La procesión de San Marcial en Femés vuelve a sonar con banda militar
La localidad de Femés, en el municipio de Yaiza, celebró el 7 de julio de 2026 la festividad de San Marcial de Rubicón, patrón de Lanzarote, con una procesión que recuperó el acompañamiento de una banda militar después de varios años de ausencia. Cientos de fieles y autoridades se dieron cita en una jornada que combinó actos religiosos, tradición popular y música, reivindicando el valor histórico de esta figura para el archipiélago.
En este artículo7
- Una misa solemne bajo carpa por la masiva afluencia de fieles
- La procesión recupera a la Banda de Guerra del Regimiento Soria nº 9
- Representación institucional y amplia participación vecinal
- Timbayba celebra cuatro décadas de trayectoria con ofrenda folclórica
- Herederos del Atlántico pone el broche musical
- San Marcial de Rubicón y la primera diócesis de Canarias
- La tradición como motor del arraigo y el turismo cultural
Una misa solemne bajo carpa por la masiva afluencia de fieles
La pequeña ermita de San Marcial, enclavada en el pintoresco caserío de Femés, no pudo albergar a todos los asistentes que se desplazaron hasta esta localidad del sur de Lanzarote. Para dar cabida a la elevada participación, la función eucarística se ofreció en una carpa instalada en la plaza del pueblo, presidida por el párroco del municipio de Tías, Leonardo Graterol, a invitación del párroco de Yaiza y arcipreste de Lanzarote, Jonathan Almeida. Durante la ceremonia se rememoró el significado de San Marcial como copatrono de la Diócesis de Canarias, cuya creación en 1404 cumplió 622 años en 2026 (Diócesis de Canarias, julio de 2026).
La festividad del 7 de julio tiene un arraigo que va más allá de lo religioso: remite a los orígenes de la organización eclesiástica en el archipiélago canario, cuando la recién creada Sede Episcopal de Rubicón, en el sur de Lanzarote, se consagró bajo la advocación de San Marcial. Cada año, la cita en Femés reaviva ese vínculo entre fe, historia y cultura local.
La procesión recupera a la Banda de Guerra del Regimiento Soria nº 9
El momento más emblemático de la jornada fue la procesión que recorrió las calles de Femés portando la imagen de San Marcial de Rubicón. En esta edición, tras gestiones de los vecinos, la marcha religiosa volvió a contar con el acompañamiento de una banda militar, la Banda de Guerra número 3 de la Brigada Canarias XVI, perteneciente al Regimiento de Infantería Soria nº 9 y desplazada desde Fuerteventura (Brigada Canarias XVI, 2026). Los sones marciales y los vítores de los asistentes envolvieron el paso del patrón, en una estampa que no se veía en Femés desde hacía años.
El desfile, encabezado por la imagen del santo y flanqueado por numerosos devotos, discurrió entre aplausos y muestras de fervor popular. La recuperación de la banda militar fue valorada como un refuerzo de la solemnidad y la tradición que definen estas fiestas patronales.
Representación institucional y amplia participación vecinal
La celebración congregó a representantes de administraciones locales e insulares. Entre las autoridades presentes estaban el alcalde de Yaiza, Óscar Noda; el concejal de Festejos, Daniel Medina; la vicepresidenta del Cabildo de Lanzarote, María Jesús Tovar; varios consejeros insulares; el alcalde de Tías, José Juan Cruz Saavedra, y la alcaldesa de Teguise, Olivia Duque, entre otros. Junto a ellos compartieron la jornada el pregonero de esta edición, Julián Cáceres, y la vecina Vicenta Bravo, muy vinculados al devenir de las fiestas.
La masiva afluencia de fieles y vecinos procedentes de distintos municipios de la isla evidenció el intenso arraigo de la festividad, que trasciende el ámbito estrictamente religioso para convertirse en un punto de encuentro de la comunidad lanzaroteña.
