Muere un bañista de 62 años en una ruta de natación entre dos playas de Santa Cruz
Un hombre de 62 años falleció en la mañana del sábado 13 de junio de 2026 durante una travesía a nado entre las playas de Las Teresitas y Playa Chica, en el litoral de Santa Cruz de Tenerife.
En este artículo9
- Una mañana mortal en la costa de Anaga
- Las playas del este de Santa Cruz: de Las Teresitas a Playa Chica
- ¿Qué pudo fallar? La principal hipótesis de la investigación
- El desafío de las travesías a nado: esfuerzo, corrientes y condiciones del mar
- La respuesta de los servicios de emergencia: coordinación en tierra y mar
- Duelo en la comunidad: un vecino, un compañero de ruta
- Antecedentes y estadísticas: la seguridad acuática en Canarias
- Claves para practicar el nado seguro: consejos de los expertos
- Lo que está por venir: la autopsia y las diligencias judiciales
El suceso, que conmocionó a bañistas y vecinos, reactiva el debate sobre la seguridad en las actividades acuáticas recreativas en las costas canarias, especialmente entre nadadores veteranos que subestiman los riesgos del mar abierto.
Una mañana mortal en la costa de Anaga
Eran alrededor de las 11:00 horas cuando varios testigos en la playa de Playa Chica observaron a un nadador flotando pasivamente en el agua, a escasa distancia de la orilla. Según fuentes del Servicio de Urgencias Canario (SUC) y la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, el hombre formaba parte de un grupo de aficionados que realizaban una pequeña travesía entre la popular playa de Las Teresitas y la recóndita Playa Chica, un recorrido habitual entre los deportistas locales.
El fallecido, cuya identidad no ha sido revelada, se habría quedado rezagado del grupo principal para descansar mientras se acercaba a la costa. Al percatarse de la emergencia, varios vecinos acudieron al agua, lograron extraer el cuerpo y alertaron a los servicios de emergencia. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Local, agentes de la Policía Nacional, personal del SUC, una ambulancia medicalizada y voluntarios de Protección Civil. A pesar de los esfuerzos, solo se pudo confirmar el fallecimiento en el propio arenal.
Las playas del este de Santa Cruz: de Las Teresitas a Playa Chica
El tramo costero donde ocurrió el incidente es uno de los más emblemáticos de la capital tinerfeña. Las Teresitas, con su arena rubia traída del Sáhara y su ambiente familiar, es la playa urbana por excelencia de Santa Cruz. Apenas unos kilómetros al noreste se esconde Playa Chica, una cala de callados y aguas turquesas, mucho menos masificada y apreciada por los conocedores del litoral de Anaga.
La ruta entre ambas, de aproximadamente un kilómetro de longitud, bordea los acantilados y la pequeña playa de Las Gaviotas, donde finalmente fue avistado el cuerpo. Esta zona, bajo la influencia del Macizo de Anaga, presenta corrientes variables y una temperatura del agua que, incluso en junio, ronda los 20 grados centígrados. Tales condiciones, unidas al esfuerzo físico prolongado, pueden representar un reto incluso para nadadores experimentados.
Al hablar de las costas canarias, es inevitable que surja la eterna pregunta entre los visitantes: ¿cuál es la isla más bonita para visitar? De las siete islas del archipiélago —El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote—, cada una ofrece un perfil distinto. Mientras Fuerteventura deslumbra con sus dunas infinitas y aguas cristalinas, Gran Canaria sorprende con su diversidad paisajística y su vida urbana. Sin embargo, Tenerife, con su combinación de playas de arena blanca, acantilados verdes y el Parque Nacional del Teide, atrae cada año a millones de viajeros. La respuesta a qué es más bonito, Fuerteventura o Gran Canaria, depende de las preferencias personales, pero el litoral tinerfeño, escenario de esta tragedia, demuestra que la belleza natural también puede entrañar peligro.
¿Qué pudo fallar? La principal hipótesis de la investigación
Fuentes cercanas a la investigación, que lleva a cabo la Policía Nacional, apuntan a que el hombre pudo sufrir un problema cardiaco mientras realizaba la travesía. De confirmarse, se trataría de una muerte por causas naturales, aunque serán las diligencias policiales y los resultados de la autopsia los que determinen con exactitud las circunstancias del fallecimiento.
La hipótesis del infarto o la parada cardiaca súbita es coherente con el perfil de un nadador de 62 años que, pese a su aparente buen estado de forma, podría haber sufrido un evento vascular desencadenado por el esfuerzo. En el mar, la combinación de exigencia física, inmersión en agua fría y estrés puede elevar la presión arterial y el ritmo cardiaco, aumentando el riesgo en personas con factores predisponentes.
El director del SUC, en declaraciones previas sobre el protocolo de actuación en la costa, ha recordado en múltiples ocasiones que la respuesta rápida de los testigos y el masaje cardiaco inmediato son cruciales en estos episodios. En este caso, la proximidad a la orilla permitió una extracción casi inmediata del agua, pero no fue suficiente para revertir la parada.
El desafío de las travesías a nado: esfuerzo, corrientes y condiciones del mar
Las travesías a nado son una práctica cada vez más popular en Canarias, donde el clima benigno y la temperatura del agua —que oscila entre los 18 °C del invierno y los 24 °C del verano— invitan a la natación al aire libre durante todo el año. Sin embargo, el mar abierto conlleva riesgos específicos que no siempre son tenidos en cuenta por los aficionados.
