Saltar al contenido

Iniciar sesión

InicioFauna y flora de CanariasLaurisilva canaria
Flora Bosque relicto macaronésico; reúne la mayor concentración de flora endémica de la Unión Europea La Gomera, La Palma, Tenerife, El Hierro y Gran Canaria

Laurisilva canaria

Monteverde

El bosque de niebla que sobrevivió a las glaciaciones y aún respira en las cumbres del norte

Laurisilva canaria
Foto: Diego Delso · CC BY-SA 3.0
La laurisilva canaria es un bosque nuboso perennifolio dominado por laureláceas como el laurel, el til y el viñátigo. Crece en las medianías de barlovento de las islas más altas, alimentado por el mar de nubes de los alisios. Es una reliquia de la flora subtropical que cubrió el sur de Europa en el Terciario y hoy concentra el mayor endemismo vegetal de toda la Unión Europea.

En breve

Nombre científico
Laurus novocanariensis (laurel dominante)
Tipo de bosque
Bosque nuboso perennifolio de laureláceas (núcleo del monteverde)
Distribución
La Gomera, La Palma, Tenerife, El Hierro y Gran Canaria
Hábitat
Medianías de barlovento, 600-1.500 m, en el mar de nubes
Protección
Garajonay, Patrimonio de la Humanidad UNESCO (1986)
Antigüedad
Reliquia del Terciario, más de 20 millones de años

Qué lo hace único

La laurisilva no es un bosque cualquiera: es un fósil viviente. Hace más de veinte millones de años, durante el Terciario, formaciones de hoja ancha y perenne como esta tapizaban buena parte de la cuenca mediterránea y del sur de Europa. Las glaciaciones del Cuaternario las barrieron del continente, y solo en unos pocos refugios atlánticos (Canarias, Madeira, Azores) el clima templado y húmedo permitió que el bosque resistiera. Caminar bajo su dosel es asomarse a un paisaje que el resto de Europa perdió hace eones.

Su existencia se la debe enteramente al mar de nubes. Los vientos alisios empujan la humedad del Atlántico contra las laderas del norte, donde se condensa en una niebla casi permanente que los árboles peinan y convierten en lluvia horizontal. Ese goteo silencioso mantiene un verdor catedralicio de troncos cubiertos de musgo, helechos colgantes y un dosel cerrado de laurel, til, viñátigo, barbusano, acebiño y palo blanco. La luz llega filtrada, verde y quieta; es uno de los pocos paisajes de Canarias donde el agua, no el sol, manda.

Más allá de su belleza, la laurisilva es el corazón del endemismo europeo: ningún otro lugar del continente concentra tantas especies vegetales exclusivas. Y su fauna le es fiel: las palomas turqué y rabiche, endémicas y propias de este bosque, son sus jardineras, dispersando las semillas de los árboles que las alimentan. Sin laurisilva no hay palomas; sin palomas, el bosque pierde a quien lo siembra. Es un ecosistema cerrado sobre sí mismo, tejido a lo largo de millones de años.

Dónde verlo

Parque Nacional de Garajonay (La Gomera): la mejor laurisilva conservada del archipiélago, con senderos señalizados como El Cedro y la subida al Alto de Garajonay; ve por las pistas marcadas y no salgas de ellas.
Los Tilos y el Cubo de la Galga (La Palma): Reserva de la Biosfera con cascadas, helechos gigantes y un bosque húmedo espectacular; el sendero del Cubo de la Galga es de los más accesibles.
Parque Rural de Anaga (Tenerife): la laurisilva más atlántica, donde en pocos minutos se pasa del bosque de laurel al fayal-brezal; el sendero del Bosque Encantado es un clásico.
Mejor en mañanas de bruma, fuera de los días de fuerte viento; lleva calzado antideslizante (el suelo está siempre húmedo) y respeta el silencio: aquí anidan las palomas endémicas.

Curiosidades

Los árboles literalmente fabrican lluvia: sus hojas captan la niebla de los alisios y la condensan en gotas que caen al suelo, un fenómeno llamado lluvia horizontal o precipitación de niebla que puede aportar más agua que la propia lluvia.
Es la cuna del mayor endemismo vegetal de la Unión Europea: ningún otro lugar del continente concentra tantas especies de plantas que no existen en ningún otro sitio del mundo.
Dos palomas endémicas, la turqué (Columba bollii) y la rabiche (Columba junoniae), viven casi en exclusiva de este bosque y son sus principales sembradoras, dispersando las semillas de los laureles que se comen.

También te puede interesar

Parque Nacional de GarajonayPaloma rabichePaloma turquéPinar canarioDrago milenarioParque Rural de Anaga
Fuentes: Wikipedia · Imagen: Diego Delso / CC BY-SA 3.0. Revisión editorial de Canarias.app.