Canarias aprueba un plan forestal con 39 millones para frenar la escalada de incendios por el cambio climático
El Gobierno de Canarias ha dado luz verde a un nuevo Plan Forestal que releva al documento vigente desde 1999 e inyecta cerca de 39 millones de euros en los Equipos de Intervención y Refuerzo en Incendios Forestales (EIRIF) para adaptar los montes del archipiélago al incremento de las temperaturas y a un escenario de riesgo agravado por el cambio climático, según confirmó este martes la Consejería de Transición Ecológica y Energía.
En este artículo9
- Adiós al plan de 1999: ¿por qué era urgente una renovación?
- Una hoja de ruta para los próximos 21 años
- 39 millones para los EIRIF y la prevención en parques nacionales
- Prevención: «el mejor incendio es el que no se produce»
- Recuperar almendros e higueras: el monte como recurso económico
- Adaptación al cambio climático: los montes como sumideros de carbono
- Contexto nacional: la amenaza de los grandes incendios
- Los paisajes forestales, imán turístico de las islas
- Próximos pasos: la Ley de Montes y los planes de ordenación
Adiós al plan de 1999: ¿por qué era urgente una renovación?
El anterior Plan Forestal de Canarias databa de 1999 y, aunque sentó las bases de la política forestal durante casi tres décadas, había quedado desfasado ante los nuevos marcos normativos, los avances técnicos y, sobre todo, el agravamiento de la crisis climática. El propio consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, subrayó durante la presentación que la actualización «responde a un escenario de mayor riesgo de incendios forestales» y a la necesidad de reforzar la prevención, la gestión activa de la masa forestal y el aprovechamiento sostenible del monte. La Consejería inició su elaboración en 2023 mediante un proceso participativo en el que se incorporaron aportaciones de administraciones, entidades y particulares.
Una hoja de ruta para los próximos 21 años
El nuevo Plan Forestal —presentado oficialmente en el Centro de Visitantes de la Caldera de Taburiente, en La Palma— se concibe como un instrumento estratégico sin carácter normativo que orientará la protección, conservación y gestión de los montes del archipiélago hasta aproximadamente 2047. Así lo explicó el director general del Medio Natural, Miguel Ángel Morcuende, quien detalló que el documento parte de un análisis pormenorizado de la superficie forestal, la titularidad de los terrenos, las distintas formaciones vegetales y la incidencia de los grandes incendios, lo que permite adoptar decisiones ajustadas a la realidad de cada isla.
39 millones para los EIRIF y la prevención en parques nacionales
Uno de los pilares cuantitativos del plan es la inversión de aproximadamente 39 millones de euros desplegada durante la legislatura para robustecer los Equipos de Intervención y Refuerzo en Incendios Forestales (EIRIF) y financiar actuaciones preventivas en montes y parques nacionales. Hernández Zapata recalcó la apuesta por estos equipos, que cuentan con maquinaria pesada no tripulada para retirar combustible vegetal y reducir la capacidad de propagación del fuego, y defendió que «no es que se pueda, es que se debe limpiar el monte». El consejero recordó que el Ejecutivo autonómico ha mantenido operativos a los EIRIF durante todo el año y que, en caso necesario, Canarias está dispuesta a colaborar con medios propios en incendios que puedan declararse en otras comunidades.
Prevención: «el mejor incendio es el que no se produce»
La máxima que resuena en la Consejería es que «el mejor incendio es el que no se produce». Con ese espíritu, el plan enfatiza la retirada de biomasa inflamable y la creación de áreas cortafuegos, especialmente en las zonas de interfaz urbano-forestal. Hernández Zapata apuntó que esa limpieza debe ir acompañada de proyectos que hagan económicamente atractivo el monte y permitan recuperar cultivos situados en esas franjas de contacto entre masas forestales y núcleos habitados, reforzando así la prevención y la actividad en el medio rural.
Recuperar almendros e higueras: el monte como recurso económico
El plan no se limita a la defensa frente al fuego. Apuesta por incrementar el aprovechamiento social y económico del monte mediante iniciativas que favorezcan la recuperación de antiguos cultivos, como almendros e higueras, y por fomentar una gestión forestal sostenible también en terrenos privados. «El plan reconoce la importancia económica y social del sector forestal, su capacidad para generar empleo y su papel en el mantenimiento de las poblaciones y actividades del medio rural», señaló Hernández Zapata, quien recordó que la futura Ley de Montes de Canarias —actualmente en tramitación— dará cobertura legal a muchas de estas medidas.
Adaptación al cambio climático: los montes como sumideros de carbono
El nuevo documento incorpora por primera vez una visión integral de adaptación al cambio climático. Los montes canarios, que albergan especies endémicas como el pino canario (Pinus canariensis) —con una extraordinaria resistencia al fuego—, actúan además como sumideros de carbono. La gestión activa de estas masas forestales, según los técnicos de la Consejería, contribuye a mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero y a proteger el suelo frente a la erosión que provocan las lluvias torrenciales, cada vez más frecuentes en el archipiélago. La planificación se alinea con las directrices europeas y estatales en materia de lucha contra el cambio climático.
Contexto nacional: la amenaza de los grandes incendios
La presentación del plan coincidió con la activación de grandes incendios forestales en la Península, un recordatorio de la vulnerabilidad de los ecosistemas mediterráneos. El consejero trasladó su reconocimiento a los profesionales que trabajan en las labores de extinción y aseguró que Canarias mantiene el seguimiento de la situación y está dispuesta a colaborar con los medios de los que dispone. La experiencia de los incendios que han afectado al archipiélago en los últimos años —como el de Tenerife en 2023— ha demostrado la necesidad de contar con equipos especializados y una planificación preventiva rigurosa.
Los paisajes forestales, imán turístico de las islas
Más allá de su valor ecológico, los montes canarios constituyen uno de los principales atractivos del sector turístico, motor económico del archipiélago. Cada isla ofrece un ecosistema singular: desde los pinares que rodean el Parque Nacional del Teide en Tenerife —el más visitado de Europa— hasta los bosques de laurisilva de Garajonay en La Gomera, pasando por las dunas de Maspalomas en Gran Canaria, los paisajes volcánicos del Timanfaya en Lanzarote o la vasta extensión de jable y malpaís de Fuerteventura. El nuevo Plan Forestal busca garantizar que estos entornos sigan siendo un reclamo para millones de visitantes sin comprometer su conservación frente al calentamiento global.
Próximos pasos: la Ley de Montes y los planes de ordenación
El Plan Forestal forma parte de una estrategia normativa más amplia impulsada por la Consejería. Le precedió el decreto de prevención de incendios forestales aprobado en diciembre de 2025, y culminará con la primera Ley de Montes de Canarias, cuya tramitación ya está en marcha. A corto plazo, el Gobierno autonómico trabajará en el desarrollo de planes de ordenación de recursos forestales para cada isla, adaptados a las peculiaridades de su territorio y a los datos recabados durante el diagnóstico del nuevo plan. Con esta batería de instrumentos, Canarias pretende blindar sus 400.000 hectáreas de superficie forestal para las próximas dos décadas.
