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Faro Fuerteventura Atardecer hoy · 20:57

Faro de Punta Martiño

El único edificio del islote de Lobos: un faro decimonónico de 1865 que vigila la Bocaina y se gana a pie, cruzando una isla entera casi virgen

Faro de Punta Martiño
Foto: Jarek Prokop · CC BY 3.0
El Faro de Punta Martiño corona el extremo nororiental del islote de Lobos, frente a Corralejo, en el municipio de La Oliva. Proyectado por el ingeniero Juan de León y Castillo y en servicio desde julio de 1865, baliza el estrecho de la Bocaina entre Fuerteventura y Lanzarote. Se llega solo a pie, cruzando la isla en una caminata de unos 45 minutos que termina en uno de los miradores marinos más limpios de Canarias.

El faro en breve

Inauguración
En servicio desde julio de 1865
Isla
Islote de Lobos, Fuerteventura
Ubicación
Montaña de Martiño, extremo nororiental
Luz
Plano focal a 29 m; alcance 14 millas náuticas
Estado
Automatizado y en servicio; deshabitado desde 1968
Ideal para
Atardeceres, fotografía y senderismo

Qué lo hace especial

El faro es la única construcción oficial de todo el islote de Lobos, y eso explica buena parte de su fuerza. Para llegar hay que cruzar la isla de extremo a extremo, dejando atrás el puertito, las lagunas saladas y las playas del interior, hasta que el terreno se eleva sobre la montaña de Martiño y aparece la torre con su linterna. No hay coches ni asfalto: el camino es ancho y pedregoso, pensado para los pies, y esa ausencia de todo lo demás es justo lo que convierte la estampa final en algo que se recuerda.

Es un faro de manual canario del XIX: un soporte de seis metros adosado a una casa de una planta, levantado sobre una colina del extremo nororiental del islote. El plano focal queda a 29 metros sobre el mar y su luz alcanza catorce millas náuticas, formando triángulo con los faros del Tostón, en El Cotillo, y de Pechiguera, en Lanzarote, para guiar a los navíos por el paso. Detrás de esa sobriedad hay una historia humana intensa: aquí vivieron generaciones de fareros con sus familias, en uno de los destinos más aislados del servicio.

Lo que de verdad detiene a quien llega es el horizonte. Desde la punta, Lanzarote parece al alcance de la mano al otro lado de la Bocaina, con La Graciosa y los Riscos de Famara recortados a un lado y la inmensa playa de Corralejo al otro. Es un lugar de viento y silencio donde el mar lo ocupa casi todo, y al caer la tarde la luz baja tiñe la piedra y el agua de un tono cálido que premia a quien ha hecho el camino y calcula bien el regreso al embarcadero.

Atardecer y mar, ahora

Atardecer hoy
20:57
Amanecer hoy
06:59
Viento N
8 km/h
Temperatura
21°
Atardecer y amanecer calculados para la posición del faro; viento y temperatura actualizados en directo.

Cómo visitarlo

Cómo llegar: ferry desde el puerto de Corralejo hasta el embarcadero de Lobos (una travesía corta, de unos 15 minutos) y después a pie. Desde el puertito hasta el faro se cruza el islote de sur a norte por la etapa del GR-131 que lo recorre; ronda los 35-45 minutos por sentido sobre terreno llano pero pedregoso.
El acceso a Lobos requiere autorización gratuita previa del Cabildo de Fuerteventura por el cupo diario de visitantes; conviene gestionarla con antelación junto con el billete de barco. Lleva calzado cerrado, agua y protección solar: en la isla apenas hay sombra ni servicios.
El atardecer sobre la Bocaina, con Lanzarote enfrente, es el mejor momento para la foto, pero hay que vigilar el horario del último ferry de vuelta para no quedarse atrapado en el islote. Fuera de temporada alta las salidas se reducen, así que conviene planificar el regreso antes de emprender la caminata.
Cerca quedan el resto de atractivos de Lobos: las lagunas y saladares, la playa de la Concha, la montaña de La Caldera con su cráter y el puertito con el único bar de la isla, que regenta la familia del último farero.

Su historia

Hacia 1860-1865

Levantar un faro contra el aislamiento

La construcción del faro, proyectado por el ingeniero Juan de León y Castillo, se enfrenta a la dificultad de abastecer un islote sin agua: los materiales han de llegar en barca desde Lanzarote, Fuerteventura y el propio Lobos. El resultado es una casa de una planta con un soporte de seis metros, alzado sobre una colina del extremo nororiental de la isla.

Julio de 1865

Se enciende la luz

El faro entra en servicio para balizar el estrecho de la Bocaina. Su luz forma triángulo con los faros del Tostón, en El Cotillo, y de Pechiguera, en Lanzarote, para guiar a los navíos por el paso entre ambas islas.

9 de noviembre de 1903

Nace en el faro Josefina Plá

Hija del torrero Leopoldo Plá, destinado al islote poco antes, nace en la casa del faro Josefina Plá, que con los años se convertiría en una destacada escritora, dramaturga e intelectual del siglo XX. Una placa en la fachada recuerda hoy su nacimiento en Lobos.

1936

Llega Antoñito el Farero

Antonio Hernández Páez, natural de La Graciosa, es nombrado farero auxiliar de Lobos. Vivirá en el islote más de tres décadas con su familia y se convertirá en el rostro del último capítulo habitado de la isla.

1968

El último farero se retira

Con la automatización del faro y la marcha de Antoñito el Farero termina la vida humana permanente en Lobos. La señal se moderniza y el faro queda deshabitado, dependiente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas.

Hoy

Faro automatizado y meta de senderistas

Electrificado y automatizado, el faro sigue en activo como ayuda a la navegación y se ha convertido en el principal destino de quienes recorren a pie el islote, dentro del entorno protegido del Parque Natural del Islote de Lobos.

Cerca del faro

Islote de LobosPlaya de la Concha (Lobos)Montaña de La Caldera (Lobos)El Puertito de LobosDunas de CorralejoFaro del Tostón (El Cotillo)
Fuentes: Wikipedia · Imagen: Jarek Prokop / CC BY 3.0. Datos en vivo: Open-Meteo. Revisión editorial de Canarias.app.