Lanzarote moviliza 6,4 millones de euros para atajar las fugas de agua mientras prolonga la emergencia hasta 2027
La Junta General del Consejo Insular de Aguas de Lanzarote ha decidido este viernes, 31 de julio de 2026, prolongar la declaración de emergencia hídrica por seis meses más, hasta el 4 de febrero de 2027, y ha adjudicado de forma unánime obras por un importe global que supera los 6,4 millones de euros. La medida busca agilizar la modernización de la red de abastecimiento en Lanzarote y La Graciosa y reducir las pérdidas de agua, un lastre histórico para el sistema hidráulico insular.
En este artículo7
- La prórroga de la emergencia: 28 votos a favor y división municipal
- Obras urgentes para renovar las canalizaciones y reducir fugas
- Argana: casi un millón de euros para evitar anegamientos
- Los barrancos de Haría, más limpios para soportar lluvias intensas
- Plan Hidrológico 2027-2033: aprobados los Temas Importantes
- Un verano turístico con el grifo bajo presión
- Financiación y horizonte: ¿adiós a la emergencia en 2027?
La prórroga de la emergencia: 28 votos a favor y división municipal
La ampliación de la situación excepcional, que permite al Consejo Insular de Aguas acelerar contrataciones y ejecutar obras prioritarias, no logró el respaldo unánime. Según informó el propio organismo tras la sesión celebrada en el Cabildo, 28 miembros votaron a favor de mantener la emergencia, mientras que los representantes del PSOE y los ayuntamientos de Tías y San Bartolomé se opusieron. El municipio de Yaiza optó por la abstención.
Con esta prórroga —la tercera desde que se declaró originalmente la emergencia—, el Consejo podrá seguir utilizando los mecanismos administrativos extraordinarios para responder a lo que el presidente del Cabildo y del Consejo, Oswaldo Betancort, calificó como un “desastre monumental” en el ciclo integral del agua. Betancort defendió que la herramienta ha sido clave para poner en marcha medidas correctoras y agradeció la colaboración del Consorcio del Agua de Lanzarote, el Cabildo y el Gobierno de Canarias, cuya financiación ha permitido desarrollar distintas actuaciones.
“Confiamos en que, si las inversiones continúan al ritmo actual, en febrero de 2027 podamos dar por finalizada la emergencia”, trasladó el presidente, en un mensaje de optimismo condicionado al avance de las obras.
Obras urgentes para renovar las canalizaciones y reducir fugas
El plato fuerte de la sesión fue la aprobación unánime de los proyectos incluidos en el Acuerdo Marco del Consejo Insular de Aguas. La inversión global asciende a 6.438.892,11 euros —la cifra exacta facilitada por la corporación insular— y se destinará a modernizar las infraestructuras hidráulicas de Lanzarote y La Graciosa.
Una de las partidas más relevantes es la renovación de las redes de abastecimiento. El contrato adjudicado contempla la sustitución y mejora de conducciones en distintos puntos de ambas islas con el propósito de reducir las pérdidas de agua, incrementar la eficiencia del sistema y reforzar la seguridad del suministro. El consejero de Aguas, Domingo Cejas, puso en valor que la tramitación administrativa de los principales proyectos del acuerdo marco se ha completado en apenas cuatro meses, lo que permitirá iniciar las obras de manera inmediata. “Se trata de actuar sobre las fugas, mejorar el drenaje urbano y seguir blindando la seguridad hídrica de Lanzarote y La Graciosa”, explicó Cejas durante la junta.
Argana: casi un millón de euros para evitar anegamientos
Otro de los acuerdos destacados fue la adjudicación del proyecto de mejora del drenaje de aguas pluviales en el barrio de Argana, en Arrecife. La actuación cuenta con un presupuesto de 964.892,11 euros y está financiada mayoritariamente por la Dirección General de Aguas del Gobierno de Canarias.
El objetivo técnico es aumentar la capacidad de evacuación de las aguas de lluvia para reducir el riesgo de inundaciones durante episodios de precipitaciones intensas, un problema recurrente en la zona. Esta intervención forma parte de un conjunto de obras pensadas para adaptar las infraestructuras hidráulicas a las necesidades actuales de la isla y minimizar los efectos de fenómenos meteorológicos adversos, cada vez más frecuentes según los estudios de cambio climático.
Los barrancos de Haría, más limpios para soportar lluvias intensas
La Junta General también dio luz verde a los trabajos de limpieza y acondicionamiento de varios barrancos en el municipio norteño de Haría. Las actuaciones se desarrollarán en los cauces de Trujillo, Tenesía, Elvira-Sánchez, Curbelo-Chafariz y La Negra, y se enmarcan en un Acuerdo Marco específico para labores de limpieza y mejora del drenaje en los cauces de la demarcación hidrográfica insular.
