Tenerife eleva a grado 2 las restricciones forestales: prohibido el acceso a montes y zonas de acampada
El Cabildo de Tenerife activó el martes 7 de julio de 2026 el grado 2 de las medidas preventivas contra incendios forestales ante una ola de calor que podría elevar los termómetros hasta rozar los 40 °C en algunos puntos de la isla. La decisión, de carácter inmediato, implica el cierre total de áreas recreativas, zonas de acampada y la prohibición de circular con vehículos a motor por toda la red de pistas forestales. El objetivo es minimizar el riesgo de conatos en un monte especialmente vulnerable tras la experiencia del gran incendio de 2023, que arrasó miles de hectáreas de la corona forestal.
En este artículo9
- Un blindaje sin precedentes ante el calor extremo
- Actividades prohibidas y restricciones: lo que no se puede hacer
- Excepciones limitadas y actividades permitidas
- El recuerdo del incendio de 2023: una cicatriz que obliga a extremar la precaución
- Recomendaciones sanitarias para sobrellevar la ola de calor
- Impacto en el turismo y la movilidad en la isla
- ¿Es Tenerife la única isla afectada? Contexto en el resto del archipiélago
- Qué hacer y qué evitar: consejos prácticos para la ciudadanía
- Un verano largo: seguimiento y posible prolongación de las medidas
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, subrayó la gravedad de la situación y la necesidad de aplicar estas restricciones «para evitar el tránsito y la estancia de personas en el monte y reducir al máximo cualquier posibilidad de que se produzca algún incidente». Por su parte, la consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, calificó la activación del grado 2 como «una acción preventiva esencial» ante la extrema sequedad de la masa forestal y las temperaturas anómalas.
Un blindaje sin precedentes ante el calor extremo
La subida al grado 2 supone un endurecimiento significativo de las limitaciones que ya se venían aplicando desde el pasado 3 de julio, cuando la isla se encontraba en grado 1 debido a la alerta por altas temperaturas decretada por el Gobierno de Canarias. Ahora, toda la zona de riesgo de incendio forestal de Tenerife —que abarca prácticamente la totalidad de los espacios naturales protegidos y sus perímetros de influencia— queda bajo un régimen de vigilancia y restricción casi total.
La situación meteorológica en Tenerife está marcada por la entrada de una masa de aire sahariano muy cálido y seco, que ha disparado los termómetros hasta valores inusuales para la primera quincena de julio. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activados avisos de nivel naranja en el área metropolitana y en medianías del sur, donde las máximas podrían alcanzar los 37,3 °C e incluso acercarse a los 40 °C en momentos puntuales, según los datos facilitados por los servicios de emergencia insulares.
Este episodio de calor extremo se suma a una tendencia al alza en la frecuencia e intensidad de las olas de calor en Canarias durante las últimas décadas. Según los registros de la AEMET, los veranos canarios son ahora hasta 2 °C más cálidos que en la década de 1980, y las noches tropicales —con mínimas por encima de los 20 °C— se han multiplicado por cinco en las capitales insulares. La coincidencia de altas temperaturas, baja humedad relativa y vientos del este o sureste crea un cóctel peligroso para la propagación de incendios en el monte tinerfeño, dominado por pinares canarios altamente inflamables debido a su resina.
Actividades prohibidas y restricciones: lo que no se puede hacer
Con la entrada en vigor del grado 2, el Cabildo ha emitido una orden que suspende de forma temporal todos los aprovechamientos forestales y prohíbe el uso de cualquier maquinaria o herramienta susceptible de generar chispas en zonas rurales o próximas a la vegetación. Las restricciones se mantendrán mientras dure la alerta meteorológica y afectan tanto a residentes como a visitantes.
La lista de prohibiciones es taxativa e incluye los siguientes supuestos:
- Fuego en exteriores: queda totalmente prohibido encender barbacoas, hogueras, fogones o cocinas de gas en cualquier espacio natural, áreas recreativas, zonas de acampada o fincas particulares situadas en la zona de riesgo.
- Maquinaria de riesgo: se suspende la utilización de desbrozadoras, motosierras, aparatos de soldadura, radiales o cualquier herramienta que pueda producir chispas. Solo se permitirá en casos de urgente necesidad y con autorización expresa del Servicio de Gestión Forestal.
