La FIFLP impone su insignia de oro a Alejandro Hernández y José Enrique Naranjo por su histórica participación en el Mundial 2026
La Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas (FIFLP) ha entregado este viernes 24 de julio de 2026 su máxima distinción, la insignia de oro y brillantes, al árbitro Alejandro Hernández y al juez de línea José Enrique Naranjo por haber representado a las Islas Canarias en la reciente Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá. El acto, celebrado en la sede del organismo federativo en Las Palmas de Gran Canaria, contó con la presencia del consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, y de la alcaldesa de la ciudad, Carolina Darias. Con este galardón, la FIFLP pone en valor más de tres décadas de dedicación al arbitraje y una gesta que, según sus protagonistas, llegó como un inesperado regalo a última hora del proceso de selección.
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- Un acto cargado de canariedad y emoción
- De la prelista a la cita mundialista: una inclusión sorpresiva
- El orgullo de dos islas en el mayor escenario del fútbol
- Brasil-Haití: el partido que quedó grabado en la memoria
- La insignia de oro y brillantes: una distinción con solera
- Lo que supone para Canarias y el arbitraje español
- ¿Qué sigue para Hernández y Naranjo tras el Mundial?
Un acto cargado de canariedad y emoción
El presidente de la FIFLP, José Juan Arencibia, fue el encargado de imponer la insignia a ambos colegiados. “Son un ejemplo”, destacó durante la ceremonia, subrayando que el esfuerzo y el buen trabajo siempre terminan dando frutos. La sala, abarrotada de familiares, compañeros del estamento arbitral y representantes institucionales, vibró con las intervenciones de los homenajeados.
José Enrique Naranjo, natural del barrio de Schamann de Las Palmas de Gran Canaria, reconoció que el reconocimiento le produjo una “ilusión enorme”. “Me vienen a la mente esos recuerdos de cuando era un niño y me inicié en este mundo. Quién me iba a decir que hoy iba a poder recoger esta insignia”, expresó. El juez de línea, que lleva con orgullo su ciudad por bandera, se definió como “ejemplo de que con la sencillez y la humildad se puede conseguir ir a un evento tan grande como un Mundial”.
Alejandro Hernández, colegiado principal nacido en Lanzarote, calificó la experiencia mundialista como “tocar el cielo desde el punto de vista deportivo”. Especialmente emotivo fue el momento en que recordó el partido de fase de grupos entre las selecciones de Brasil y Haití: “Al contrario de lo que suelo hacer en competición doméstica o continental, me permití saltar al terreno de juego dos horas antes para disfrutar el ambiente y pensar en todo lo vivido durante mis 32 años de carrera”, confesó.
De la prelista a la cita mundialista: una inclusión sorpresiva
La participación de Hernández y Naranjo en el Mundial 2026 no estuvo en los planes iniciales de la FIFA. Según han relatado, su inclusión se produjo en marzo de este mismo año, cuando el máximo organismo del fútbol mundial decidió abrir la prelista que había cerrado en diciembre de 2025 para incorporar a este equipo arbitral español. “Creo que es algo que no suele pasar; abrir esa lista para incluirnos a nosotros supone una satisfacción personal muy grande”, remarcó el árbitro lanzaroteño.
El tándem canario llevaba varias temporadas firmando actuaciones sobresalientes en la Primera División española y en competiciones continentales, lo que llamó la atención de los responsables arbitrales de la FIFA. Para Naranjo, competir en una Copa del Mundo era una ambición lógica: “Un árbitro, como cualquier deportista profesional, es competitivo y siempre quiere estar en los eventos de máximo nivel”, explicó. La llamada que les confirmó como parte del plantel arbitral del torneo fue recibida con incredulidad y una explosión de alegría, tal y como ambos reconocieron durante el homenaje.
