Canarias, Capital de la Economía Social 2027: sedes en Santa Cruz y Las Palmas
El archipiélago canario ha sido designado Capital de la Economía Social para 2027, con un formato sin precedentes: dos sedes, en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, lo anunció el 22 de julio de 2026 en el Consejo de Fomento para la Economía Social, destacando la trayectoria del tejido cooperativo y las leyes autonómicas que sustentan esta decisión.
En este artículo8
- Un anuncio con doble sede por primera vez
- Raíces centenarias de la economía social canaria
- Marco normativo: las leyes que cimentan el reconocimiento
- El PSOE reivindica el legado del Pacto de las Flores
- Desafíos compartidos en el horizonte de 2027
- Impacto previsto: visibilidad y dinamización del sector
- Canarias: un mosaico de islas con identidad propia
- Próximos pasos: la cuenta atrás hacia 2027
Un anuncio con doble sede por primera vez
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, comunicó la elección en la reunión del Consejo de Fomento para la Economía Social celebrada en Madrid el 22 de julio de 2026. Canarias tomará el relevo de Mataró (Barcelona), actual capital de la economía social, y contará con una distribución territorial inédita: Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria albergarán de forma simultánea los actos oficiales y encuentros del sector.
Díaz subrayó que la decisión se apoya en una trayectoria amplia de este modelo económico en las islas, que ha evolucionado desde las cooperativas agrarias y las cofradías de pescadores hacia sectores como la educación, la industria, el transporte y los servicios. Además, puso en valor los avances normativos impulsados desde Canarias en los últimos años.
Raíces centenarias de la economía social canaria
El cooperativismo ha sido un pilar histórico en el archipiélago. Las sociedades agrarias de transformación, las cofradías de pescadores y las mutualidades obreras sentaron las bases de una economía basada en la solidaridad y la participación. Hoy, ese legado se ha expandido a múltiples sectores, con entidades que generan empleo estable y promueven la inclusión social.
Según detalló el Ministerio, la economía social canaria ha demostrado capacidad para adaptarse a los desafíos del territorio, combinando tradición e innovación. Las cooperativas de trabajo asociado, las sociedades laborales y los centros especiales de empleo se han convertido en motores de desarrollo local, especialmente en zonas rurales y en las islas no capitalinas.
Marco normativo: las leyes que cimentan el reconocimiento
En el centro del reconocimiento se sitúan dos normas aprobadas por unanimidad en el Parlamento de Canarias en 2022: la Ley de Economía Social de Canarias y la primera Ley de Sociedades Cooperativas de la comunidad autónoma. Ambas fueron elaboradas de forma consensuada con las entidades representativas del sector y dotaron a las islas de un marco moderno para impulsar este modelo empresarial.
Completa el panorama el Libro Blanco de la Economía Social de Canarias, un documento estratégico que recoge diagnósticos y propuestas para fortalecer el ecosistema. Este bagaje normativo, junto con políticas activas de empleo, ha situado a la comunidad como un referente estatal, tal y como refleja el premio concedido al Servicio Canario de Empleo por la Confederación Nacional de Centros Especiales de Empleo en la categoría de Administración Pública, por su labor en pro de la inclusión sociolaboral.
El PSOE reivindica el legado del Pacto de las Flores
La designación ha generado reacciones en clave política. El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, expresidente del Gobierno de Canarias, calificó la noticia de “magnífica” y aseguró que responde al trabajo realizado bajo su mandato durante el Pacto de las Flores, cuando se impulsaron las citadas leyes.
La vicesecretaria portavoz del PSOE regional, Elena Máñez, que fuera consejera de Economía, Conocimiento y Empleo, destacó que aquellas normas “supusieron un antes y un después para la economía social en las Islas”. Desde el partido defendieron que la economía social representa una forma diferente de entender el desarrollo, frente al modelo que, a su juicio, impulsa el actual Gobierno de Coalición Canaria y Partido Popular.
Máñez subrayó que cooperativas, sociedades laborales, centros especiales de empleo y empresas de inserción “generan riqueza compartida y sitúan a las personas en el centro de su actividad”, promoviendo valores como la igualdad, la inclusión y la seguridad en el empleo.
