Fuga de activos oculta la pérdida de 25.100 empleos en Canarias
Canarias cerró el segundo trimestre de 2026 con 25.100 puestos de trabajo menos que en el periodo anterior, la mayor destrucción de empleo de toda España, pero la cifra de desempleados apenas retrocedió en 600 personas porque 25.700 canarios abandonaron la búsqueda activa de empleo y dejaron de contabilizarse como parados. El fenómeno, reflejado en la Encuesta de Población Activa (EPA) que publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE) el 28 de julio de 2026, revela un enfriamiento del mercado laboral que va más allá del habitual parón turístico entre abril y junio.
En este artículo15
- El espejismo de la tasa de paro
- Comparativa nacional: el peor dato de España
- ¿Qué es la EPA y cómo se mide el paro?
- La huida de activos: 25.700 personas salen del mercado laboral en tres meses
- Radiografía por sexo y edad: las mujeres y los jóvenes, los más golpeados
- Sectores y contratos: construcción y agricultura resisten, industria se desploma
- Empleo público y privado: el ajuste en la administración pesa más
- El trasfondo turístico: menos visitantes o menos contratación
- La curva de actividad: tres trimestres de descensos consecutivos
- Reacciones y primeras medidas
- Calidad del empleo: menos horas y más parcialidad involuntaria
- Perspectivas para el resto del año
- El mapa insular del paro: diferencias entre islas
- Las Islas Canarias, más allá del dato: respuestas para el visitante curioso
- Una primavera fría para el empleo canario
El espejismo de la tasa de paro
Los titulares pueden llevar a confusión. El paro registrado se situó en 135.900 personas, una décima por debajo del primer trimestre, y la tasa de desempleo escaló ligeramente del 11,4 % al 11,6 % de la población activa. Sin embargo, el aparente estancamiento esconde una fuerte contracción: se evaporaron 25.100 ocupados —equivalente a perder todos los empleos de la isla de El Hierro— mientras la población activa se redujo en 25.700 personas. Como resultado, la tasa de paro apenas se movió, pero el mercado laboral canario perdió músculo.
En términos anuales, la mejoría sí es palpable: 21.200 parados menos que en el segundo trimestre de 2025 (-13,5 %) y 13.500 ocupados más (+1,3 %). Pero la creación neta de empleo en los últimos doce meses es la más débil desde el inicio del boom turístico de 2023, cuando se registraban incrementos próximos a los 20.000 puestos.
Comparativa nacional: el peor dato de España
Mientras Canarias sufría la mayor pérdida trimestral de empleo, con un descenso del 2,36 % de los ocupados, todas las demás comunidades autónomas creaban puestos de trabajo. Cataluña sumó 130.800 ocupados, Baleares 108.000 y Andalucía 63.300. Solo Galicia, con 6.100 empleos menos, se acercó al deterioro canario. La tasa de paro insular del 11,6 % es la cuarta más alta del país, tras Andalucía (14,56 %), Extremadura (13,22 %) y Castilla‑La Mancha (11,81 %).
¿Qué es la EPA y cómo se mide el paro?
La Encuesta de Población Activa es el termómetro oficial del mercado de trabajo en España. Elaborada trimestralmente por el INE, entrevista a unas 65.000 familias para clasificar a la población de 16 o más años en ocupados, parados o inactivos. Un parado no es solo quien carece de empleo, sino quien busca activamente trabajo y está disponible para incorporarse. Cuando alguien desiste y deja de buscar, sale de la población activa y desaparece de las listas de paro, aunque no haya encontrado un puesto.
La huida de activos: 25.700 personas salen del mercado laboral en tres meses
El dato más inquietante de la EPA canaria es la contracción de activos: 25.700 menos entre abril y junio, una caída del 2,15 % que duplica la pérdida de empleo de trimestres anteriores. Estos ciudadanos no han emigrado necesariamente, sino que han dejado de buscar trabajo, engrosando las filas de inactivos. Las razones pueden ser múltiples: el fin de contratos en la hostelería que no se renuevan hasta el otoño, el desánimo de quien no encuentra oportunidades, o la vuelta a los estudios de jóvenes que trabajaban en temporada alta.
Esta dinámica explica por qué la tasa de paro apenas varía a pesar del batacazo de la ocupación. Si los 25.700 activos que abandonaron la búsqueda siguieran intentándolo, el número de parados se habría disparado en más de 25.000 personas y la tasa de paro rondaría el 13,5 %, un nivel no visto en Canarias desde el año 2014.
