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Aves Subespecie endémica de Canarias Fuerteventura y Lanzarote

Guirre

Neophron percnopterus majorensis

El único buitre de Canarias, que ha hecho de Fuerteventura su último bastión hasta dar nombre a su propia estirpe.

Guirre
Foto: Egyptian_vulture.jpg : Kousik Nandy derivative work: Robertonemo ( talk ) · CC BY-SA 3.0
El guirre es la subespecie canaria del alimoche, un buitre carroñero de cuerpo blanco y cara amarilla endémico del archipiélago. Hoy sobrevive en Fuerteventura y Lanzarote, tras desaparecer del resto de islas. Está catalogado como especie en peligro, pero dos décadas de protección han frenado su declive y devuelto la esperanza a una recuperación lenta y vigilada.

En breve

Nombre científico
Neophron percnopterus majorensis
Familia
Accipitridae (buitre carroñero)
Distribución
Fuerteventura y Lanzarote
Hábitat
Barrancos, malpaíses y llanuras áridas
Conservación
Especie en peligro (protegida)
Envergadura
Hasta 1,7 m de ala

Qué lo hace único

El guirre es el último gran carroñero alado de Canarias: el único buitre que aún surca el archipiélago. Su silueta blanca de extremos oscuros, con la cara desnuda de un amarillo vivo, recorta los cielos de Fuerteventura planeando a ras de los malpaíses. La isla lo ha hecho suyo hasta el punto de que su nombre majorero quedó grabado en la subespecie, majorensis, un caso raro de animal que define la identidad de un territorio.

Su valor no es solo simbólico. Como carroñero, el guirre cumple un servicio ecológico de primer orden: retira los restos de animales muertos del campo y frena la propagación de enfermedades, un papel de saneador natural que ningún otra ave canaria desempeña. A ese oficio se suma una rareza que lo distingue en el reino animal: usa herramientas. Toma piedras con el pico y las lanza contra los huevos de gran tamaño para abrirlos, una conducta que comparte con muy pocas especies del planeta.

El guirre estuvo a punto de apagarse. La electrocución en tendidos, los venenos ilegales y la intoxicación por plomo de caza lo arrinconaron hasta dejarlo en muy pocas parejas a finales del siglo XX. La respuesta fue contundente: seguimiento individual de cada ave, corrección de tendidos eléctricos y programas de conservación sostenidos. Verlo hoy planear sobre Jandía es asistir a una de las recuperaciones de fauna mejor logradas de las islas, todavía frágil, pero real.

Dónde verlo

Mirador de los Canarios, en la cabecera del barranco homónimo (Jandía, Fuerteventura): un escarpe sobre la costa donde suele dejarse ver planeando.
Barranco de los Molinos y la Presa de las Peñitas, en el centro-oeste de Fuerteventura, dos buenas atalayas para observar su vuelo.
Entornos del Malpaís Grande, en el sur de Fuerteventura, donde es habitual verlo sobrevolar; obsérvalo siempre a distancia, con prismáticos y sin aproximarte a nidos ni dormideros.
Mejor a primera hora de la mañana, cuando se desplaza desde los dormideros a las zonas de alimentación.

Curiosidades

Es una de las poquísimas aves del mundo que usa herramientas: lanza piedras con el pico para romper huevos de cáscara gruesa y acceder a su contenido.
El epíteto de la subespecie, majorensis, remite a Fuerteventura, cuyos habitantes son los majoreros y de la que el guirre es seña de identidad.
Llegó a habitar más islas y hoy solo resiste en las orientales, lo que lo convirtió en bandera de la conservación canaria tras décadas de seguimiento y corrección de tendidos eléctricos.

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