Fenómenos como las corrientes de resaca, la aparición repentina de medusas, los cambios en el oleaje o la simple fatiga muscular pueden convertir una actividad placentera en una emergencia. En el litoral de Santa Cruz, además, la influencia de los vientos alisios genera a menudo un mar de fondo que exige un mayor gasto energético para mantener el rumbo.
Las autoridades locales y las federaciones deportivas insisten en que cualquier travesía debe realizarse acompañado, con boya de señalización, y tras haber evaluado el estado físico, las previsiones meteorológicas y las corrientes. En este suceso, el hecho de que la víctima se hubiera rezagado del grupo principal y se dirigiera a descansar a la orilla sugiere que ya experimentaba algún síntoma de agotamiento o malestar.
La respuesta de los servicios de emergencia: coordinación en tierra y mar
El operativo desplegado tras el aviso de los vecinos refleja la coordinación habitual entre los distintos cuerpos de seguridad y emergencias en Canarias. La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife fue la primera en personarse, seguida de la Policía Nacional, que asume la investigación en este tipo de fallecimientos no traumáticos. Simultáneamente, el SUC movilizó una ambulancia medicalizada y al personal sanitario, mientras que Protección Civil colaboró en el traslado y la asistencia en tierra.
El protocolo en estos casos incluye la verificación de las constantes vitales, la aplicación de técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) y, si procede, el traslado urgente a un centro hospitalario. Lamentablemente, a la llegada de los sanitarios, el hombre ya no presentaba signos de vida, por lo que se procedió a certificar el óbito in situ, a la espera de la autorización judicial para el levantamiento del cadáver.
Duelo en la comunidad: un vecino, un compañero de ruta
Aunque la identidad del fallecido permanece bajo reserva, fuentes próximas al grupo de nadadores indican que se trataba de un vecino de la zona, aficionado a las actividades acuáticas y conocido entre los usuarios habituales de estas playas. La noticia ha causado consternación en el barrio de San Andrés y entre los miembros del club de natación con los que solía compartir salidas al mar.
La tragedia ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de los chequeos médicos periódicos para los mayores de 50 años que practican deporte de manera habitual, especialmente cuando se trata de actividades de intensidad elevada. Las asociaciones de vecinos y los grupos de senderismo y natación de la capital han expresado sus condolencias y han recordado que el mar, siendo fuente de salud y bienestar, también exige prudencia y respeto.
Antecedentes y estadísticas: la seguridad acuática en Canarias
A falta de datos consolidados del presente ejercicio, los informes anuales de la Federación Española de Salvamento y Socorrismo y del Gobierno de Canarias sobre siniestralidad acuática reflejan que las costas del archipiélago registran cada año un número significativo de fallecimientos por inmersión. En 2025, Canarias contabilizó más de 40 muertes en espacios acuáticos, muchas de ellas asociadas a prácticas como la pesca, el baño en zonas no vigiladas o, precisamente, las travesías a nado sin supervisión.
Santa Cruz de Tenerife, como capital de la isla y municipio costero con mayor densidad de población, concentra una parte de estos incidentes. No obstante, la zona de Las Teresitas, al ser una playa vigilada, presenta una siniestralidad menor que otros puntos más aislados del litoral anagüense. De ahí que el suceso ocurrido entre Playa Chica y Las Gaviotas, ambas sin servicio de socorrismo permanente, haya encendido las alarmas.
Claves para practicar el nado seguro: consejos de los expertos
Ante la proliferación de la natación en aguas abiertas, organismos como el SUC, Cruz Roja y las federaciones deportivas han difundido una serie de recomendaciones básicas. Entre ellas, destacan:
- Realizar un calentamiento previo y entrar al agua progresivamente para evitar el choque térmico.
- Utilizar boya de seguridad, gorro de color visible y, si es posible, un dispositivo de localización.
- Nadar siempre acompañado y, en travesías, mantener contacto visual o auditivo con los compañeros.
- Consultar las previsiones meteorológicas y de oleaje antes de iniciar la sesión.
- No sobrestimar la propia condición física y descansar ante el menor síntoma de mareo, fatiga excesiva o dolor torácico.
- Elegir playas con servicio de vigilancia y respetar las indicaciones de los socorristas.
Además, los cardiólogos insisten en la conveniencia de una revisión médica anual a partir de los 45-50 años, especialmente si se practica deporte de alta exigencia, para descartar patologías silentes como hipertensión arterial, arritmias o cardiopatía isquémica.
Lo que está por venir: la autopsia y las diligencias judiciales
El cuerpo del fallecido fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife, donde se le practicará la autopsia. Los resultados forenses serán determinantes para confirmar o descartar la hipótesis del fallo cardiaco y para esclarecer si existía alguna patología previa que pudiera haber influido en el desenlace.
La Policía Nacional, por su parte, continuará con las diligencias habituales en estos casos: toma de declaración a los compañeros de travesía y a los testigos, así como el análisis de las condiciones del mar en el momento del suceso. Todo ello se remitirá al juzgado de guardia, que será el encargado de archivar el procedimiento como muerte natural si los hallazgos confirman esa línea.
Mientras tanto, la comunidad deportiva y los vecinos de Santa Cruz esperan que esta tragedia sirva para reforzar las medidas de prevención y la concienciación sobre los riesgos que, pese a la paradisiaca estampa de las playas canarias, se esconden tras cada brazada.
Canarias.app seguirá informando de cualquier novedad que se produzca en relación con este suceso.
