Loro Parque exige a las administraciones acelerar la reapertura de las playas cerradas en Tenerife por desprendimientos y contaminación
El Grupo Loro Parque, a través de su consejera Cybell Kiessling, ha instado a las administraciones públicas a actuar con urgencia ante el cierre de numerosas playas en Tenerife durante el verano de 2026. La empresa califica de “profundamente decepcionante” que residentes y turistas se topen con accesos clausurados y banderas rojas debido a la contaminación por Escherichia coli y al riesgo de desprendimientos en acantilados. La situación afecta tanto al ocio local como a la imagen turística de la isla.
En este artículo10
- Un verano con el litoral bajo mínimos
- Siete playas clausuradas por peligro de desprendimientos
- Contaminación por E. coli obliga a cerrar El Médano y otras playas
- El impacto en residentes y turismo
- El precedente de Los Gigantes: una tragedia que cambió los protocolos
- Santo Domingo: 16 años de cierre sin solución
- Traspaso de competencias de costas: una oportunidad sin aprovechar
- Reacciones y llamamiento a la acción
- ¿Qué se necesita para reabrir las playas?
- Playas y turismo: un binomio indisoluble
Un verano con el litoral bajo mínimos
La denuncia pública se produjo el 21 de julio de 2026, en plena temporada estival. Kiessling, en un comunicado difundido por el grupo empresarial tinerfeño, expresó la “preocupación y malestar” de la compañía por una realidad que se ha agravado en las últimas semanas. “Soy canaria. Llega el verano y lo único que queremos es disfrutar de nuestras playas. Sin embargo, muchas siguen cerradas por desprendimientos, por contaminación, por E. coli. Es triste. Muy triste. Y profundamente decepcionante”, declaró.
La reclamación no pide el fin de las restricciones sin garantías, sino que las instituciones aceleren las actuaciones necesarias para devolver la seguridad y el uso público a estos espacios. “Cuidar nuestras playas no debería ser una opción ni un debate. Debería ser una prioridad”, sentenció la consejera.
Siete playas clausuradas por peligro de desprendimientos
Actualmente, siete puntos de baño emblemáticos de Tenerife permanecen cerrados debido al riesgo de deslizamientos de tierra, derrumbes o inestabilidad de los accesos. Los enclaves afectados abarcan desde el norte de la isla hasta el área metropolitana:
- Los Patos, en La Orotava.
- Benijo, en Santa Cruz de Tenerife.
- Las Gaviotas, también en Santa Cruz.
- La Consolación, en el barrio de El Guincho, Garachico.
- Los Barqueros, en Buenavista del Norte.
- Santo Domingo, en La Guancha.
- El charco de Tabaiba, en El Rosario.
La mayoría de estas playas, como la de Los Patos o Benijo, se encuentran entre los lugares que ver en Tenerife más recomendados por su belleza paisajística. Algunos cierres se prolongan desde hace meses; otros, como veremos, acumulan años e incluso décadas sin una solución definitiva.
Contaminación por E. coli obliga a cerrar El Médano y otras playas
A la problemática geológica se suma la calidad del agua. El Ayuntamiento de Granadilla de Abona clausuró temporalmente la playa Leocadio Machado, en El Médano, tras detectar niveles de la bacteria Escherichia coli superiores a los permitidos para el baño. Esta bacteria, indicadora de contaminación fecal, puede causar gastroenteritis, infecciones urinarias y otras afecciones, por lo que las autoridades sanitarias activan los protocolos de cierre de manera inmediata.
El episodio no es aislado. Durante las últimas semanas se han producido cierres preventivos en otras playas de Tenerife —como Candelaria, Playa Jardín, Playa de Troya o El Puertito— y también en islas vecinas: Playa Blanca, en Arrecife (Lanzarote), y El Confital, en Gran Canaria. La combinación de vertidos, la temperatura del agua y las corrientes marinas favorecen la proliferación bacteriana, lo que exige un control constante por parte de las administraciones competentes.
El impacto en residentes y turismo
Cybell Kiessling puso el foco en el doble perjuicio que los cierres ocasionan. “No solo por quienes vivimos aquí, que merecemos poder disfrutar de nuestro litoral con seguridad, sino también por la imagen que proyectamos al exterior”, subrayó. La directiva recordó que miles de turistas eligen Canarias atraídos por sus playas y se encuentran con banderas rojas y accesos cerrados, lo que supone “un duro golpe a la competitividad de las islas”.
El debate sobre qué isla canaria es la más bonita —Tenerife con sus contrastes de paisajes, Lanzarote con su espectacularidad volcánica, Fuerteventura con sus interminables arenales o Gran Canaria con su diversidad— se vuelve estéril cuando cualquier arenal cerrado decepciona a quien lo visita. Las restricciones actuales en Tenerife, donde se concentran algunos de los arenales más fotografiados del archipiélago, son un recordatorio de que la conservación del litoral es una tarea pendiente en todas las islas.
