El bacalete antena, un pez de las profundidades, se documenta por primera vez en aguas de Canarias
La presencia del pez mesopelágico Bregmaceros atlanticus, conocido como bacalete antena, ha sido confirmada por primera vez en el Atlántico español gracias a ejemplares localizados en aguas profundas de Canarias, según un estudio publicado el 27 de julio de 2026 en la revista Marine Biodiversity por personal del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) y las universidades de Vigo y La Laguna. El hallazgo no solo amplía la distribución geográfica conocida de esta esquiva especie, sino que subraya el valor estratégico del archipiélago como laboratorio natural para la investigación de la biodiversidad marina profunda.
En este artículo8
- Un descubrimiento en las profundidades canarias
- Una especie mesopelágica de difícil identificación
- La campaña CETOBAPH y el varamiento de 2024
- Implicaciones biogeográficas: ¿distribución limitada al Atlántico?
- Canarias, un laboratorio oceánico de primer orden
- El complejo rompecabezas del género Bregmaceros
- Un archipiélago que también seduce al viajero
- Lo que está por venir
Un descubrimiento en las profundidades canarias
La confirmación científica del bacalete antena en aguas españolas es el resultado de una minuciosa investigación que comenzó con la localización de tres ejemplares en diferentes puntos de las Islas Canarias. Dos de ellos fueron capturados durante la campaña oceanográfica CETOBAPH, realizada en 2012 a bordo del buque Cornide de Saavedra frente a El Hierro, mientras que el tercero apareció varado en una playa del sur de Tenerife en 2024, constituyendo el primer varamiento documentado de esta especie a nivel mundial.
Este pez, que pertenece a la familia Bregmacerotidae, se caracteriza por un radio dorsal alargado que se proyecta sobre la cabeza, una especie de “antena” que le ha valido su nombre vulgar. A pesar de que tradicionalmente se le atribuía una distribución circumtropical, los nuevos datos genéticos y morfológicos obtenidos por el equipo liderado por Rafael Bañón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO, apuntan a que su área de presencia real podría estar restringida al océano Atlántico.
Una especie mesopelágica de difícil identificación
El bacalete antena es un habitante de la zona mesopelágica, esa región oceánica situada entre los 200 y los 1000 metros de profundidad, donde la luz solar apenas penetra. Su pequeño tamaño –apenas alcanza unos pocos centímetros– y su parecido con otras especies del mismo género han complicado históricamente su correcta clasificación. De hecho, el análisis de secuencias genéticas depositadas en bases de datos internacionales reveló la existencia de varios grupos genéticos claramente diferenciados que, probablemente, corresponden a especies distintas aún no descritas formalmente.
Para solventar esta incertidumbre, los investigadores recurrieron a la denominada taxonomía integradora, que combina el estudio morfológico clásico con herramientas moleculares. En este caso, se secuenció el gen COI –el marcador estándar en los códigos de barras de la vida– y se comparó con las bases de datos genéticas globales, lo que permitió asignar sin ambigüedades los ejemplares canarios al grupo BIN AAV0298, asociado a Bregmaceros atlanticus.
La campaña CETOBAPH y el varamiento de 2024
Los dos individuos capturados en 2012 provienen de los muestreos realizados durante la campaña CETOBAPH, liderada por el IEO a bordo del Cornide de Saavedra y centrada en el estudio de los ecosistemas profundos del banco de La Concepción, al norte de Lanzarote, y de las aguas circundantes a El Hierro. Aquellos ejemplares permanecieron durante años en colecciones ictiológicas sin identificar de forma concluyente, a la espera de un análisis exhaustivo.
El hallazgo del ejemplar varado en Tenerife en 2024 fue, en palabras de los investigadores, un golpe de suerte. Los varamientos de especies mesopelágicas son poco frecuentes y suelen estar ligados a procesos oceanográficos singulares, como la interacción de remolinos, afloramientos de aguas profundas y corrientes locales que empujan a estos organismos hacia la costa. El bacalete antena encontrado en la playa se convirtió así en una pieza clave para confirmar la presencia de la especie en el archipiélago.
Implicaciones biogeográficas: ¿distribución limitada al Atlántico?
Hasta ahora, la literatura científica consideraba a Bregmaceros atlanticus como una especie circumtropical, con presencia en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Sin embargo, los análisis filogenéticos llevados a cabo por el equipo de Bañón ponen en duda esta hipótesis. Al comparar las secuencias genéticas de ejemplares de distintas regiones, se observó que las poblaciones del Indo-Pacífico forman un linaje separado, lo que sugiere que la distribución real de esta especie podría ceñirse al Atlántico tropical y subtropical.
