Minerva Alonso abandona Nueva Canarias y mantiene su cargo en el Cabildo
La consejera de Desarrollo Económico, Industria, Comercio y Artesanía del Cabildo de Gran Canaria, Minerva Alonso, ha formalizado su baja de Nueva Canarias (NC) este 29 de julio de 2026, tras una militancia que se prolongó durante casi veinte años. La propia Alonso confirmó la decisión, que calificó como un paso dado “con tranquilidad” y sin que, de momento, nadie le haya comunicado un cambio en sus responsabilidades al frente de la Consejería. Su marcha supone un nuevo revés para la formación nacionalista, inmersa en una hemorragia de cargos y afiliados que ha debilitado su presencia institucional a menos de un año de la cita electoral.
En este artículo8
- Una salida que agrava la crisis orgánica de Nueva Canarias
- Perfil de una consejera con arraigo en la isla
- El efecto dominó de Primero Canarias
- Consecuencias en el gobierno insular
- Silencio y ‘normalidad institucional’
- ¿Se integrará en Municipalistas Primero Canarias?
- Un partido en recomposición a las puertas de las urnas
- El futuro inmediato: estabilidad o parálisis
Una salida que agrava la crisis orgánica de Nueva Canarias
La pérdida de Minerva Alonso no es un hecho aislado. Desde principios de 2026, Nueva Canarias asiste a un goteo constante de bajas que han afectado a algunos de sus rostros más representativos. La creación de Municipalistas Primero Canarias, el partido impulsado por el exalcalde de Gáldar y hasta entonces portavoz de NC en el Cabildo, Teodoro Sosa, ha acelerado un proceso de descomposición que los estatutos y la dirección del partido no han conseguido frenar.
La fractura se había manifestado meses atrás con discrepancias sobre el rumbo ideológico y la estrategia de alianzas, especialmente tras la confluencia con Coalición Canaria en algunos municipios. El detonante fue la salida del propio Sosa, quien en octubre de 2025 lideró una rebelión interna que forzó un cambio en la portavocía del grupo de gobierno insular, que pasó a manos de Carmelo Ramírez. Desde entonces, figuras como Raúl García Brink, también consejero del Cabildo, y numerosos concejales y orgánicos locales han seguido el mismo camino.
Perfil de una consejera con arraigo en la isla
Minerva Alonso es una política con un perfil técnico muy valorado dentro y fuera de su partido. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, ha compaginado su formación académica con una dilatada experiencia en la administración pública. Su carrera dio sus primeros pasos en el Ayuntamiento de Telde, donde fue concejala de Nueva Canarias antes de incorporarse al Cabildo de Gran Canaria.
En el gobierno insular ha asumido competencias estratégicas para el desarrollo económico: industria, comercio, artesanía y diversificación productiva. Además, dentro del partido ocupó la Secretaría de Educación, un ámbito en el que también cuenta con formación especializada como maestra de Educación Especial y especialista en Audición y Lenguaje. Su perfil polivalente la convirtió en una de las voces más autorizadas de la formación en materias relacionadas con el empleo y la reactivación económica de Gran Canaria.
El efecto dominó de Primero Canarias
La irrupción de Municipalistas Primero Canarias ha reconfigurado el mapa político insular en tiempo récord. El partido, registrado formalmente en marzo de 2026, aglutina a una amplia mayoría de los disidentes de NC y ha logrado atraer a exmilitantes que consideran agotado el proyecto original de Nueva Canarias. Teodoro Sosa, su líder, ha defendido la necesidad de construir una alternativa “limpia y con experiencia de gobierno”, y ha cerrado ya acuerdos de confluencia con Coalición Canaria en municipios como Arucas.
El trasvase de Alonso, aunque ella no lo ha confirmado, se enmarcaría en esta corriente. La consejera fue una de las firmantes del escrito que en octubre de 2025 promovió el relevo en la portavocía del grupo de NC en el Cabildo, lo que la sitúa en sintonía con las tesis de Sosa. Sin embargo, a diferencia de otros, ha optado por un perfil bajo y no ha oficializado su afiliación a la nueva formación.
Consecuencias en el gobierno insular
En el Cabildo de Gran Canaria, Nueva Canarias cogobierna con el Partido Socialista desde 2023. De los ocho consejeros que la formación nacionalista obtuvo en aquellas elecciones, dos —Sosa y García Brink— ya se han pasado a las filas de Primero Canarias. Alonso se encontraba hasta ahora en el bloque leal a la dirección, por lo que su marcha deja en el aire la cohesión del grupo de gobierno.