El precedente de Los Gigantes: una tragedia que cambió los protocolos
La muerte de dos personas en la playa de Los Guíos, en Los Gigantes, el 1 de noviembre de 2009, marcó un antes y un después en la gestión del riesgo de desprendimientos. Una parte del acantilado se derrumbó sobre la zona de baño, provocando una tragedia que puso en evidencia la necesidad de extremar las precauciones. Desde entonces, los ayuntamientos endurecieron las medidas preventivas: ante cualquier indicio de inestabilidad, se cierra el acceso y se prohíbe el baño.
El precedente explica que los municipios opten por restringir el acceso aunque las clausuras se prolonguen durante meses o años. El riesgo de desprendimientos ya no se considera una posibilidad remota, sino una amenaza capaz de causar víctimas y de generar responsabilidades jurídicas para las administraciones.
Santo Domingo: 16 años de cierre sin solución
El caso más paradigmático es el de la playa de Santo Domingo, en La Guancha. Este enclave, el único punto de baño del municipio, sufre restricciones desde 2007 y fue clausurado de forma oficial en 2010 por el peligro de desprendimientos. Los intentos de estabilizar el talud han sido numerosos, pero infructuosos.
En 2018, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de La Guancha firmaron un convenio dotado con 180.000 euros para ejecutar una segunda fase de las actuaciones. La intervención, sin embargo, no permitió reabrir la playa. Con el traspaso de las competencias de costas al Gobierno de Canarias, efectivo desde enero de 2023, se abrió una nueva posibilidad para abordar la recuperación del enclave. Pero más de tres años después, no se ha concretado ninguna actuación que devuelva el espacio a los vecinos.
Traspaso de competencias de costas: una oportunidad sin aprovechar
El 1 de enero de 2023, el Gobierno de Canarias asumió las competencias en materia de costas, hasta entonces en manos del Estado. Esta transferencia, largamente reclamada, debía agilizar la gestión del litoral y permitir una respuesta más rápida a problemas como los que afectan a Tenerife. Sin embargo, el grupo Loro Parque lamenta que, a día de hoy, no se hayan traducido en soluciones concretas para las playas clausuradas.
Los expertos señalan que la recuperación de arenales con riesgo geológico requiere de estudios de estabilidad, proyectos de ingeniería costera y, sobre todo, de una financiación que a menudo supera la capacidad de los municipios. La coordinación entre Cabildo, Gobierno autonómico y ayuntamientos es clave para desbloquear proyectos como el de Santo Domingo o el de Los Barqueros.
Reacciones y llamamiento a la acción
La intervención de Loro Parque ha puesto el foco mediático sobre una situación que llevaba meses gestándose. Aunque la empresa es conocida por su zoológico y su labor en conservación de especies, Kiessling ha insistido en que su reclamación va más allá del interés corporativo: “El éxito de Canarias como destino depende de la salud de sus ecosistemas y de la eficiencia de sus infraestructuras públicas”.
Diversos colectivos vecinales y plataformas ciudadanas llevaban tiempo denunciando el abandono de algunas playas. La reapertura de Los Patos, por ejemplo, ha sido una demanda recurrente en La Orotava. Ahora, con el respaldo de uno de los grupos empresariales más influyentes del archipiélago, se espera que las administraciones muevan ficha.
¿Qué se necesita para reabrir las playas?
Los técnicos coinciden en que no existe una solución única. Para las playas afectadas por desprendimientos, se requieren intervenciones que pueden ir desde mallas de estabilización y drenajes hasta la retirada controlada de bloques inestables. En el caso de la contaminación bacteriológica, es imprescindible identificar y eliminar los focos de vertido —muchos de ellos procedentes de redes de saneamiento obsoletas— y mejorar la depuración de aguas residuales.
El Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, es el organismo responsable de coordinar estas actuaciones. Sin embargo, hasta la fecha no se ha anunciado un plan integral para abordar los cierres. La presión social y empresarial podría acelerar la asignación de partidas presupuestarias en los próximos meses.
Playas y turismo: un binomio indisoluble
Canarias recibió en 2025 más de 16 millones de turistas, según datos del Instituto Canario de Estadística (ISTAC). El principal motivo de visita, citado por el 90% de los encuestados, es el clima y las playas. La imagen de un destino con arenales clausurados por peligro o contaminación supone un riesgo reputacional que el sector turístico no puede permitirse.
De ahí que la reclamación de Loro Parque se enmarque en una preocupación más amplia del empresariado canario. Las playas son el principal activo de las islas y su puesta a punto debe ser una prioridad para todas las administraciones implicadas. La pelota está ahora en el tejado político.