El camino hasta la designación del partido Brasil-Haití fue el colofón a un proceso de preparación intensa. El colectivo arbitral español, con Hernández y Naranjo como únicos representantes, tuvo que adaptarse a las exigencias de un Mundial con 48 selecciones y a las innovaciones tecnológicas que debutaron en la cita norteamericana. El equipo superó todas las pruebas físicas y teóricas, y su designación para un encuentro de fase de grupos en el legendario estadio de Los Ángeles confirmó la confianza de la FIFA en su criterio.
El orgullo de dos islas en el mayor escenario del fútbol
Que un árbitro de Lanzarote y un juez de línea de Gran Canaria formaran el binomio español en el Mundial 2026 es un hecho sin precedentes en el arbitraje canario. Durante décadas, numerosos colegiados de las islas han actuado en la élite del fútbol nacional e internacional, pero nunca un equipo formado íntegramente por canarios había llegado a la fase final de una Copa del Mundo absoluta masculina. Este hito trasciende lo deportivo y se convierte en un motivo de cohesión para un archipiélago que, a menudo, se debate entre las comparaciones turísticas y las rivalidades insulares.
En las conversaciones de quienes planean viajar a las Islas Canarias, es frecuente que surjan preguntas como qué isla es más bonita —Fuerteventura o Tenerife—, cuáles son las mejores para visitar, o si resulta más barato alojarse en Lanzarote, Gran Canaria o Tenerife. Los buscadores de internet recogen miles de estas consultas cada mes, reflejo de un interés genuino por descubrir los contrastes entre paisajes volcánicos, playas doradas y una oferta de ocio que varía de un territorio a otro. Sin embargo, historias como la de Alejandro Hernández y José Enrique Naranjo demuestran que el verdadero patrimonio de Canarias está en el talento y la dedicación de su gente, capaz de brillar en escenarios globales sin que importe la isla de origen.
Una respuesta natural a las eternas preguntas del viajero
La diversidad geográfica y cultural de las ocho islas —siete habitadas y La Graciosa— es, precisamente, lo que convierte a Canarias en un destino único. Quienes buscan cuál de las siete islas es mejor para visitar se encuentran con un abanico irrepetible: el Teide de Tenerife, las dunas de Maspalomas en Gran Canaria, los paisajes lunares de Lanzarote, las aguas cristalinas de Fuerteventura o los bosques de laurisilva de La Gomera. No hay una respuesta única, como tampoco la hay para la eterna comparación sobre si Fuerteventura es más bonita que Lanzarote o viceversa: mientras la primera presume de kilómetros de arena blanca, la segunda impacta con su arquitectura integrada en la naturaleza volcánica.
En lo que respecta al bolsillo, los precios también fluctúan. Según datos del Instituto Canario de Estadística (ISTAC) correspondientes a 2025, el coste de la vida en las islas orientales (Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria) suele ser más moderado que en Tenerife en capítulos como la restauración o el alojamiento turístico, aunque las diferencias se estrechan durante la temporada alta. Pero más allá de estas comparaciones, lo que perdura son las historias de superación como la de Hernández y Naranjo, que trascienden los mapas y los presupuestos vacacionales.
Brasil-Haití: el partido que quedó grabado en la memoria
El 16 de junio de 2026, el Silverdome de Los Ángeles acogió el encuentro entre la pentacampeona del mundo y la selección caribeña. Para Hernández y Naranjo, aquella jornada fue mucho más que un trabajo: representó la culminación de una carrera y la oportunidad de demostrar que la humildad y el rigor técnico no están reñidos con la máxima exigencia. El arbitraje, calificado de impecable por los observadores de la FIFA, transcurrió sin incidentes, y el gesto de Hernández de pisar el césped dos horas antes, casi a modo de homenaje íntimo, resume la trascendencia que para un colegiado puede tener un partido de esta magnitud.