Esta revisión biogeográfica tiene implicaciones relevantes para la conservación de la biodiversidad marina, ya que una distribución más restringida podría hacer a la especie más vulnerable a los cambios ambientales o a la presión pesquera incidental en ciertas áreas. Además, el hallazgo en Canarias amplía hacia el este el límite conocido de su rango en el Atlántico oriental.
Canarias, un laboratorio oceánico de primer orden
Las aguas que rodean al archipiélago canario encierran una biodiversidad extraordinaria, especialmente en sus zonas profundas. Factores como la influencia de la corriente de Canarias, la presencia de montañas submarinas y la compleja topografía del fondo marino generan una variedad de hábitats que actúan como oasis de vida para numerosas especies. El bacalete antena se une ahora a una larga lista de peces, corales y otros organismos que han sido documentados por primera vez en estas latitudes.
De hecho, campañas oceanográficas recientes han sacado a la luz comunidades biológicas sorprendentes alrededor de volcanes submarinos, fuentes hidrotermales y cañones abisales, lo que ha llevado a la comunidad científica a reclamar una mayor protección para estos ecosistemas. Precisamente, el varamiento del ejemplar de Tenerife evidencia cómo los procesos dinámicos del océano pueden conectar las profundidades con la costa, un fenómeno que interesa tanto a biólogos como a oceanógrafos físicos.
El complejo rompecabezas del género Bregmaceros
La correcta identificación de los bacaletes antena ha tropezado históricamente con la complejidad taxonómica del género Bregmaceros, que cuenta con más de una docena de especies nominales repartidas por todos los océanos del planeta. Muchas de ellas se distinguen por detalles ínfimos, como la forma de las aletas o la pigmentación de escamas que apenas son visibles a simple vista, lo que ha provocado numerosas confusiones.
Los autores del estudio subrayan que es necesario un esfuerzo internacional de revisión taxonómica que integre datos morfológicos, genéticos y ecológicos para aclarar el número real de especies del género y sus patrones de distribución. Sin esta base, advierten, cualquier interpretación sobre la biodiversidad y la biogeografía de estos peces mesopelágicos se moverá en terreno incierto.
Un archipiélago que también seduce al viajero
Mientras la ciencia celebra descubrimientos como el del bacalete antena, España cuenta en Canarias con uno de los destinos turísticos más deseados del mundo. El archipiélago está formado por siete islas principales –Tenerife, Fuerteventura, Gran Canaria, Lanzarote, La Palma, La Gomera y El Hierro–, cada una con una personalidad volcánica única que atrae tanto a quienes buscan playas infinitas como a los amantes del senderismo, la cultura y la gastronomía.
A la hora de elegir isla, la decisión depende del gusto del viajero. Tenerife ofrece el imponente Parque Nacional del Teide y una vibrante vida urbana, mientras que Fuerteventura deslumbra con sus dunas y aguas cristalinas ideales para el surf. Gran Canaria combina paisajes de interior espectaculares con una capital cosmopolita, Lanzarote cautiva con su arte y geología volcánica, y las islas verdes –La Palma, La Gomera y El Hierro– son paraísos para el turismo activo y la desconexión. No existe una isla más bonita: todas tienen su propio encanto.
En cuanto al presupuesto, los precios varían según la temporada y el tipo de establecimiento, pero en general Gran Canaria y Tenerife suelen concentrar una oferta más económica en alojamiento y transporte al contar con vuelos frecuentes desde la península. Lanzarote, aunque también dispone de opciones asequibles, tiende a tener precios ligeramente más altos en restauración por el perfil de algunos de sus visitantes. De cualquier modo, el archipiélago sigue siendo uno de los destinos más competitivos de Europa.
Lo que está por venir
Tras este primer registro, los investigadores del IEO esperan que futuras campañas oceanográficas permitan obtener más ejemplares de bacalete antena y de otros peces mesopelágicos en aguas canarias, lo que ayudaría a completar el mapa de su distribución y a comprender mejor su ecología. Asimismo, la Universidad de La Laguna planea reforzar las colaboraciones con otros centros para seguir explorando la biodiversidad marina profunda del archipiélago, que aún guarda numerosos secretos.
Este descubrimiento, lejos de ser un punto final, abre la puerta a nuevas preguntas sobre las especies que habitan la columna de agua intermedia y su respuesta a los cambios en las condiciones oceánicas derivados del calentamiento global. El bacalete antena, con su pequeño tamaño y su discreta existencia, se convierte así en un recordatorio de cuánto nos queda por aprender sobre los océanos que bañan Canarias.