Estos trabajos son esenciales para mantener la capacidad hidráulica de los barrancos y evitar desbordamientos que puedan afectar a viviendas e infraestructuras. La inversión en Haría complementa las mejoras en el sistema de abastecimiento y refleja una visión integral de la gestión del agua, que no solo se centra en la distribución sino también en la respuesta a las lluvias torrenciales.
Plan Hidrológico 2027-2033: aprobados los Temas Importantes
En materia de planificación, la Junta General aprobó por unanimidad la consolidación del documento de Temas Importantes del cuarto ciclo del Plan Hidrológico de Lanzarote 2027-2033. Este paso administrativo es clave para avanzar hacia un nuevo marco de gestión que contemple las proyecciones de demanda, los efectos del cambio climático y las necesidades de inversión futura.
La aprobación del documento de Temas Importantes, que recoge los principales problemas y presiones de la demarcación hidrográfica, permitirá iniciar la redacción del Plan Hidrológico propiamente dicho. Se espera que el nuevo plan establezca las líneas estratégicas para lograr la autosuficiencia hídrica y la resiliencia frente a sequías, algo que cobra especial relevancia en un territorio insular limitado como Lanzarote.
Un verano turístico con el grifo bajo presión
La emergencia hídrica coincide con la temporada alta turística, el motor económico de la isla. Lanzarote recibió más de tres millones de visitantes en 2025, según los datos del Instituto Canario de Estadística (ISTAC), y la previsión para 2026 apunta a un nuevo récord. La pregunta que muchos viajeros se hacen —¿qué isla es más bonita para visitar, Tenerife o Lanzarote?— tiene una respuesta compleja, pero lo cierto es que ambas compiten en atractivo y ambas requieren un suministro de agua fiable que satisfaga a la población local y a la flotante.
Para quien planifica su viaje y consulta guías como la de qué ver en Lanzarote, la isla ofrece paisajes volcánicos únicos, seis espacios reconocidos como Reserva de la Biosfera por la UNESCO (la isla al completo desde 1993) y una oferta de ocio que depende, en buena medida, de la disponibilidad de agua. “La emergencia no afecta al suministro diario de los hogares ni de los hoteles, que está garantizado, pero sí pone de manifiesto la fragilidad del sistema”, aclaró un portavoz del Consejo Insular.
Mientras tanto, otras islas del archipiélago también lidian con sus propios desafíos hídricos. Gran Canaria, por ejemplo, con un interior verde y cumbres que captan la humedad de los alisios, presenta un perfil diferente, pero la presión urbanística y turística obliga a inversiones continuas. Fuerteventura, la más árida junto a Lanzarote, ha tenido que recurrir históricamente a la desalación. De ahí que la pregunta sobre si Fuerteventura o Gran Canaria es más bonita resulte irrelevante a la hora de gestionar el agua: cada isla necesita soluciones a medida.
Financiación y horizonte: ¿adiós a la emergencia en 2027?
Los más de 6,4 millones comprometidos este viernes se suman a otras partidas ya en ejecución desde que se declaró la emergencia. El presidente Betancort insistió en que la colaboración entre administraciones –Consejo Insular, Consorcio del Agua, Cabildo y Gobierno de Canarias– ha sido esencial para desbloquear proyectos que llevaban años atascados. “Sin la emergencia habría sido imposible mover tantos expedientes en tan poco tiempo”, subrayó.
No obstante, el camino hasta febrero de 2027 no está exento de retos. La oposición de Tías y San Bartolomé, dos de los municipios turísticos más importantes, refleja diferencias sobre la gestión de las inversiones y la planificación hidrológica. Ambos ayuntamientos reclaman una mayor participación en la toma de decisiones y consideran que la emergencia debe ser una medida excepcional y no un mecanismo prolongado que pueda generar dependencia.
Con la vista puesta en el futuro, el Consejo Insular de Aguas confía en que las obras adjudicadas empiecen a dar resultados antes de que expire esta tercera prórroga. La reducción de pérdidas en la red, uno de los objetivos más ambiciosos, podría liberar miles de metros cúbicos de agua potable cada día y aliviar la presión sobre las desaladoras. Si se cumplen los plazos, Lanzarote y La Graciosa podrían cerrar el capítulo de la emergencia hídrica en el primer trimestre de 2027 y encarar el nuevo plan hidrológico con infraestructuras modernizadas y una gestión más eficiente.
Hasta entonces, el mensaje de las autoridades es de prudencia: la emergencia sigue vigente, y aunque el suministro está asegurado, la isla no puede relajarse ante un problema que, como recordó Betancort, “ha requerido medidas extraordinarias para corregir años de abandono”.