Durante los 90 minutos, el equipo arbitral canario aplicó el reglamento con la misma naturalidad que en un choque de la Liga española, pero con la conciencia de estar siendo vistos por millones de espectadores. La comunicación entre el árbitro y su juez de línea, forjada tras años de compartir terreno de juego, fue clave en dos acciones polémicas resueltas con acierto. Al término del encuentro, ambos se fundieron en un abrazo que simbolizaba el fin de un sueño cumplido.
La insignia de oro y brillantes: una distinción con solera
La FIFLP, fundada en 1912 y responsable del fútbol en las islas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, instituyó la insignia de oro y brillantes como su máxima condecoración hace más de medio siglo. Destinada a premiar a quienes han contribuido de forma excepcional al desarrollo del fútbol en su ámbito territorial, la insignia ha recaído en presidentes, jugadores legendarios, entrenadores y, en raras ocasiones, en colegiados. Con esta entrega, Hernández y Naranjo se incorporan a un reducido elenco en el que la distinción reconoce no solo los resultados, sino también los valores de entrega y honestidad.
La insignia consiste en un escudo de la federación bañado en oro, con un diamante incrustado y el nombre del galardonado en el reverso. Simbólicamente, representa el brillo que el premiado ha aportado a la institución. En el caso de estos dos árbitros, el brillo ha traspasado las fronteras insulares para iluminar el escenario más prestigioso del fútbol planetario.
Lo que supone para Canarias y el arbitraje español
El reconocimiento a Hernández y Naranjo trasciende lo personal y se proyecta sobre el colectivo arbitral canario, que cuenta con una de las canteras más prolíficas de España. Según el Comité Técnico de Árbitros de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), en la temporada 2025-2026 más de una veintena de colegiados canarios militan en categorías nacionales, una cifra proporcionalmente muy superior a la media del resto de comunidades. La proyección internacional de este binomio supone un espaldarazo para todos ellos, además de un argumento sólido para reclamar una mayor atención federativa a las condiciones de formación y promoción en las islas.
Para el Gobierno de Canarias, la presencia de ambos en el Mundial ha sido una oportunidad de “marca país” difícilmente igualable. El consejero Poli Suárez subrayó durante el acto que “cada vez que un canario triunfa fuera, se pone en valor el talento que se genera en nuestras islas”. La alcaldesa Carolina Darias añadió que Las Palmas de Gran Canaria se siente especialmente orgullosa de que uno de los suyos haya llevado el nombre de la ciudad a todos los rincones del mundo. De hecho, el Ayuntamiento estudia otorgar a Naranjo una distinción municipal en los próximos meses.
¿Qué sigue para Hernández y Naranjo tras el Mundial?
Alejandro Hernández, que a sus 52 años es uno de los árbitros en activo más veteranos del panorama español, ha dejado entrever que la Copa del Mundo pudo haber sido su gran escaparate internacional, pero no su despedida. Con contrato en vigor hasta 2028 y la motivación intacta, se marca como objetivo seguir dirigiendo partidos de Primera División y, si su rendimiento lo permite, aspirar a la Eurocopa de 2028 que se celebrará en Gran Bretaña e Irlanda. Su relación con la FIFLP es excelente, y no descarta colaborar en labores formativas una vez cuelgue el silbato.
José Enrique Naranjo, por su parte, compagina su labor de juez de línea con la de profesor de educación física en un instituto de la capital grancanaria. A sus 39 años, tiene por delante una extensa carrera y ya ha manifestado su interés en participar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, para los cuales el proceso de selección se abrirá a finales de este año. La insignia de la FIFLP, según ha confesado, le servirá de “recordatorio diario de que los sueños, por lejanos que parezcan, a veces se cumplen”.
La Federación Interinsular, entretanto, seguirá promoviendo el reconocimiento de sus colegiados y ha anunciado que creará un programa de becas “Hernández-Naranjo” para jóvenes árbitros de las islas orientales que destaquen por su proyección. La iniciativa, que se financiará con fondos del Gobierno de Canarias y de la propia FIFLP, busca prolongar el legado de estos dos profesionales y garantizar que la historia que ellos han escrito no sea la última.