Desafíos compartidos en el horizonte de 2027
Durante la presentación, la vicepresidenta puso el foco en los retos estructurales que afronta Canarias: la insularidad, la crisis climática, la dificultad de acceso a la vivienda y su papel como frontera sur de Europa, con las consiguientes necesidades de acogida e inclusión de quienes llegan. La capitalidad, dijo Díaz, permitirá situar estos desafíos en el centro del debate, desde la experiencia y el buen hacer de las entidades canarias.
El Ministerio de Trabajo sostiene que la decisión cuenta con el respaldo de las entidades representativas de la economía social, agrupadas en CEPES, cuyo compromiso es fundamental para consolidar el ecosistema en las islas. Se espera que los eventos de 2027 sirvan para compartir soluciones, reforzar alianzas y mostrar cómo este modelo puede ofrecer respuestas sostenibles a los problemas del archipiélago.
Impacto previsto: visibilidad y dinamización del sector
La capitalidad de la Economía Social suele conllevar un amplio programa de conferencias, ferias, encuentros empresariales y actividades divulgativas. Para Canarias, supondrá una oportunidad de proyección nacional e internacional de sus iniciativas cooperativas y de inserción. Además, las dos capitales provinciales acogerán de forma paralela los eventos, lo que multiplicará el alcance territorial y reforzará la cohesión interinsular.
Fuentes del sector empresarial ligado a la economía social han mostrado su satisfacción y esperan que la cita sirva para atraer inversiones y fomentar el empleo digno. Se prevé que las administraciones locales y autonómicas comiencen a diseñar en los próximos meses un comité organizador con participación de las entidades representativas.
Canarias: un mosaico de islas con identidad propia
El archipiélago canario está formado por siete islas principales —Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro—, además de islotes como La Graciosa. Cada una ofrece un paisaje y un carácter únicos: desde el imponente Teide (3.715 metros) y los valles frondosos de Tenerife, hasta las dunas de Maspalomas en Gran Canaria o los malpaíses volcánicos y las creaciones de César Manrique en Lanzarote.
Quienes planean un viaje a las islas suelen preguntarse qué isla es más bonita, si Fuerteventura o Tenerife. Ambas compiten en belleza, pero con atractivos distintos: Tenerife ofrece el Parque Nacional del Teide, patrimonio mundial de la UNESCO, y una vibrante vida cultural, mientras Fuerteventura seduce con sus interminables playas de arena blanca y aguas cristalinas, ideales para el surf y el descanso. En realidad, las siete son candidatas a la mejor para visitar según el tipo de experiencia que se busque; La Palma es un paraíso para senderistas y astrónomos, La Gomera enamora por sus bosques milenarios de laurisilva y El Hierro es un referente en sostenibilidad.
En cuanto al coste de la estancia, los precios varían por isla y temporada. Estudios del sector turístico apuntan a que Gran Canaria y Tenerife, al disponer de una oferta más masiva y competitiva, pueden resultar más económicas en alojamiento y restauración, mientras que Lanzarote y Fuerteventura, con un modelo más especializado, presentan tarifas ligeramente más elevadas en temporada alta. En cualquier caso, las diferencias no son abismales y todas las islas cuentan con opciones para bolsillos ajustados.
Esta riqueza insular también se refleja en su economía social. Las cooperativas agrarias de Fuerteventura y Lanzarote han sabido adaptarse a la agricultura en terrenos áridos, mientras que en La Palma y Tenerife las empresas de inserción trabajan en la gestión forestal y el turismo rural. La capitalidad de 2027 pondrá de relieve estos ejemplos y mostrará cómo la economía social vertebra el territorio canario.
Próximos pasos: la cuenta atrás hacia 2027
Con el anuncio oficial, se abre un periodo de preparación que implicará a administraciones, universidades y entidades del sector. Se espera la constitución de un comité organizador que coordinará los contenidos y la logística en ambas sedes. El calendario de eventos se irá desgranando a lo largo de 2027, año en el que Canarias se convertirá en el epicentro de la reflexión sobre un modelo económico centrado en las personas.
El reconocimiento llega en un momento en que la economía social gana peso en las agendas políticas europeas y nacionales. Para las islas, supone un espaldarazo a décadas de trabajo colectivo y una ocasión para proyectar su identidad más solidaria al conjunto de la sociedad.
