Saltar al contenido

Iniciar sesión

Flora Endemismo exclusivo de Gran Canaria (microendemismo insular) Gran Canaria

Tajinaste azul

Echium callithyrsum

La torre de flores índigo que solo prende en la cumbre húmeda de Gran Canaria, y en ningún otro lugar del mundo.

Tajinaste azul
Foto: Orlando Torres · CC BY-SA 3.0
El tajinaste azul (Echium callithyrsum) es un arbusto endémico exclusivo de Gran Canaria, propio del cinturón húmedo del monteverde en el norte y nordeste de la isla. Entre enero y abril levanta espigas cónicas de un azul índigo intenso que tiñen las laderas de Tenteniguada, su reducto más conocido. Está catalogado como vulnerable en la Lista Roja de la UICN.

En breve

Nombre científico
Echium callithyrsum (familia Boraginaceae)
Tipo
Arbusto leñoso de la familia de las borragináceas
Distribución
Endemismo exclusivo de Gran Canaria (norte y nordeste)
Hábitat
Monteverde y bosque termófilo, en torno a 700-1.500 m
Conservación
Vulnerable (Lista Roja de la UICN)
Tamaño
Hasta 3,5 m de altura, con espigas de azul índigo

Qué lo hace único

No hay dos tajinastes iguales en Canarias, y este es el azul de Gran Canaria. Mientras el rojo del Teide se ha convertido en icono insular, Echium callithyrsum es un secreto más íntimo: un arbusto leñoso y muy ramificado que puede alcanzar los tres metros y medio, rematado por inflorescencias cónicas o cilíndricas donde se apiñan cientos de pequeñas flores. El color dominante es un azul índigo profundo, pero no es raro encontrar ejemplares que viran al blanco o al fucsia, e incluso matas que combinan varias tonalidades en la misma ladera.

Su belleza tiene fecha y lugar. Florece entre enero y abril, y es en ese tramo cuando los barrancos de la cumbre de Valsequillo se cubren de un manto azul que parece pintado. La planta prospera donde el ser humano se retiró: coloniza conos volcánicos y antiguos bancales de cultivo abandonados, en suelos pobres en nutrientes pero de buen drenaje, devolviendo vida a un paisaje agrícola en desuso. Esa floración masiva no es solo un espectáculo: es un banquete para los insectos polinizadores de la cumbre, ligados a la planta por una polinización especializada.

Es, además, una pieza única e irremplazable del patrimonio natural grancanario. Al ser un endemismo estricto de la isla, todo lo que le ocurra aquí le ocurre en el mundo entero: no existe población alguna fuera de Gran Canaria. Por eso su catalogación como especie vulnerable importa tanto, y por eso la cumbre de Tenteniguada se convierte en un destino botánico de primer orden cuando llega la primavera.

Dónde verlo

Tenteniguada (Valsequillo): su población mayor y más conocida, y el mejor lugar para verla. Desde el barrio de El Rincón parte la ruta clásica del tajinaste azul.
Caldera de los Marteles: el sendero asciende hasta este cráter volcánico, en torno a los 1.500 m, mirador natural sobre la cumbre y el mar de nubes.
Mejor época: de febrero a mayo, con el grueso de la floración en primavera. Al caer la tarde, cuando el sol deja de incidir de frente, el azul gana intensidad.
Sigue siempre los senderos señalizados y no cortes ni pises las matas: es una especie protegida y muchos ejemplares crecen en suelo frágil de antiguos bancales.

Curiosidades

Existen varios 'tajinastes azules' en Canarias, pero cada uno pertenece a una especie distinta: este, Echium callithyrsum, es el exclusivo de Gran Canaria, frente a parientes propios de otras islas del archipiélago.
Sus flores no siempre son azules: en una misma población pueden aparecer ejemplares blancos y fucsias, e incluso matas que mezclan distintos tonos.
Coloniza preferentemente conos volcánicos y bancales de cultivo abandonados, de modo que su avance es también la señal de un paisaje agrícola que la naturaleza recupera.

También te puede interesar

Tajinaste rojoCaldera de los MartelesValsequilloGran CanariaDragoMonteverde canario
Fuentes: Wikipedia · Imagen: Orlando Torres / CC BY-SA 3.0. Revisión editorial de Canarias.app.