, con viento del nordeste de 50 a 61 km/h, incidente sobre todo en el sureste y el canal entre Gran Canaria y Tenerife. El aviso por viento, con rachas máximas de 70 km/h, está activo desde las 18:00 hasta las 23:59 horas del jueves en las mismas zonas costeras. Para el viernes, se repiten avisos amarillos por viento y oleaje durante toda la jornada.
Tenerife: viento y oleaje en el litoral sur y este
En Tenerife, el aviso amarillo por fenómenos costeros cubre el este, sur y oeste desde las 16:00 hasta las 23:59 horas del jueves, con viento intenso del nordeste y fuerte marejada especialmente en el canal con Gran Canaria. El viernes se mantiene el mismo aviso durante las 24 horas. No se activa aviso por calor, pero las altas temperaturas que motivan la prealerta del Gobierno sí afectan al sur de la isla.
La Gomera y El Hierro: protagonismo del viento
La Gomera tiene aviso amarillo por viento en toda la isla desde las 18:00 hasta las 23:59 horas del jueves, con rachas máximas de 70 km/h del nordeste en zonas bajas de las vertientes sureste y oeste. El viernes se repite el mismo aviso durante todo el día y se añade otro por viento con fuerza 7 en el sureste.
El Hierro, por su parte, suma aviso amarillo por viento en toda la isla en el mismo tramo horario del jueves, con rachas máximas de 70 km/h, y durante el viernes se extiende el aviso por viento y se activa otro por fenómenos costeros con mar combinada del nordeste de 50 a 61 km/h durante las 24 horas.
Lanzarote y La Graciosa: bajo la influencia del oleaje
Aunque no figuran en la prealerta por calor, ambas islas permanecen en prealerta por fenómenos costeros desde el lunes 20. La previsión para sus costas nordeste indica olas de 2 a 2,5 metros, con posibles olas aisladas del doble de altura. Los avisos oficiales de Aemet para el viernes incluyen fenómenos costeros en el oeste de La Palma, con viento del nordeste de 50 a 61 km/h.
La Palma se incorpora el viernes
La isla bonita estará bajo aviso amarillo por fenómenos costeros durante todo el viernes en su vertiente oeste. El viento del nordeste alcanzará fuerza 7 en el sureste de la isla, lo que puede generar condiciones marítimas peligrosas en zonas como la costa de Fuencaliente o el litoral de Tazacorte.
Consejos de autoprotección ante el calor y el oleaje
La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias ha difundido un listado de recomendaciones para minimizar los riesgos asociados a este episodio. Frente a las altas temperaturas, se insiste en la hidratación frecuente, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día (entre las 11:00 y las 16:00), usar ropa ligera y de colores claros, y prestar especial atención a personas mayores, niños y enfermos crónicos. También se desaconseja la práctica de ejercicio físico intenso al aire libre durante las horas de más calor.
En cuanto al mar, las autoridades recuerdan la importancia de no bañarse en playas solitarias o sin servicio de socorrismo, respetar siempre el color de las banderas —la roja prohíbe el baño— y alejarse de zonas de rompiente y espigones. Asimismo, se pide a los propietarios de embarcaciones que comprueben el estado de los amarres y eviten salir a navegar mientras los avisos estén activos. El viento intenso, además, aconseja retirar de balcones y terrazas aquellos objetos que puedan ser arrastrados y provocar accidentes.
El peculiar clima canario: un factor determinante en las alertas
Canarias presenta una meteorología singular, condicionada por su ubicación subtropical, la influencia de los vientos alisios y la orografía abrupta de las islas. Esta combinación explica que, en un mismo día, se puedan activar avisos por calor en el sur de Gran Canaria y por oleaje en el norte de El Hierro. De hecho, la coexistencia de microclimas es una de las razones por las que a menudo se debate sobre cuál es la isla más bonita para visitar: cada una ofrece un entorno distinto y, en muchos casos, unas condiciones climáticas diferentes que influyen en la experiencia del viajero.