- Tabaco y pirotecnia: se prohíbe fumar en áreas recreativas, campamentos, pistas, senderos, miradores forestales y carreteras que atraviesen zonas de monte. Asimismo, queda vetado el uso de material pirotécnico en todo el territorio insular bajo alerta.
- Eventos y deporte: se suspenden las actividades cinegéticas (caza), las romerías, las carreras de montaña, los eventos deportivos y cualquier concentración organizada en pistas, senderos o campo a través dentro del perímetro de riesgo.
- Tránsito de vehículos: no se permite la circulación con vehículos a motor por las pistas forestales, salvo residentes autorizados para acceder a sus fincas y servicios de emergencias.
El Cabildo insiste en que estas medidas no son arbitrarias: se basan en los protocolos del Plan de Emergencias por Incendios Forestales de Canarias (INFOCA) y responden a la necesidad de reducir al mínimo cualquier factor humano que pueda desencadenar un siniestro. «Cada año, más del 90 % de los incendios forestales en España tienen origen humano, ya sea por negligencia o intencionalidad», recuerdan fuentes del dispositivo insular.
Excepciones limitadas y actividades permitidas
Aunque el grado 2 impone restricciones muy severas, la resolución del Cabildo contempla algunas excepciones y actividades que siguen estando autorizadas, siempre bajo estrictas condiciones de seguridad. Así, se permite el tránsito por las carreteras insulares y vías municipales asfaltadas, así como el acceso de propietarios a sus fincas e infraestructuras privadas situadas en la zona de monte. También se mantiene el uso de senderos y pistas forestales para el tránsito a pie o en bicicleta, aunque las autoridades recomiendan encarecidamente evitar estas actividades mientras dure la alerta.
Una novedad importante de esta resolución es la autorización expresa para los trabajos de eliminación de restos forestales mediante astilladora que se están llevando a cabo dentro de las labores de restauración del gran incendio forestal de 2023. El Cabildo considera estas actuaciones como «esenciales para la recuperación del monte» y las somete a un seguimiento continuo por parte del Servicio de Gestión Forestal, con medidas de prevención adicionales como la presencia de retenes de bomberos y la supervisión de la maquinaria.
Los eventos deportivos autorizados y los aprovechamientos forestales permitidos deberán contar con un plan de seguridad específico que incluya vigilancia contra incendios y medios de extinción inmediatos. La corporación insular advierte de que cualquier actividad que no se ajuste a estas condiciones será paralizada de inmediato y podría acarrear sanciones económicas.
El recuerdo del incendio de 2023: una cicatriz que obliga a extremar la precaución
La memoria colectiva de Tenerife aún guarda el poso amargo del verano de 2023, cuando un incendio declarado en el municipio de Arafo se propagó sin control durante días y arrasó más de 5.000 hectáreas de monte, afectando gravemente a la corona forestal que rodea el Parque Nacional del Teide. Aquel episodio obligó a evacuar a miles de personas de sus hogares y puso en jaque a los servicios de emergencia durante casi una semana, convirtiéndose en el peor incendio forestal de la isla en los últimos 30 años.
Las cicatrices de aquel desastre todavía son visibles en muchos sectores de la vertiente sur, donde el paisaje muestra amplias extensiones de pinos carbonizados y suelos erosionados. La restauración de estas zonas es una prioridad para el Cabildo, que ha destinado desde entonces más de 15 millones de euros a labores de reforestación, estabilización de laderas y mejora de las infraestructuras de prevención y extinción. Sin embargo, los técnicos advierten de que la recuperación completa de la masa forestal llevará décadas, y que la sequía y las olas de calor recurrentes amenazan con cronificar el riesgo de incendios.
El investigador del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC) Manuel Nogales, consultado por diversos medios tras aquel incendio, explicó que los pinares canarios han evolucionado con el fuego, pero que la repetición de incendios en un mismo espacio cada menos de 15 años puede superar su capacidad de regeneración. «El pinar canario es una especie pirófita activa, resistente al fuego, pero si los incendios se repiten con demasiada frecuencia, se pierde el banco de semillas y el suelo se empobrece», detalló en su momento.