El presidente insular, Antonio Morales (NC), no ha realizado declaraciones públicas sobre esta nueva baja, y fuentes del Cabildo indican que por el momento se mantiene la estructura del ejecutivo sin cambios. Alonso ha asegurado que seguirá “desarrollando sus funciones con total normalidad” y que nadie le ha comunicado ninguna modificación en su situación. No obstante, la situación genera incertidumbre sobre el control de las áreas de gestión y la capacidad de NC para mantener la disciplina de voto en el pleno.
Silencio y ‘normalidad institucional’
La consejera ha evitado entrar en los motivos de su decisión. “Por respeto a la organización en la que he militado durante veinte años, no voy a hacer más declaraciones”, ha manifestado a los medios tras hacerse pública su baja. Se ha limitado a subrayar que cierra esta etapa “con tranquilidad” y que mantiene su “compromiso con esta isla”.
Esa actitud contrasta con la beligerancia verbal que ha caracterizado las salidas anteriores. Sosa, por ejemplo, ha acusado a la dirección de NC de prácticas clientelares y de haber perdido el rumbo. Alonso, en cambio, ha optado por un discreto mutismo que algunos interpretan como un gesto de lealtad a Antonio Morales, a quien siempre ha estado muy unida, y otros como una estrategia para no cerrar puertas a un posible regreso si la aventura de Primero Canarias no cuaja.
¿Se integrará en Municipalistas Primero Canarias?
La gran pregunta que sobrevuela su salida es si Minerva Alonso dará el paso de afiliarse a Municipalistas Primero Canarias. Fuentes próximas a la formación de Sosa dan por hecho que la consejera acabará formando parte del proyecto, pero ella no lo confirma. “Ahora mismo no me planteo nada más que seguir trabajando por Gran Canaria desde mi responsabilidad”, ha respondido cuando se le ha preguntado al respecto.
La ambigüedad le permite mantener abiertas todas las opciones. Si finalmente se suma a Primero Canarias, el grupo municipalista reforzaría su presencia en el Cabildo con una consejera de peso y con capacidad de gestión, lo que podría desequilibrar aún más el frágil equilibrio de fuerzas actual. Si, por el contrario, opta por mantenerse como independiente dentro del grupo de gobierno, su papel se volverá clave en las negociaciones que se avecinan de cara a los presupuestos de 2027.
Un partido en recomposición a las puertas de las urnas
Las elecciones autonómicas y locales de mayo de 2027 se perfilan como las más inciertas para Nueva Canarias desde su fundación. La sangría de cuadros ha mermado su presencia en las islas, especialmente en Gran Canaria, su principal feudo. La aparición de Primero Canarias no solo le roba votos por la derecha —en competencia con CC—, sino que también fragmenta el espacio del nacionalismo canario de centro-izquierda.
En este contexto, la pérdida de una figura como Alonso, ampliamente conocida en los círculos económicos y sociales de la isla, puede restar atractivo a las listas electorales y dificultar la retención del voto más moderado. El partido, mientras tanto, trata de recomponerse con la renovación de ejecutivas locales, como la reciente reelección de Pedro Quevedo en Las Palmas de Gran Canaria, y con un discurso que apela a la “experiencia de gobierno” frente a las “aventuras personalistas”.
El futuro inmediato: estabilidad o parálisis
A corto plazo, la marcha de Alonso no debería traducirse en un bloqueo administrativo. La consejera se ha comprometido a seguir al frente de su departamento y cuenta con un equipo consolidado. Sin embargo, la pérdida de confianza entre los socios de gobierno y la posibilidad de que otros miembros del grupo den el salto pueden ralentizar la toma de decisiones importantes.
El Cabildo tiene sobre la mesa proyectos estratégicos como la reforma del Estadio de Gran Canaria, cuya financiación aún no está cerrada, o la regulación del uso turístico de viviendas en el sur, un asunto que divide a los grupos. La incógnita es si la crispación interna restará capacidad de gestión en un momento en que la isla necesita reactivar su economía tras los coletazos de la pandemia y la inflación.
Mientras tanto, el goteo de bajas en NC no cesa. El mismo 29 de julio, el concejal Javier Romero anunciaba su incorporación a Primero Canarias en Mogán, y el runrún en los mentideros políticos apunta a que la lista de deserciones puede ampliarse en las próximas semanas. La dirección de Nueva Canarias, con Román Rodríguez y Carmelo Ramírez al frente, afronta el reto de mantener la cohesión en un partido que se desangra poco a poco.