Los episodios de calor intenso como el que hoy comienza suelen estar vinculados a la entrada de aire sahariano que, al ascender por las laderas sur y oeste de las islas, eleva las temperaturas de forma notable. En el caso de Gran Canaria, la cuenca de Tejeda actúa como una bolsa de acumulación de calor que puede superar con facilidad los 34 °C. En Tenerife, la vertiente sur recibe de lleno la insolación y queda al abrigo de los alisios, mientras que el norte se mantiene más fresco y nublado. Esta dualidad climática ha convertido al sur tinerfeño en un destino preferente para el turismo de sol y playa, mientras que el norte, con sus paisajes verdes, atrae a un perfil de visitante más interesado en el senderismo y la naturaleza. Fuerteventura, por su parte, con su relieve menos montañoso, sufre un calentamiento más uniforme y suele registrar valores altos en todo el interior y litoral sureste.
Este contraste climático, lejos de ser una anécdota, es el que motiva que los sistemas de avisos se afinen hasta el nivel de comarca, municipio o incluso tramo de costa. La alta resolución de los modelos de Aemet permite predecir con bastante exactitud qué zonas se verán afectadas y con qué intensidad, una información vital para los servicios de emergencia y para la población.
Impacto en la actividad cotidiana y el turismo
La declaración de prealerta no supone, por sí misma, la suspensión de actividades, pero sí un llamamiento a la prudencia. En las zonas turísticas, los hoteles y complejos de apartamentos suelen informar a sus huéspedes a través de cartelería digital o avisos en recepción. Las excursiones marítimas y los deportes acuáticos, como el surf o el buceo, pueden verse suspendidos en las áreas con aviso por oleaje. Los operadores turísticos, habituados a gestionar este tipo de situaciones, ajustan sus programas y, en ocasiones, trasladan las actividades a la vertiente norte de las islas, donde las condiciones son más benignas.
Para los residentes, el principal impacto puede venir del calor extremo. Las autoridades sanitarias recomiendan mantener frescos los hogares, hacer comidas ligeras y vigilar los síntomas de golpe de calor: mareos, dolor de cabeza intenso, náuseas o piel caliente y seca. En el caso de las personas que trabajan al aire libre, se pide extremar la hidratación y, en la medida de lo posible, adaptar los horarios para evitar las horas centrales del día.
Vigilancia y actualización de las previsiones
Tanto el Gobierno de Canarias como la Aemet mantienen un seguimiento constante de la evolución meteorológica. La prealerta por calor se activa con 24 horas de antelación para permitir la preparación de los servicios de emergencia y protección civil. A lo largo del jueves y el viernes, los boletines de la agencia estatal irán actualizando los avisos en función de cómo se comporte la atmósfera. Si las temperaturas superan los umbrales previstos o el oleaje se intensifica, los avisos amarillos podrían transformarse en naranjas, lo que implicaría un salto al nivel de alerta. De momento, no se espera ese escenario, pero en la memoria reciente de Canarias hay episodios de calor que han desembocado en alertas por riesgo de incendios forestales, como ocurrió en agosto de 2023.
La cooperación entre administraciones es clave. Los ayuntamientos de las zonas afectadas activan sus planes locales y refuerzan los servicios de socorrismo en playas. El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2 centraliza los incidentes y coordina la respuesta. Durante estos días, es recomendable mantenerse informado a través de las fuentes oficiales: la web del Gobierno de Canarias, los canales de la Aemet y las redes sociales de emergencias.
Qué esperar tras este episodio
Según las proyecciones a medio plazo, el episodio de calor comenzará a remitir a partir del sábado, cuando la masa de aire sahariana se retire y los alisios recuperen intensidad. Las temperaturas volverán a valores más suaves, aunque seguirán siendo altas para la estación. En cuanto al oleaje, se espera que el viento amaine progresivamente y las condiciones marítimas se normalicen durante el fin de semana.
Las prealertas y avisos de estos días son un recordatorio de la importancia de contar con sistemas de alerta temprana eficaces y de la necesidad de que la ciudadanía incorpore la prevención a sus rutinas estivales. Canarias, con su clima benigno la mayor parte del año, afronta cada verano estas situaciones sin que habitualmente se produzcan incidentes graves, gracias precisamente a la combinación de información meteorológica precisa y a la cultura de autoprotección que se ha ido asentando en las islas.