Timbayba celebra cuatro décadas de trayectoria con ofrenda folclórica
Finalizada la procesión, la plaza de la iglesia acogió la tradicional ofrenda folclórica a San Marcial. En esta ocasión el protagonismo recayó en la Agrupación Músico Cultural Timbayba, de Tinajo, que aprovechó la celebración para conmemorar sus 40 años de trayectoria. La formación ofreció interpretaciones musicales y bailes tradicionales que fusionaron devoción y conservación del patrimonio inmaterial canario.
La actuación sirvió para poner en valor la labor de las agrupaciones folclóricas en la transmisión de las tradiciones insulares y en la preservación de la identidad cultural de Lanzarote.
Herederos del Atlántico pone el broche musical
El programa festivo se cerró con el espectáculo Herederos del Atlántico, una propuesta centrada en el repertorio tradicional canario. Sobre el escenario se sucedieron las voces de los tinerfeños José Manuel Ramos y Besay Pérez, junto a los lanzaroteños Ciro Corujo y Almudena Hernández, respaldados por un quinteto de instrumentistas. La velada combinó el fervor religioso con una expresión artística profundamente enraizada en la cultura popular de las islas.
La actuación se convirtió en un pequeño festival que subrayó la capacidad de las fiestas patronales para integrar lo sagrado y lo profano, la tradición y la contemporaneidad, en un mismo homenaje.
San Marcial de Rubicón y la primera diócesis de Canarias
La devoción a San Marcial de Rubicón se remonta a los primeros tiempos de la conquista normanda de Lanzarote, a comienzos del siglo XV. La antigua Sede Episcopal de Rubicón, ubicada en las proximidades de la actual Papagayo, fue la primera diócesis establecida en Canarias tras la incorporación del archipiélago a la Corona de Castilla. Fundada en 1404 por el papa Benedicto XIII, la Diócesis de San Marcial de Rubicón tuvo su sede inicial en Lanzarote antes de trasladarse posteriormente a Gran Canaria (Diócesis de Canarias, julio de 2026).
San Marcial fue designado patrón principal de Lanzarote y copatrono de la diócesis, y su festividad, el 7 de julio, rememora aquel hito fundacional que configuró la organización eclesiástica de las islas orientales. La ermita de Femés, construida sobre una antigua edificación religiosa, se convirtió con el tiempo en el santuario de referencia para esta advocación, atesorando un rico legado artístico y espiritual.
La tradición como motor del arraigo y el turismo cultural
Para quienes se preguntan cuál es la isla más bonita para visitar en Canarias, Lanzarote ofrece un equilibrio único entre paisajes volcánicos, arquitectura de César Manrique y tradiciones como la procesión de San Marcial. Mientras que Fuerteventura cautiva con sus interminables playas y Tenerife impresiona con su diversidad ecológica, Lanzarote seduce con su autenticidad y un calendario festivo que mantiene vivas costumbres centenarias. La festividad del patrón no solo es un acto de fe, sino también un reclamo para quienes buscan experiencias culturales genuinas; de hecho, la ermita de San Marcial y el caserío de Femés figuran entre los múltiples rincones que recomienda cualquier guía sobre qué ver en Lanzarote.
Las Islas Canarias, archipiélago atlántico frente a la costa noroeste de África, se distinguen de las Baleares –situadas en el Mediterráneo– por su origen volcánico y su clima subtropical. Dentro de las ocho islas habitadas, Lanzarote se presenta como un espacio donde el respeto por el entorno y la herencia cultural caminan de la mano. La procesión de San Marcial evidencia cómo las celebraciones populares refuerzan el sentimiento de pertenencia y proyectan la imagen de una isla que, sin renunciar a sus raíces, mira al futuro.
La recuperación de la banda militar, la energía del folclore y el eco de la historia se dieron cita en Femés para recordar que las tradiciones, lejos de ser un vestigio del pasado, constituyen un puente entre generaciones y un patrimonio vivo que Lanzarote seguirá celebrando cada 7 de julio.