Radiografía por sexo y edad: las mujeres y los jóvenes, los más golpeados
El desempleo femenino subió en 1.100 mujeres (+1,5 %) hasta alcanzar las 72.600 paradas, mientras que entre los hombres descendió en 1.700 (-2,6 %), dejando 63.300 desempleados. La tasa de paro femenina es del 12,97 %, más de dos puntos por encima de la masculina, que se sitúa en el 10,34 %. La brecha se agranda en un trimestre en el que el sector servicios —altamente feminizado— perdió 700 puestos de trabajo y la construcción —mayoritariamente masculino— redujo su paro en 2.600 personas.
La juventud canaria recibió un varapalo aún mayor: el número de menores de 25 años en paro aumentó en 6.200 personas, lo que disparó la tasa de paro juvenil hasta el 27,78 %. Uno de cada cuatro jóvenes activos no encuentra empleo, una tasa que triplica la media europea y que augura una generación lastrada por la precariedad.
Sectores y contratos: construcción y agricultura resisten, industria se desploma
El recorte de empleo no fue uniforme. El número de asalariados se situó en 873.900, con una caída concentrada en los contratos temporales, que se redujeron en 24.300 (-15,3 %), mientras que los indefinidos bajaron en 16.500. Aun así, el 84,6 % de los asalariados canarios tiene un contrato fijo, una de las tasas más altas de España gracias a la reforma laboral de 2022.
Por sectores económicos, el paro bajó con fuerza en Construcción (2.600 desempleados menos, -32,5 %) y Agricultura (800 menos, -50 %), reflejo del alto ritmo de edificación y el inicio de algunas cosechas. Los Servicios, que representan más del 80 % del empleo canario, apenas restaron 700 parados (-1,36 %), evidenciando el final del ciclo turístico alto. Donde más creció el desempleo fue en Industria, con 1.100 nuevos parados (+61,11 %), y en el colectivo de quienes buscan su primer empleo o llevan más de un año sin trabajar, que sumó 2.400 personas (+3,27 %).
Empleo público y privado: el ajuste en la administración pesa más
Más de la mitad de la destrucción de empleo se localizó en el sector público, que perdió 15.300 ocupados (-8,09 %), hasta 173.800. Esta caída puede deberse a la finalización de programas de refuerzo sanitario y educativo vinculados a la anterior legislatura. El sector privado, por su parte, eliminó 9.700 empleos (-1,11 %), quedándose en 861.800 ocupados. El ajuste público, concentrado en un solo trimestre, es uno de los más abultados de la serie histórica y refleja el fin del gasto expansivo postpandémico.
El trasfondo turístico: menos visitantes o menos contratación
Aunque la EPA no detalla el motivo de la caída de ocupados en servicios, el patrón estacional es bien conocido. El segundo trimestre marca la transición entre la temporada alta de invierno y el inicio del verano, tradicionalmente más flojo en las islas orientales. La ocupación hotelera en abril y mayo suele descender y muchas empresas optan por no renovar contratos eventuales. Sin embargo, la magnitud de la caída —25.100 empleos— sugiere que no es solo estacionalidad, sino una desaceleración más profunda.
A falta de datos oficiales del ISTAC sobre afiliación turística de junio, la patronal hotelera apunta a una ligera ralentización en las llegadas de turistas británicos y alemanes por la apreciación del euro. A ello se suma el final de la demanda acumulada post‑COVID, que había dado un impulso artificial al sector entre 2023 y 2025. Canarias se enfrenta ahora a una normalización del flujo vacacional que puede traducirse en menor volumen de contratación.
La curva de actividad: tres trimestres de descensos consecutivos
Con este, son ya tres trimestres consecutivos con bajada del desempleo en Canarias, pero la composición del dato ha cambiado. Hasta ahora la reducción del paro venía acompañada de un fuerte aumento de la ocupación; ahora la ocupación cae y el paro baja solo porque la población activa se encoge aún más. Es un fenómeno conocido como “efecto trabajador desanimado”: cuando la economía pierde vigor, algunas personas dejan de buscar empleo, lo que mecánicamente reduce la tasa de paro sin que mejore la situación real.
Reacciones y primeras medidas
Fuentes del Gobierno de Canarias han reconocido en nota de prensa (29 de julio de 2026) que, pese a la “aparente mejora” del dato de paro, la destrucción de empleo es “preocupante” y refleja la alta dependencia del archipiélago del ciclo turístico. La Consejería de Economía anuncia que redoblará las políticas activas de empleo y evaluará la eficacia de los actuales programas de formación.
En el ámbito de las ayudas y subvenciones en Canarias para 2026, se mantienen líneas específicas para autónomos que hayan cesado su actividad y para empresas que contraten a parados de larga duración o jóvenes. Aun así, desde los sindicatos se reclama un plan de choque para sostener los contratos en los meses valle, con bonificaciones a la Seguridad Social para el personal fijo discontinuo durante los periodos de inactividad.