Esta realidad científica explica la contundencia de las medidas adoptadas ahora por el Cabildo. «No podemos permitirnos otro 2023», insistió la presidenta Dávila durante la comparecencia en la que anunció el grado 2. Las previsiones meteorológicas para los próximos días no invitan al optimismo, con temperaturas que seguirán siendo muy elevadas y sin lluvias a la vista, lo que mantiene la humedad del combustible vegetal en niveles críticos.
Recomendaciones sanitarias para sobrellevar la ola de calor
Además del riesgo de incendios, la ola de calor supone una amenaza directa para la salud de la población, especialmente para los colectivos más vulnerables. El Cabildo de Tenerife, en coordinación con la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha difundido una serie de recomendaciones para minimizar los efectos de las altas temperaturas.
Las principales pautas de autoprotección incluyen:
- Hidratación constante: se recomienda beber agua de forma abundante y frecuente, incluso sin tener sensación de sed. Es preferible evitar las bebidas con cafeína, alcohol o exceso de azúcar, ya que favorecen la deshidratación.
- Ropa y protección solar: se aconseja usar prendas ligeras, holgadas y de colores claros, así como sombrero, gafas de sol y crema protectora de alto factor. También es útil buscar sombra y evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día.
- Evitar esfuerzos físicos: se debe limitar la actividad física al aire libre, sobre todo entre las 12:00 y las 16:00 horas, cuando las temperaturas son más elevadas. Las personas que trabajen al aire libre deben hacer pausas frecuentes y mantenerse hidratadas.
- Atención a los vulnerables: se pide extremar el cuidado de menores, ancianos y personas con enfermedades crónicas (cardiacas, respiratorias, renales o neurológicas), que son los grupos de mayor riesgo. Se recomienda hacerles visitas periódicas, asegurar que beben agua y mantenerlos en ambientes frescos.
- Alimentación ligera: se sugiere realizar comidas poco copiosas y ricas en frutas y verduras, evitando las grasas y los platos calientes.
Los síntomas de un golpe de calor —mareo, confusión, piel roja y seca, taquicardia o pérdida de conocimiento— requieren asistencia médica urgente. En temporadas como esta, los servicios de urgencias de los hospitales canarios suelen registrar un incremento de hasta un 20 % en las consultas por problemas relacionados con el calor, según datos de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Impacto en el turismo y la movilidad en la isla
Aunque Tenerife es un destino turístico de primer orden, las restricciones del grado 2 afectan de manera significativa a algunas de las actividades más demandadas por los visitantes. La práctica de senderismo, las excursiones en bicicleta por la corona forestal o las visitas a las áreas recreativas —muy frecuentadas en verano por familias locales y turistas— quedan seriamente limitadas durante esta alerta. La corporación insular recomienda a quienes tengan previsto desplazarse a la isla que consulten los canales oficiales antes de planificar sus rutas y, en la medida de lo posible, opten por actividades alternativas en zonas urbanas o costeras, donde el riesgo es menor.
La presencia de calima en Tenerife —habitual durante las intrusiones de aire sahariano— añade un componente extra de incomodidad, ya que la suspensión de polvo en el ambiente reduce la visibilidad y agrava los problemas respiratorios en personas sensibles. Los aeropuertos suelen operar con normalidad, pero se aconseja a los viajeros que verifiquen el estado de sus vuelos ante posibles episodios de baja visibilidad.
Para quienes deseen explorar la isla en condiciones normales, la guía de qué ver en Tenerife ofrece un amplio abanico de propuestas que abarcan desde el Parque Nacional del Teide hasta los cascos históricos de La Laguna o Garachico. Sin embargo, las autoridades insisten en que la prioridad absoluta en estos momentos es la seguridad de las personas y la preservación del patrimonio natural.
¿Es Tenerife la única isla afectada? Contexto en el resto del archipiélago
La ola de calor no afecta exclusivamente a Tenerife. El Gobierno de Canarias mantiene activa la alerta por altas temperaturas en todo el archipiélago, con avisos de la AEMET que alcanzan el nivel naranja también en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, donde los termómetros han llegado a superar los 38 °C en las últimas jornadas. Cada cabildo insular ha adoptado sus propias medidas en función de sus riesgos, pero en general se recomienda limitar las actividades al aire libre y extremar la vigilancia en las zonas forestales.