Calidad del empleo: menos horas y más parcialidad involuntaria
Otro dato que empeora es el del trabajo a tiempo parcial. Los ocupados a tiempo completo se redujeron en 14.600 personas (-1,54 %), mientras que el tiempo parcial descendió en 10.500. Sin embargo, la proporción de quienes trabajan a tiempo parcial de forma involuntaria —por no encontrar jornada completa— se mantiene en el 48 % del total de parciales, uno de los indicadores más altos de España. El archipiélago sigue siendo líder en subempleo, lo que lastra los ingresos de las familias y limita la capacidad de consumo interno.
Perspectivas para el resto del año
El tercer trimestre (julio‑septiembre) suele ser benigno para el empleo canario por la temporada estival, aunque los datos de afiliación de julio que publicará la Seguridad Social a principios de agosto darán una primera pista. Los analistas consultados por Canarias.app estiman que la ocupación se recuperará parcialmente, pero que la población activa podría no retornar con la misma fuerza, anclando la tasa de paro en torno al 11-12 % hasta final de año. El temor es que los parados de larga duración, que ya suman 65.000 en la comunidad, sigan engrosando la inactividad crónica.
El mapa insular del paro: diferencias entre islas
Aunque la EPA no desagrega por islas, los registros del Servicio Canario de Empleo (SCE) de junio de 2026 indican que Tenerife concentra el 48 % del desempleo regional, seguida de Gran Canaria con el 41 %. Lanzarote y Fuerteventura, más dependientes del turismo internacional, muestran una mayor volatilidad, con picos de paro en primavera y otoño. La Palma y La Gomera mantienen tasas de paro relativamente bajas gracias a la agricultura y a la obra pública aún activa tras la reconstrucción volcánica.
Las Islas Canarias, más allá del dato: respuestas para el visitante curioso
A pesar de la coyuntura laboral, el archipiélago sigue siendo un destino de primer orden mundial, y son frecuentes las preguntas de quienes planean su viaje. Respondemos a algunas de ellas sin desviar el foco del análisis económico.
¿Cuáles son las Islas Canarias?
Las Canarias son un archipiélago español formado por ocho islas principales (en orden de población: Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera, El Hierro y La Graciosa) y varios islotes deshabitados. Se sitúan en el océano Atlántico, frente a la costa de África, y gozan de un clima subtropical que las convierte en un destino atractivo todo el año.
¿Qué isla es más bonita, Fuerteventura o Tenerife?
La belleza es subjetiva, pero a menudo se describe Tenerife como la isla de contrastes, con el Parque Nacional del Teide, acantilados de Los Gigantes y frondosos bosques de laurisilva en Anaga. Fuerteventura, en cambio, es una isla casi desértica, con kilómetros de playas de arena blanca y aguas turquesas ideales para el surf y el buceo. La decisión depende del tipo de paisaje que se busque.
¿Cuáles de las 7 Islas Canarias son las mejores para visitar?
Todas tienen atractivos únicos. Gran Canaria ofrece dunas en Maspalomas y un interior montañoso lleno de presas y pinares. Lanzarote impresiona con su paisaje volcánico y la arquitectura integrada de César Manrique. La Palma seduce a los astrónomos con sus cielos limpios y al senderismo con la Caldera de Taburiente. La Gomera encanta con su laurisilva milenaria, y El Hierro es un paraíso para el submarinismo sostenible. La Graciosa, la octava isla, permite desconectar casi sin coches. La elección depende del viajero: naturaleza, playa o cultura.
¿Qué es más barato, Lanzarote, Gran Canaria o Tenerife?
En costes turísticos, Lanzarote suele ofrecer alojamiento y restauración ligeramente más asequibles que Tenerife y Gran Canaria en las zonas más concurridas. Sin embargo, la diferencia se difumina en temporada alta. Para estancias largas o nómadas digitales, Gran Canaria y Tenerife presentan una oferta más amplia de alquiler vacacional y coliving, lo que puede resultar más económico. En cualquier caso, las tres islas disponen de precios para todos los bolsillos, desde apartamentos básicos hasta resorts de lujo.
Una primavera fría para el empleo canario
La EPA del segundo trimestre de 2026 deja una lectura agridulce para Canarias. La tasa de paro del 11,6 % y los 135.900 desempleados son los mejores registros en un segundo trimestre desde 2007, pero la destrucción de 25.100 puestos y la fuga de 25.700 activos pintan un panorama de debilidad. La economía canaria se enfrenta al reto de diversificar un modelo demasiado apoyado en el turismo y de ofrecer estabilidad a sus trabajadores más allá de la temporada alta. Mientras, miles de canarios han dejado de buscar empleo, y sus historias no salen en los titulares de paro.