A menudo los turistas se preguntan cuál es la isla más bonita de Canarias o cuál merece más la pena visitar. La belleza del archipiélago reside precisamente en su diversidad: Tenerife ofrece el espectáculo del Teide y sus paisajes volcánicos, además de una red de senderos que atraviesan laurisilva y pinares; Lanzarote sorprende con sus campos de lava, sus viñedos sobre cenizas y la huella del artista César Manrique; Fuerteventura es un paraíso de playas de arena blanca y aguas turquesas; Gran Canaria condensa en poco espacio desiertos, calderas y bosques húmedos. Y no hay que olvidar las islas no capitalinas: La Palma con su cielo estrellado, La Gomera y sus silbidos ancestrales, o El Hierro como reserva de la biosfera. Todas tienen su encanto, y la elección depende de lo que cada viajero busque. Pero en medio de una alerta por calor extremo, lo prioritario no es comparar destinos, sino informarse sobre las condiciones de cada uno y seguir las recomendaciones oficiales.
Por cierto, es habitual que surja también la duda sobre qué son las Islas Canarias y Baleares: se trata de dos archipiélagos españoles distintos, situados a miles de kilómetros de distancia. Canarias está en el océano Atlántico, frente a la costa africana, y la componen siete islas principales (las citadas más La Graciosa, considerada la octava isla habitada). Baleares, en cambio, se encuentra en el Mediterráneo y abarca Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera, entre otras. Aunque ambas son destinos turísticos de sol y playa, su patrimonio natural y cultural es muy diferente.
Qué hacer y qué evitar: consejos prácticos para la ciudadanía
Más allá de las prohibiciones concretas, el Cabildo de Tenerife apela a la responsabilidad individual para prevenir incendios y protegerse del calor. La colaboración ciudadana es, en estos casos, la primera línea de defensa. Por eso, la institución ha difundido una serie de recomendaciones complementarias:
- No arrojar colillas ni fósforos al suelo, ni siquiera por la ventanilla del coche.
- No dejar basura ni envases de vidrio en el monte, ya que pueden actuar como lupa y provocar igniciones.
- Evitar estacionar vehículos en zonas de pasto seco: el contacto del catalizador caliente con la vegetación puede originar llamas.
- En caso de observar alguna columna de humo o comportamiento sospechoso, avisar de inmediato al 112 o al Centro de Coordinación Operativa Insular (Cecopin).
- Si se reside en una vivienda cercana al monte, es aconsejable mantener limpia una franja de seguridad de al menos 15 metros sin vegetación seca y tener localizadas las vías de evacuación.
El incumplimiento de las prohibiciones establecidas en el grado 2 puede acarrear sanciones que, según la legislación canaria, van desde multas económicas de hasta 3.000 euros en el caso de infracciones leves, a cantidades muy superiores si se derivan daños para el medio ambiente. En los casos más graves, la provocación de un incendio forestal puede conllevar penas de prisión de hasta seis años, tal como recoge el Código Penal.
Un verano largo: seguimiento y posible prolongación de las medidas
La alerta por calor y las restricciones del grado 2 se mantendrán vigentes mientras persista la situación de riesgo, algo que podría prolongarse durante buena parte del mes de julio si se cumplen las previsiones a largo plazo. El Cabildo, a través del área de Seguridad y Emergencias, realiza un seguimiento permanente de la evolución meteorológica y del estado de los montes, y no descarta aplicar nuevas medidas si la situación se agrava.
De cara a los próximos meses, el operativo de prevención y extinción de incendios forestales de Tenerife cuenta con más de 400 efectivos, entre bomberos voluntarios, agentes de Medio Ambiente y personal de refuerzo contratado durante la campaña estival. Además, están operativos cuatro helicópteros y varios aviones de carga en tierra, preparados para intervenir en cualquier momento. Sin embargo, las autoridades recuerdan que, por más medios que se habiliten, la mejor lucha contra los incendios es evitar que lleguen a producirse.
Mientras tanto, la isla aguarda una tregua en los termómetros que, por ahora, no parece cercana. La combinación de calor extremo, sequedad y viento mantiene en vilo a una población que mira al monte con el temor de quien ha aprendido de la historia reciente que el fuego no avisa.
